1. Variedades de la lengua
Las variedades de la lengua aluden a la diversidad de usos de una misma lengua según la competencia del hablante y la situación comunicativa, geográfica o histórica en la que se emplea. Estas pueden analizarse desde un punto de vista diacrónico o sincrónico.
Tipos de variedades
- Históricas o diacrónicas: Evolución a través del tiempo.
- Geográficas o diatópicas: Dialectos.
- Socioculturales o diastráticas: Sociolectos.
- Estilísticas o diafásicas: Registros.
Planos de la lengua
- Fonético-fonológico: Fonemas y sus realizaciones.
- Morfológico: Morfemas (unidades mínimas con significado con las que podemos formar palabras).
- Léxico-semántico: Palabras (unidades independientes con significado léxico o gramatical). Se estudian agrupadas en familias léxicas, campos semánticos y relaciones semánticas (sinonimia, antonimia, etc.).
- Sintáctico: Oración (estructura gramatical formada por un predicado y un sujeto).
- Pragmático-textual: Enunciado (unidad mínima de comunicación con sentido completo según la intención y situación comunicativas) y texto (secuencia de enunciados dotada de coherencia, cohesión y adecuación).
2. Variedades diastráticas o socioculturales
También conocidas como sociolectos, son las diferentes formas de usar una lengua según el nivel de instrucción del hablante y su estima hacia el idioma. Se distinguen tres niveles:
- Nivel alto o culto: El hablante tiene una alta competencia lingüística, con un vocabulario variado y diferentes estructuras sintácticas.
- Nivel medio o común: El hablante presenta un menor dominio en el manejo del código, con un uso limitado de la sintaxis y un vocabulario más reducido.
- Nivel bajo o vulgar: El escaso dominio de la lengua provoca que el hablante no siempre pueda expresarse correcta ni adecuadamente. Se caracteriza por la pobreza léxica y sintáctica, titubeos, abuso de muletillas y el uso de vulgarismos (ej. «haiga», «aluego»).
Tipos de vulgarismos
- Plano fónico: Desplazamiento acentual, cambios de timbre, supresión o adición de fonemas/sílabas, alteración de diptongos e hiatos.
- Plano morfológico: Deformaciones, analogías, alteraciones verbales, confusión de prefijos, uso del adjetivo como adverbio.
- Plano sintáctico: Discordancias, leísmo/laísmo/loísmo, dequeísmo, queísmo, quesuismo, uso incorrecto del verbo «haber».
- Plano léxico-semántico: Confusión de palabras.
3. Variedades diafásicas o estilísticas
Están relacionadas con la capacidad del hablante de emplear la lengua según determinadas circunstancias: el canal, el tema, la relación entre interlocutores y la finalidad comunicativa.
Tipos de registros
- Formal: Empleado en situaciones que exigen un uso correcto y preciso de la lengua.
- Informal: Empleado en contextos donde el hablante no necesita atender continuamente a la norma, permitiendo un tono coloquial o familiar.
Otras variedades diafásicas
- Jergas profesionales (tecnolectos): Utilizadas en diversos trabajos y disciplinas científicas.
- Jergas grupales (argots): Empleadas por diferentes grupos sociales.
4. Variedades diatópicas o geográficas
Conocidas como dialectos, se refieren a las diversas formas de usar una misma lengua en distintos territorios. El español se caracteriza por la unidad que subyace a su diversidad. Destacan variedades como el castellano, riojano, asturiano, aragonés, extremeño, murciano, canario y andaluz, además de las variedades en comunidades bilingües (Cataluña, Comunidad Valenciana e Islas Baleares).
El andaluz
Modalidad lingüística del sur de España (valle del Guadalquivir y cordillera Penibética). Se divide en dos grandes grupos: andaluz occidental y andaluz oriental.
5. Variedad estándar y norma panhispánica
Se refiere a los aspectos comunes y neutros de la lengua, no marcados por factores individuales o contextuales. Se constituye sobre una norma culta formal, utilizada en medios de comunicación e instituciones educativas, permitiendo la comunicación efectiva entre millones de hablantes.
