Claves y Estructuras para Dominar el Texto Argumentativo

¿Qué es la argumentación?

Una argumentación es un texto que tiene la intención de hacer aceptar una idea determinada al receptor mediante el razonamiento. A diferencia de los textos expositivos, en los textos argumentativos el objetivo es razonar las ideas propias para intentar convencer al interlocutor.

Tipos de argumentación

Distinguimos diferentes tipos de textos argumentativos según varios criterios:

  • Según el canal de transmisión: Diferenciamos entre textos argumentativos orales y escritos. Encontramos textos orales en relatorías, discursos, tertulias, debates, mesas redondas, etc. Los escritos aparecen en los medios de comunicación (editoriales de diarios y revistas, artículos de opinión, cartas al director, blogs, críticas de productos culturales o manifestaciones artísticas) y en la literatura ensayística.
  • Según el ámbito temático: Distinguimos textos comerciales, sociológicos, ideológicos, culturales, políticos, filosóficos, religiosos, etc.
  • Según la intención: Diferenciamos textos propiamente argumentativos, que pretenden convencer con el razonamiento, y textos persuasivos, que apelan sobre todo a las emociones de los destinatarios.

Estructuras argumentativas

Las tres estructuras más habituales en los textos argumentativos son las siguientes:

  • Inducción: Se presentan ordenadamente los argumentos, es decir, los hechos, las razones y las pruebas que permiten llegar a una conclusión. También se pueden aportar contraargumentos (argumentos contrarios a las ideas propias), con la intención de rebatirlos y acabar reforzando la idea que se quiere defender.
  • Deducción: Se parte de una tesis general (la idea que se quiere demostrar) y se defiende con argumentos sucesivos y sistemáticos. También en este caso se pueden incorporar contraargumentos y descartarlos.
  • Ponderación: Se presentan las ventajas y los inconvenientes de una o varias opciones. Generalmente, la intención es llegar a una conclusión favorable a alguna de las posibilidades contempladas, pero siempre de manera ponderada. En algunos casos, la conclusión puede ser equilibrada y no decantarse por ninguna de las opciones planteadas.

Un texto argumentativo puede combinar estas estructuras, por ejemplo, integrando la ponderación en cualquiera de las otras dos. También existen otras posibilidades de organizar el texto, como la combinación de una primera parte expositiva con una segunda propiamente argumentativa.

Características de los textos argumentativos

Para convencer al interlocutor, los textos argumentativos deben presentar los argumentos y contraargumentos (o bien los pros y los contras) y, sobre todo, la conclusión, con la máxima claridad y autoridad posibles. Las características gramaticales que favorecen estas condiciones son:

  • Predominio de oraciones declarativas: Afirmativas o negativas, que sirven para presentar pensamientos e ideas. También pueden aparecer oraciones interrogativas, útiles para atraer el interés del receptor, implicarlo en el razonamiento o presentar alternativas.
  • Uso frecuente de conectores: Expresan las relaciones lógicas entre oraciones. Pueden ser de causa (como, porque, debido a), consecuencia (por tanto, así pues, de manera que, en conclusión) u oposición (pero, sin embargo, con todo).
  • Ejemplos y comparaciones: Más allá de los datos objetivos, ilustran las ideas que se defienden de una manera más viva y creíble para los receptores.
  • Uso de citas: Fragmentos de textos de otros autores que se utilizan para apoyar las propias ideas, aportando un elemento de autoridad.

Diferenciación entre «que» y «qué»

  • Que: Conjunción (introduce oraciones subordinadas), locución conjuntiva, pronombre relativo (no precedido por preposición), valor exclamativo o de refuerzo en oraciones interrogativas totales.
  • Qué: Equivale a «qué cosa» (valor interrogativo) o pronombre relativo precedido por preposición.

Otros elementos lingüísticos

  • Préstamos: Palabras adoptadas de otra lengua que ya están integradas (adaptadas a la grafía y morfología, y presentes en el diccionario). Ejemplos: Castellanismos (burro, estrega, alabar, mozo, pandero, choque), Galicismos (chalet, hotel, nicotina, somier, mascota, garaje, dossier, menú, beige), Italianismos (casino, piloto, fragata, arsenal, escopeta) y Anglicismos (champú, tráiler, club, flash, ticket, film).
  • Neologismos: Palabras nuevas (a menudo procedentes de otra lengua) que se han adaptado al sistema lingüístico recientemente (ej. grafito, piercing).
  • Interjecciones: Palabras exclamativas que expresan sentimientos o enfatizan la comunicación.
  • Onomatopeyas: Palabras que intentan reproducir un sonido o ruido de la vida cotidiana, sonidos animales o repetitivos.

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