Gonzalo de Berceo y el Mester de Clerecía
Gonzalo de Berceo (s. XIII): en su producción destacan vidas de santos y obras marianas. A este tipo pertenece su obra más conocida: Milagros de Nuestra Señora. Esta es una colección de veinticinco relatos, en los que la Virgen aparece como intercesora de los humanos. Todo el espectro de la sociedad medieval aparece dominado por los poderes sobrenaturales de la Virgen. El propósito es la preservación del orden establecido, invocando la posibilidad del milagro cotidiano y de una vida eterna o, por el contrario, de un castigo ejemplar.
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita (s. XIV): el sentido didáctico y moralizador del mester de clerecía se impregna de un tono satírico y jocoso en el caso del Libro de Buen Amor, la obra más importante del mester de clerecía. El tema es el amor, entendido tanto en su dimensión humana (el loco amor) como en la divina. Y precisamente, de la tensión entre ambos surge la deliberada ambigüedad de la obra. Está formado por una sucesión de fingidas aventuras amorosas protagonizadas por el propio poeta. Esta autobiografía ficticia es el núcleo argumental del libro.
La mayoría de las estrofas están escritas en cuaderna vía (a veces utiliza el verso de 16 sílabas), pero en las composiciones líricas el poeta recurre al verso de arte menor. Confluye una amalgama de tradiciones culturales y literarias diversas: la Biblia y las literaturas latinas clásica y medieval. El Libro de Buen Amor (LBA) presentaría el conflicto entre el yo pecador, que no puede resistirse a los impulsos naturales, y el yo moralizante, que ha interiorizado los valores cristianos dominantes.
La Prosa Medieval
Orígenes y Alfonso X el Sabio
Las primeras manifestaciones de la prosa castellana aparecen en la primera mitad del siglo XIII y consisten en traducciones de textos anteriores escritos en latín. En la segunda mitad del siglo XIII, encontramos a Alfonso X el Sabio, quien procede a la fijación del sistema ortográfico, a la flexibilización de las estructuras sintácticas con la creación de nuevas conjunciones y al enriquecimiento del caudal léxico mediante la incorporación de nuevos vocablos.
Don Juan Manuel y el Nacimiento de la Prosa Literaria
En el siglo XIV, asistimos al nacimiento de la prosa literaria. Uno de los autores más importantes es don Juan Manuel. Su producción literaria es amplia y de entre las obras conservadas destaca El conde Lucanor. Esta obra didáctica está conformada por cincuenta cuentos o exempla de procedencia clásica y oriental con los que el conde Lucanor es instruido por su criado y consejero Patronio. Sus enseñanzas morales invitan a adoptar una actitud práctica ante la vida, donde hay que desenvolverse con astucia y cautela. En este libro, don Juan Manuel no se limita a compilar un material ya existente, sino que recrea de forma personal esta herencia con un estilo claro y preciso. Cada uno de los exemplos se inserta dentro de un marco que se repite en cada cuento: el conde Lucanor expone un problema práctico a su consejero Patronio, quien, para aconsejarle, le narra un cuento; el conde aplica con buena fortuna el consejo de Patronio y el propio don Juan Manuel resume el consejo en un par de versos finales.
La Lírica Culta: La Poesía de Cancionero (s. XV)
Llamamos poesía de cancionero al conjunto de composiciones, de temática muy diversa, pertenecientes a poetas vinculados a la corte y recopiladas en amplias antologías (cancioneros).
En el siglo XII surge en Provenza (sur de Francia) un tipo de poesía que tendrá una gran influencia en toda Europa (lírica provenzal). Cultivada por trovadores, trata fundamentalmente el tema del amor, y como se cultiva en una sociedad feudal, cuya máxima expresión es la corte, ese sentimiento amoroso recibe el nombre de amor cortés. Es un amor entendido como un servicio que el caballero (vasallo) presta a la dama (señor). Esta, que pertenece a una clase superior (amarla es una osadía), se muestra inicialmente desdeñosa, por lo que el enamorado experimenta un profundo sufrimiento. Como la dama está casada, el enamorado debe reprimir la expresión de sus afectos: es, pues, un amor clandestino y discreto.
La poesía de cancionero será deudora de las formas y la sensibilidad de la lírica provenzal en el siglo XV. Además de esta influencia, también están presentes, entre otras, las irradiaciones del Dolce Stil Nuovo italiano y de Petrarca (s. XIV), que espiritualizan el sentido del amor de los trovadores provenzales.
Rasgos de la Poesía Amatoria
Todos estos ingredientes configuran un modelo de poesía amatoria cuyos rasgos identificadores son: reserva y contención verbal, abundancia de alegorías y personificaciones de ideas, aislamiento emocional y un cierto gusto por el alarde de ingenio (juegos de palabras, antítesis, paradojas). El concepto del amor se ajusta sustancialmente al amor cortés: amor-servicio, actitud esquiva de la dama, deseo de la muerte liberadora… Cancioneros muy importantes son el Cancionero de Baena, el de Estúñiga o el de Palacio.
Jorge Manrique: Coplas a la Muerte de su Padre
Jorge Manrique: Coplas a la muerte de su padre (último tercio del s. XV), es un poema didáctico-moral en el que el autor, tras la muerte del maestre don Rodrigo Manrique, su padre, evoca y ensalza su figura. Emplea la llamada copla manriqueña: doce versos agrupados en dos sextillas de pie quebrado. Los versos son octosílabos, salvo el 3º y el 6º, que son tetrasílabos (el pie quebrado). La rima es consonante y se distribuye de la siguiente forma: abc abc / def def.
Estructura de la Obra
En cuanto a la estructura, la obra se divide en tres partes:
- Primera parte (coplas I-XIV): consiste en una exposición doctrinal en la que se establecen unas reflexiones generales de carácter filosófico sobre la fugacidad de la vida humana y la inconsistencia de los bienes de este mundo, sujetos a la acción destructora e implacable de la fortuna, el tiempo y la muerte.
- Segunda parte (coplas XV-XXV): se aduce el ejemplo de relevantes personalidades del pasado, víctimas todas ellas de esos agentes (fortuna, tiempo, muerte).
- Tercera parte (coplas XXVI-XL): contiene el elogio del difunto y su cita con la muerte.
Tópicos y Temas Fundamentales
- El menosprecio del mundo (de contemptu mundi): El mundo es un lugar de tránsito en el que el ser humano tiene la oportunidad, con sus buenas obras, de conseguir la salvación de sus almas.
- La inestabilidad de la fortuna (fortuna imperatrix mundi): La fortuna es un azar ciego que desencadena las tragedias humanas.
- La fugacidad del tiempo (tempus fugit): El tiempo es fugaz, carece de consistencia, es inaprensible y todo queda reducido a pasado.
- El poder igualitario de la muerte: Ante la muerte, todos los seres humanos son iguales; la muerte no establece diferencias ni respeta jerarquías.
- Sentido trascendente: Jorge Manrique supera la concepción medieval de la muerte aterradora haciéndole recobrar su sentido trascendente: si la muerte es ineludible, el ser humano ha de aceptarla con serenidad, como la liberación de las penalidades terrenas y como puerta de acceso a la eternidad.
- Tópico del ubi sunt (¿dónde están?): Este tópico consiste en preguntar por el paradero de poderosos personajes del pasado inmediato para ejemplificar la fugacidad de los bienes mundanos. La respuesta es el silencio, que representa lo que queda de ellos.
- El tema de la fama: Para el ser humano, conseguir que, tras la muerte, su nombre perdure es una forma de prolongar la vida. El concepto manriqueño de la fama se inscribe dentro de un sentido cristiano.
