Evolución de la Poesía Española (1939-1975): Exilio, Tendencias y Maestros

T5. POESÍA ESPAÑOLA: DEL EXILIO A LA RENOVACIÓN FORMAL (1939-1975)

La Poesía del Exilio

El fin de la Guerra Civil española provocó el exilio de numerosos intelectuales, entre ellos figuras como León Felipe y Juan Gil-Albert. La agrupación de estos poetas se vio dificultada por:

  • La dispersión geográfica.
  • Las diferencias ideológicas.
  • El destierro y la subsiguiente integración en los países de acogida.

Las características generales de estos poetas incluyen:

  • El recuerdo de la guerra.
  • La nostalgia por la patria perdida.
  • La amargura inherente al exilio.

La Poesía de los Años 40: Dos Tendencias Fundamentales

Esta década se caracteriza por la coexistencia de dos corrientes poéticas opuestas:

1. Poesía Arraigada

Esta tendencia se distingue por:

  • El uso de una métrica clásica.
  • La expresión de una visión optimista del mundo.
  • El alejamiento de la innovación formal.

Temas principales: el amor, la religión, la patria.

Poetas destacados: Luis Felipe Vivanco, Luis Rosales (autor de “La casa encendida”), y Dionisio Ridruejo.

Revistas influyentes: “Escorial” y “Garcilaso”.

2. Poesía Desarraigada

Se inicia formalmente en 1944 con la publicación de obras clave:

  • Vicente Aleixandre: “Sombra del paraíso”.
  • Dámaso Alonso: “Hijos de la ira”.

La revista “Espadaña” se convirtió en su órgano de difusión.

Características de “Hijos de la ira”:

Es un libro áspero y crítico, de poesía disconforme, caracterizado por:

  • Versículos de ritmo obsesivo.
  • Lenguaje enérgico.
  • Imágenes surrealistas.

El contenido refleja la angustia y la protesta ante un mundo dominado por el odio y la injusticia. Los poetas podían transitar de una lírica serena a otra más inquietante.

Otros grupos y autores relevantes en los 40:

  • Panero: Alcanzó fama con “Escrito a cada instante”, junto a Rosales y su obra “La casa encendida”. Se observa una preocupación existencial.
  • Grupo “Cántico”: Surgido en torno a la revista cordobesa iniciada en 1947, cultivó una poesía intimista y romántica, con riquezas expresivas que mostraban influencias del barroco y la Generación del 27.
  • Postismo: Fundado por Carlos Edmundo de Ory, luchó por la libertad creadora y el espíritu lúdico e imaginativo del surrealismo y las vanguardias.

Poesía de los Años 50: El Auge de la Poesía Social

Esta etapa se caracteriza por una gran diversidad, marcada por el realismo social. La prioridad se puso en el contenido sobre el primor estético, lo que llevó a:

  • Un lenguaje sencillo y coloquial.
  • El uso del prosaísmo.
  • La concepción de la escritura como un arma capaz de transformar la sociedad.

Poetas clave y sus obras:

  • Victoriano Cremer.
  • Gabriel Celaya.
  • José Hierro.
  • Blas de Otero: Con obras como “Ángel fieramente humano” y “Redoble de conciencia”, mostró un tono existencial y una expresión bronca y crispada. Con “Pido la paz y la palabra”, la preocupación social se acentúa y la expresión se simplifica, mezclando lo existencial, lo social y lo experimental.

Poesía de los 60 hasta 1975: Hacia la Renovación Formal

Se observa una progresiva sustitución del realismo social en favor de una literatura que busca el conocimiento y la renovación formal.

La Generación del 50, aunque heterogénea, fue discutida por poetas posteriores a 1925 y la Guerra Civil, como Ángel González, Jaime Gil de Biedma y José Ángel Valente.

Características de esta lírica:

  • Tono subjetivo en sus versos.
  • Inconformismo y preocupación ética (a menudo irónica o escéptica), visible en las obras de Ángel González y Gil de Biedma.
  • Preocupación por el lenguaje y la construcción de los textos.

La expresión se diversifica:

  1. Aire conversacional (González, Biedma y Goytisolo).
  2. Expresión concentrada y hermética (Valente).
  3. Simbolismo (Atencia).

Se mencionan también las influencias de poetas españoles como Antonio Machado y Luis Cernuda.

Claudio Rodríguez: El Genio Inimitable

Claudio Rodríguez irrumpió con gran fuerza a los 19 años, convirtiéndose en un referente de la poesía del siglo XX (el Siglo de Oro poético) a través de cinco libros considerados intensos y perfectos.

Su concepción poética:

  • La poesía como medio para acceder a los secretos del mundo y del hombre.
  • Rigor estético y conocimiento profundo de la tradición.
  • Explotación del lenguaje.

Como poeta precoz, ganó el Premio Adonais con “Don de la ebriedad”. Esta obra se caracteriza por:

  • Ritmo y exaltación de la naturaleza.
  • Éxtasis ante los misterios de la existencia que se revelan constantemente.
  • El salto de lo concreto al símbolo, con imágenes deslumbrantes y enigmáticas.

Con “Conjuros”, se percibe un tránsito del vitalismo a las cosas sencillas y concretas, manifestando un sentimiento de desengaño y frustración.

En “Alianza y condena”, demuestra un dominio técnico y expresivo, explorando el mundo interior con un tono calmado y meditativo, y mostrando su compromiso ético.

“El vuelo de la celebración” contiene reflexiones sobre la naturaleza y el destino humano, evolucionando de la visión a la contemplación. Obtuvo el Premio Nacional de Poesía con “Desde mis poemas”, cuya temática central es la meditación esperanzada sobre la muerte.

El camino de Rodríguez fue solitario, lo que dificultó la creación de una escuela, pues el riesgo de imitación superficial era alto. Se perciben ecos de su estilo en poetas como Vicente Gallego, cuyos versos recuerdan a San Juan de la Cruz o Rilke. Utilizaron el símbolo para desvelar la verdad oculta, buscando el destino alto y puro de su poesía.

Los Novísimos: Ruptura y Experimentación

Los Novísimos son un grupo reunido en la antología publicada en 1970 por José María Castellet: “Nueve novísimos poetas españoles”.

Poetas representativos:

  • Pere Gimferrer (con “Arde el mar”).
  • Antonio Carvajal (con “Tigres en el jardín”).
  • Antonio Molinas (con “Sepulcro en Tarquinia”).

Sus fuentes de inspiración eran diversas:

  • El surrealismo.
  • La poesía europea y americana.
  • La poesía española anterior.
  • La cultura popular contemporánea.

Se caracterizaron por una obsesión lingüística y un afán experimentador. A partir de 1975, abandonaron los excesos retóricos y culturalistas, favoreciendo una poesía intimista de tono clásico. Este grupo sirvió como puente hacia la línea poética de los años 80.

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