Novela española a partir de 1975
La novela española desde la muerte de Franco hasta la actualidad ha experimentado una gran transformación. Durante este tiempo, la literatura española experimentó una gran variedad de estilos y tendencias, e identifica a varios autores y generaciones literarias que tuvieron un papel destacado en este proceso.
Entre los autores más importantes de esta época se encuentran los representantes de la Generación del 36, como Camilo José Cela, Gonzalo Torrente Ballester y Miguel Delibes, quienes publicaron algunas de sus últimas novelas durante este periodo. También se destacan las obras de escritores de la Generación del Medio Siglo, como Juan Benet, Juan Goytisolo, Juan Marsé, Luis Goytisolo y Miguel Espinosa.
La Generación del 68 ocupó un lugar central en esta época y produjo algunos de los autores más influyentes de la literatura española contemporánea, como Manuel Vázquez Montalbán, Álvaro Pombo, Luis Mateo Díez, Eduardo Mendoza, José María Guelbenzu, Juan José Millás, Gustavo Martín Garzo, Enrique Vila-Matas, Luis Landero y Javier Marías. Estos autores alcanzaron su plena madurez creativa en esta etapa y produjeron obras que marcaron un antes y un después en la literatura española.
En las últimas décadas, surgieron nuevas generaciones de escritores, como los de los años 80 y los más jóvenes que empezaron a publicar en los primeros años del siglo XXI. Algunos de los autores más destacados de estas generaciones incluyen a Julio Llamazares, Antonio Muñoz Molina, Juan Bonilla, Fernando Aramburu, Espido Freire, Isaac Rosa, Marta Sanz y Óscar Esquivias.
En cuanto a la tendencia literaria, se destaca la vuelta a la narración tradicional como la característica más significativa de esta etapa de la literatura española. Aunque la novela experimental todavía se mantuvo en la obra de algunos autores, como Juan Goytisolo, Juan Benet y Julián Ríos, la narración tradicional recuperó su importancia, y el argumento se convirtió en un elemento fundamental de la literatura española contemporánea.
En resumen, la literatura española contemporánea es muy diversa y abierta a diferentes tendencias. Se pueden encontrar novelas especulativas, líricas, históricas, policiacas, generacionales y más intelectuales o «pensativas». Los autores mencionados representan una muestra significativa de la variedad y calidad de la literatura española contemporánea. Eduardo Mendoza, con su obra «La verdad sobre el caso Savolta», marca el inicio de una nueva etapa de la literatura española, que combina técnicas experimentales con relatos más convencionales. Luis Goytisolo es otro autor destacado, cuya tetralogía «Antagonía» es uno de los proyectos narrativos más ambiciosos de las últimas décadas. También se destacan otros autores como Luis Landero, Antonio Muñoz Molina, Javier Marías y Enrique Vila-Matas, cada uno con su estilo único y distintivo. En general, la literatura española contemporánea es muy rica en cuanto a su temática y estilo, y está abierta a la experimentación y la innovación.
Teatro español del año 40 a la actualidad
El teatro español del periodo posterior a la Guerra Civil (1936-1939) se vio fuertemente influenciado por la censura y la represión política, lo que llevó a la producción de obras que reflejaban el pensamiento del régimen franquista. Con la llegada de la democracia en los años 70, hubo un resurgimiento de la creatividad teatral, y se abrió un periodo de gran diversidad y experimentación.
En los años 80, el teatro español experimentó un auge en la producción de obras, con un mayor énfasis en la experimentación formal y temática. Destacan autores como Antonio Buero Vallejo, cuyas obras reflejan la crítica social y política; y Fernando Arrabal, que explora temas existenciales y surrealistas en su obra teatral.
En la década de 1990, se produjo un auge del teatro posdramático, que se caracteriza por la experimentación con las convenciones teatrales tradicionales y la utilización de nuevas formas de representación. Autores como Angélica Liddell y Rodrigo García representan esta corriente.
En la actualidad, el teatro español sigue siendo muy variado en términos de estilos y temáticas. Por ejemplo, hay una gran producción de teatro musical, tanto en la adaptación de obras de éxito internacional como en la creación de obras originales en español. También hay una corriente de teatro comprometido con temas sociales y políticos, y una importante producción de teatro experimental y de vanguardia.
Algunos de los autores y obras más destacados del teatro español contemporáneo incluyen a:
- José Sanchis Sinisterra, con su obra «¡Ay, Carmela!».
- Lluïsa Cunillé, autora de obras como «Sí, pero no lo soy».
- Sergi Belbel, conocido por obras como «Morir».
- Juan Mayorga, cuya obra «La tortuga de Darwin» fue galardonada con el Premio Nacional de Literatura Dramática.
- Otros nombres relevantes: Alberto Conejero, Angélica Liddell, Rodrigo García o Àlex Rigola.
Poesía española (1940–1975)
1. La poesía a partir del 36
La Guerra Civil (1936-1939) supuso una ruptura determinante en todos los ámbitos, incluida la poesía. Una vez acabada la contienda, el arte resurgió, aunque no pudo evadirse de la situación político-social que vivía España. Así, la Generación del 36 se divide en dos grupos opuestos:
Poesía arraigada
- Formada por Luis Felipe Vivanco (El descampado), Leopoldo Panero (Canto personal), Luis Rosales (La casa encendida) y Dionisio Ridruejo (Elegías).
- Comparten un gran sentimiento religioso y quieren olvidar la guerra recién acabada. Para ello, escriben sobre temas como Dios, la naturaleza, el amor, la familia o el paisaje. Publican sus poemas en las revistas Escorial (1940) y Garcilaso (1943).
- Esta revista reúne a un grupo de autores llamados Juventud Creadora, entre los que destacan los ya mencionados, además de José García Nieto, director de la revista.
Poesía desarraigada
- En 1944 surgió un movimiento opuesto al anterior. La publicación de Hijos de la ira, de Dámaso Alonso, y de Sombra del paraíso, de Vicente Aleixandre, así como la aparición de la revista poética Espadaña, fueron tres avisos en la conciencia poética de nuestro país.
- Estos autores no están conformes con el mundo que les rodea. Se enfrentan a los autores de Garcilaso mediante una poesía directa, en la que lo importante es el contenido y no la forma.
- Los autores principales de este grupo son Victoriano Crémer, Eugenio de Nora y Luis López de Anglada (fundadores de la revista Espadaña).
2. La poesía del destierro
A causa de la Guerra Civil, muchos autores se vieron obligados a salir de España. La mayoría siguió publicando allí donde se encontraban.
- Juan Ramón Jiménez, que desde América siguió buscando la Belleza.
- Dentro de la Generación del 27 debieron exiliarse Rafael Alberti, Pedro Salinas y Luis Cernuda.
- Federico García Lorca murió en los primeros días de la contienda y Miguel Hernández unos años después, tras escribir Viento del pueblo y El hombre acecha (1939).
Desde fuera de España, los autores se encuentran más libres para decir lo que piensan y para denunciar lo que, de haber permanecido en España, hubieran debido callarse.
3. La poesía social de los años 50
Bajo la influencia de los autores de España se va desarrollando una poesía preocupada por la realidad social, la injusticia y la miseria. Es una poesía rehumanizada que sirve como instrumento de denuncia y de compromiso social. El lenguaje se hace sencillo para poder ser entendido por todos, los temas se acercan a las preocupaciones de la gente de la calle y los autores intentan que lo más importante de sus poemas sea el mensaje que pretenden transmitir. Por ello, emplean con frecuencia el verso libre y el versículo, aunque esto no impide que los poemas tengan una elaboración formal.
Gabriel Celaya (1911-1991)
- Mantuvo contactos con los autores del 27 y con el surrealismo. Antes de la Guerra Civil publicó Marea de silencio (1935) y La soledad cerrada (1936), con influencia del postromanticismo de Bécquer.
- Tras la guerra, se vuelca en la preocupación social, por lo cual es considerado el principal autor del realismo social de los 50. Sus obras principales son Tranquilamente hablando (1947), Las cosas como son (1949) y Cantos íberos (1955).
Blas de Otero (1916-1979)
- Muy preocupado por la realidad social de la España de los 50. Temas: el sentido de la vida, la función de Dios en el mundo, sus recuerdos de la guerra y las consecuencias de la posguerra. Por ello, su poesía puede ser etiquetada como existencialista y comprometida.
- Utiliza un lenguaje sencillo con aliteraciones, paralelismos, juegos de palabras o expresiones coloquiales.
- La principal de sus obras es Pido la paz y la palabra (1955). En 1974 publica una antología de su obra titulada Verso y prosa en la editorial Cátedra, con la ayuda de su compañera sentimental, Sabina de la Cruz.
José Hierro (1922-2002)
- Su expresión es sencilla, seca, directa. Se preocupa por la realidad que le rodea y pretende que sus poemas sean claros y comprensibles. Representa la poesía desarraigada y social.
- A causa de sus actividades clandestinas, permanece en prisión entre 1939 y 1944. Al quedar libre, comienza su colaboración con revistas literarias como Corcel o Proel.
- En 1947 publica Tierra sin nosotros y Alegría (esta última le supuso el premio Adonáis).
- Ha recibido muchos premios, entre los que destacan: Premio Nacional de las Letras Españolas, Premio Príncipe de Asturias de Literatura, Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y el Premio Cervantes (1998).
4. La poesía social de los años sesenta
La poesía social de los 50 extiende su influencia a través de los años sesenta, ya que su importancia social, estética e histórica es innegable. Se comienza a percibir un cierto agotamiento de los temas y de las formas, con lo que algunos autores pretenden buscar nuevos caminos poéticos. La forma de los poemas va tomando importancia frente al contenido. Los autores ya no se ciñen solo a temas sociales, sino que incluyen temas humanos.
Ángel González Muñiz (1925-2008)
- Mejor representante de la poesía social de los 60. En su poesía encontramos el tema del amor como uno de los predominantes.
- Obras: Áspero mundo (1956) y Sin esperanza (1961), donde introduce la ironía como rasgo distintivo.
José Manuel Caballero Bonald (1926-2021)
- Introduce en su poesía su propia biografía como testimonio de la sociedad.
- Obras destacadas: Las adivinaciones (1952), Vivir para contarlo (1969) y Descrédito del héroe (1977). Utiliza un lenguaje barroco y muy cuidado.
Jaime Gil de Biedma (1929-1990)
- Poesía sincera, honesta y cercana a lo cotidiano con lenguaje coloquial. Destaca por su claridad y fina ironía.
- Obras: Compañeros de viaje (1959) y Moralidades (1966). En 1975 reúne su obra en Las personas del verbo.
- Luchó por los derechos de los homosexuales en una época difícil, hasta su muerte en 1990.
5. Los años 70: Los Novísimos
Esta etapa se caracteriza por la preocupación por la forma y el lenguaje, la ruptura con la cultura tradicional e inspiración en el cine, el cómic y la cultura pop. Se incorporan referencias muy cultas (culturalismo).
El nombre procede de la antología de 1970 de José María Castellet, «Nueve novísimos poetas españoles», que incluía a:
- Pere Gimferrer (figura principal)
- Guillermo Carnero
- Félix de Azúa
- Antonio Martínez Sarrión
- Manuel Vázquez Montalbán
- Leopoldo María Panero
- Ana María Moix
- Vicente Molina Foix
- José María Álvarez
Posteriormente se incorporan nombres como Luis Alberto de Cuenca y Luis Antonio de Villena.
