Contexto Histórico y Búsqueda de Renovación
El panorama literario de inicios del siglo XX en España se enmarca en un contexto de profunda crisis, marcado por la pérdida de las últimas colonias de Ultramar en 1898 y la posterior Guerra Civil Española (1936-1939). Ante esta realidad, la literatura busca nuevas formas de expresión, distanciándose del Realismo y el Naturalismo.
Aunque el Modernismo y la Generación del 98 a menudo se presentan como corrientes opuestas, comparten rasgos esenciales:
- Voluntad de renovación del lenguaje.
- Insatisfacción profunda con el mundo circundante.
- Inquietud intelectual y actitud crítica.
El Modernismo: Esteticismo y Evasión
El MODERNISMO, cuyo máximo exponente es el nicaragüense Rubén Darío (autor de Prosas profanas), es una literatura centrada en los sentidos, deslumbrante por su cromatismo y sensualidad.
Características del Modernismo
Surgido en Hispanoamérica a finales del siglo XIX, los poetas modernistas adoptaron una actitud bohemia y se automarginaron del mundo que les rodeaba, buscando un arte libre y la restitución de la emoción y la sensualidad. Para lograr esta modernidad, bebieron de influencias como el Romanticismo, el Parnasianismo y el Simbolismo, lo que resulta en un marcado sincretismo.
Temas y Estilo
- Esteticismo: Búsqueda de la belleza por encima de todo (“arte por el arte”).
- Evasión: Predominio de la línea escapista a través de mundos ideales o exóticos (exotismo), la fantasía (ninfas, centauros) y la recreación de ambientes lujosos y refinados.
- Sensualidad y Simbolismo: Exaltación de los sentidos mediante la naturaleza, la mujer, los perfumes y la música (símbolos como el cisne o el pavo real).
- Intimismo: Traslucir el malestar del poeta, viendo el amor y el mundo desde una perspectiva melancólica y hastiada, proyectando su ánimo en paisajes crepusculares.
- Renovación Métrica: Búsqueda de un estilo refinado y musical, lo que implicó la renovación de formas métricas (decasílabos, dodecasílabos, alejandrinos y rimas agudas), aunque también se recuperaron formas tradicionales como el octosílabo.
La Generación del 98: La Preocupación por España
La GENERACIÓN DEL 98 toma su nombre del “desastre del 98”. La decadencia nacional motivó a estos autores a:
- Analizar las causas de los males de España y proponer soluciones.
- Buscar el conocimiento profundo de España viajando por su geografía y recreando su historia.
Temas y Estilo del 98
Los temas y características centrales incluyen:
- La decadencia de España y la angustia existencial.
- El aprecio por la literatura del pasado (Berceo, Góngora, Cervantes).
- El estudio de la historia para recuperar la esencia y los valores perdidos del país.
- La contemplación y descripción del paisaje castellano, usado como proyección de su estado de ánimo y crítica nacional.
- Estilo antirretórico pero cuidado: Promulgan un estilo sencillo y sobrio, huyendo de lo superfluo.
Cultivaron todos los géneros, innovando en la novela (donde las ideas priman sobre la acción) y revitalizando el ensayo. Aunque tratados por separado por razones didácticas, la confluencia de autores en ambas vertientes obliga a considerarlos conjuntamente.
Autores Destacados del Modernismo y la Generación del 98
Rubén Darío (1867-1916)
Máximo representante del modernismo. Su obra evoluciona desde el deslumbramiento esteticista de Prosas profanas hacia el intimismo y temas trascendentes en Cantos de vida y esperanza.
Antonio Machado (1875-1939)
Definió su poesía como la “búsqueda de la palabra esencial en el tiempo”, utilizando símbolos (la tarde, la fuente). En Soledades (1903) sigue la estética modernista formal; en Campos de Castilla aborda temas del 98, como la reflexión sobre la identidad nacional y la descripción castellana.
Manuel Machado (1874-1947)
Interés por lo popular y el folclore. Destacan Alma (que combina lírica popular andaluza con motivos modernistas) y El mal poema (sobre el lado marginal de la sociedad).
Juan Ramón Jiménez (1881-1958)
Su obra muestra una notable evolución. La primera etapa (sensitiva) se vincula al modernismo (símbolos, sentimentalismo), con obras como Arias tristes y Jardines lejanos. Le siguen la etapa intelectual (Diario de un poeta recién casado) y la etapa suficiente.
Ramón María del Valle-Inclán (1866-1936)
Radical en su crítica social y política. Evolucionó del modernismo decadente a la creación del esperpento. Son modernistas sus Sonatas (memorias del marqués de Bradomín) y renovó el teatro del siglo XX.
Miguel de Unamuno (1864-1936)
Se aleja del preciosismo formal para crear un mundo original de gran trasfondo filosófico. Su poesía es metafísica y refleja angustia espiritual. Como prosista, destacó en el ensayo existencialista (Del sentimiento trágico de la vida) y en las “nivolas” (Niebla), donde prima el contenido filosófico. Acuñó el concepto de intrahistoria.
Pío Baroja (1872-1956)
En sus novelas prima la acción. Su estilo es sobrio y natural, evitando excesos verbales. Aborda los problemas de la época en trilogías como La lucha por la vida, que incluye El árbol de la ciencia.
José Martínez Ruiz, “Azorín” (1873-1967)
Se centra en la descripción de ambientes y sensaciones, con tramas argumentales mínimas (La voluntad). Junto con Baroja y Ramiro de Maeztu, formó el “Grupo de los Tres”, que buscaba la transformación de España.
La Generación del 27 y las Vanguardias
Las Vanguardias: Ruptura y Experimentación
El término VANGUARDIA designa movimientos que se oponen virulentamente al pasado, proponiendo nuevos caminos artísticos mediante manifiestos. Se caracterizan por su afán experimental, ruptura, antisentimentalismo y la búsqueda de la provocación.
Principales Ismos Vanguardistas
- Futurismo: Fundado por Marinetti (1909). Admiración por la velocidad, las máquinas y la industria.
- Cubismo: Adaptación literaria (Apollinaire) que busca la descomposición de la imagen en múltiples perspectivas (caligramas).
- Dadaísmo: Fundado por Tristan Tzara (1916). Busca romper con el arte burgués mediante la ilógica y la inocencia infantil.
- Expresionismo: Deformación sistemática de la realidad para proyectar la visión atormentada del artista.
- Surrealismo: Difundido por André Bretón (1924), proyecta las teorías freudianas sobre el inconsciente. Utiliza la escritura automática e influyó notablemente en el 27.
Movimientos en España
La difusión de los ismos europeos se dio gracias a publicaciones como Prometeo y la Revista de Occidente. Destacan Ramón Gómez de la Serna (creador de las greguerías) y Cansinos Assens (ultraísta).
- Ultraísmo: Aúna cubismo, futurismo y dadaísmo. Busca ir más allá de la realidad con humor (Guillermo de Torre, Jorge Luis Borges).
- Creacionismo: Introducido por Vicente Huidobro. Aspira a que la poesía sea una realidad autónoma, ajena a la descripción del mundo exterior (Gerardo Diego, Juan Larrea).
Poetas de la Generación del 27
Esta generación se nutrió de las vanguardias y de la tradición, buscando la belleza y la perfección formal.
Pedro Salinas
Su obra se divide en tres etapas. La primera tiene influencia de Juan Ramón. En la segunda etapa (La voz a ti debida), el amor es tema central, visto como sentimiento alegre pero angustioso. Tras la guerra, su poesía se tiñe de dramatismo (exilio, muerte).
Jorge Guillén
Considerado el poeta más puro e intelectual, fiel a la poesía desnuda. Su obra principal es Aire nuestro, destacando Cántico, que exalta la alegría de vivir y acepta la muerte.
Gerardo Diego
Ecléctico, su obra se divide en dos etapas: la poesía absoluta (vanguardista, verso libre: Imagen) y la poesía relativa (tradicional, formas clásicas: Versos humanos).
Vicente Aleixandre
Su obra se basa en el amor, la naturaleza y la muerte. Etapas: una primera visión paradisíaca (Pasión por la tierra), una segunda centrada en el ser humano (Historia del corazón) y una tercera de meditación vital (Poemas de la consumación).
Dámaso Alonso
Descubre a Góngora a los jóvenes. Su obra cumbre es Hijos de la ira (1944), un grito de rebeldía ante la situación social y existencial.
Rafael Alberti
Inicia con inspiración en la lírica popular (Marinero en tierra). Evoluciona hacia la influencia vanguardista (Cal y canto) y el surrealismo (Sobre los ángeles). Tras la guerra, desarrolla la poesía social (El poeta en la calle).
Luis Cernuda
Su obra está marcada por el conflicto entre la realidad y sus deseos (soledad, frustración). Su etapa central profundiza en la frustración social (La realidad y el deseo). Su etapa final refleja la angustia del exilio.
Federico García Lorca
Temas dominantes: destino trágico, amor frustrado y naturaleza. En Poema del cante jondo y Romancero gitano aborda la Andalucía trágica. Poeta en Nueva York marca un giro hacia la protesta social y el surrealismo, criticando la incomunicación urbana.
Miguel Hernández
Puente entre el 27 y el 36. Su poesía es arrebatada y humana. Se divide en dos etapas: la primera, más lírica (El rayo que no cesa, con la “Elegía a Ramón Sijé”); la segunda, más comprometida políticamente (Viento del pueblo). Su obra más conmovedora es el Cancionero y romancero de ausencias.
Las “Sinsombrero”
Grupo de mujeres artistas españolas nacidas entre 1898 y 1914. El nombre proviene de un gesto público de rechazo a las convenciones. Destacaron Concha Méndez, Rosa Chacel, Maruja Mallo, Ernestina de Champourcín y Josefina de la Torre.
El Teatro Español: Del Exilio a la Posguerra
Teatro en el Exilio
Los autores exiliados muestran nostalgia y crítica. Rafael Alberti escribe obras como El adefesio (cercana al esperpento). Alejandro Casona cultiva un teatro simbólico y poético (Los árboles mueren de pie). Max Aub es quizás el más representativo, tratando temas de guerra, exilio y persecución (De algún tiempo a esta parte).
El Teatro de los Cincuenta: El Drama Realista
A partir de 1949, con el estreno de Historia de una escalera de Antonio Buero Vallejo, nace el drama realista, buscando verdad y rigor en la apreciación de las realidades humanas, abandonando la evasión.
Antonio Buero Vallejo (1916-2000)
Mayor representante de la tragedia moderna española, une realismo y simbolismo. Su trayectoria incluye:
- Dramas realistas: Examen crítico de la sociedad (Historia de una escalera).
- Dramas históricos: Uso del pasado para analizar el presente (El concierto de San Ovidio).
- Dramas simbólicos: Uso de procedimientos escenográficos para explorar el paisaje interior (El tragaluz).
Alfonso Sastre (1926)
Su teatro, iniciado en grupos universitarios, busca la renovación social (Teatro de Agitación Social). Ofrece situaciones-límite donde la muerte y la persecución política son temas centrales (Escuadra hacia la muerte, La mordaza).
La Renovación Teatral de los Años Setenta
Surge un teatro experimental que busca la experimentación formal, influido por movimientos vanguardistas europeos. El texto literario se convierte en un ingrediente más del espectáculo, potenciando los elementos extraverbales y rompiendo la barrera entre escenario y público.
Dramaturgos Experimentales
- Fernando Arrabal: Crea el “teatro pánico”, caracterizado por la confusión, el humor, el terror y elementos surrealistas (Pic-Nic).
- Francisco Nieva: Estética antirrealista con carácter de denuncia. Su obra se divide en teatro furioso, teatro de farsa y calamidad, y teatro de crónica y estampa.
- Simbolistas: Pesimismo y vanguardismo, usando simbología animal y violencia verbal (José María Bellido, José Ruibal).
Paralelamente, surge el teatro independiente (grupos catalanes como Els Joglars), que fusiona lo experimental con lo popular.
Teatro Posterior a 1975
Tras la dictadura, la desaparición de la censura y la creación de nuevas instituciones (CNTC) diversifican las tendencias. Se busca un lenguaje propio para atraer al público, abordando temas marginales, racismo y la visión negativa de la sociedad.
Tendencias y Autores
Conviven corrientes anteriores (comedia burguesa, drama sentimental, neovanguardia) con voces nuevas:
- Simbolistas: Domingo Miras, Carmen Resino.
- Autores de síntesis: Con apego al realismo y afán comunicativo (Fernando Fernán-Gómez, Adolfo Marsillach).
- Autores de los 90: Convivencia de lo social, lo existencial y lo metateatral (Dulce Chacón, Ignacio de Moral).
Finalmente, se desarrolla el microteatro por dinero.
