El teatro de Valle-Inclán (1866-1936)
La obra de Ramón María del Valle-Inclán evoluciona desde un modernismo nostálgico y lírico a un tipo de literatura, llamada por él mismo «esperpento», basada en la visión aparentemente deformada de la realidad y del lenguaje, a través de la cual ofrece una crítica demoledora de la sociedad. Para clasificar su teatro, se pueden distinguir varias etapas o ciclos, pues no se trata de una simple sucesión cronológica, sino de estilos y temas que desarrolló en diversos momentos.
Ciclo decadentista
Con estas obras, Valle introdujo el Modernismo aplicado al drama, que la estética simbolista había cristalizado en el denominado teatro poético, con una tendencia decadente. Se incorpora al llamado Teatro de ensueño con dos obras en prosa: Tragedia de ensueño y Comedia de ensueño. Destacan también en esta etapa otras como El yermo de las almas.
Ciclo del primitivismo
Partiendo de su Galicia natal, Valle crea un mundo mítico e intemporal, mediante el cual ensaya un nuevo camino propio del Modernismo: el primitivismo. La violencia, la crueldad, la barbarie y la destrucción son algunos de los rasgos comunes de estos dramas, donde el autor desarrolla un estilo personal, destacando su labor en las acotaciones. Se suelen encuadrar en este ciclo:
- La trilogía Comedias bárbaras: Águila de blasón, Romance de lobos y Cara de plata.
- Divinas palabras, considerada un ejemplo primerizo de esperpento.
Ciclo del distanciamiento artificioso (las farsas)
Lo constituyen, principalmente, La marquesa Rosalinda, Farsa infantil de la cabeza del dragón, Farsa italiana de la enamorada del rey y Farsa y licencia de la reina castiza. Las tres últimas fueron publicadas juntas en 1926 bajo el título Tablado de marionetas para educación de príncipes. Estas obras presentan un continuo contraste entre lo sentimental y lo grotesco, anunciando la llegada del esperpento.
Ciclo del esperpento
El mismo Valle denominó así a cuatro de sus obras, entre ellas Luces de bohemia y La hija del capitán (publicadas juntas bajo el título Martes de Carnaval). El esperpento, definido en Luces de bohemia a través del episodio de los espejos deformantes del Callejón del Gato, deforma la realidad para ofrecer una visión caricaturizada, cómica y macabra. Funciona como un instrumento de desenmascaramiento para transmitir las intimidades de un mundo plagado de desgracias e injusticias.
José Ortega y Gasset
Fue la figura más influyente del pensamiento de las primeras décadas del siglo XX. Ejerció el papel de referente intelectual y difundió en España las corrientes culturales más importantes de la centuria. Sus ensayos se dividen en:
- Ensayos filosóficos: Destacan la razón vital (la realidad primaria de la vida) y el perspectivismo (el yo es inseparable de su circunstancia). Obras clave: Meditaciones del Quijote y El espectador.
- Ensayos sobre ideas estéticas: En La deshumanización del arte, advierte sobre un arte impopular que rechaza lo sentimental y busca el goce estético puro.
- Ensayos sobre ideas sociopolíticas: España invertebrada, donde analiza la fragmentación social, y La rebelión de las masas, sobre la relación entre masas y minorías selectas.
Azorín y el Novecentismo
Los ensayos de Azorín se dividen en dos vertientes: descripciones melancólicas de Castilla (Los pueblos, La ruta de Don Quijote, Castilla) y crítica literaria (Lecturas españolas, Clásicos y modernos).
El Novecentismo
Surgió con un proyecto de reforma y transformación de España. Sus rasgos principales son:
- Europeísmo: Identifican Europa con la ciencia y la renovación.
- Cientificismo: Educación basada en la razón y el rigor.
- Nueva sensibilidad vital: Optimismo y vigor frente al pesimismo anterior.
- Reforma política: Racionalización de la vida pública.
- Estilo ensayístico: Preocupación por la forma para seducir al lector.
Autores destacados: Ortega y Gasset, Manuel Azaña, Ramón Pérez de Ayala, entre otros.
