Miguel de Cervantes: obras principales, géneros y legado de El Quijote

Poeta

Cervantes poeta
Solo publicó una obra en verso, El viaje del Parnaso (1614). Es interesante por los juicios literarios que vierte y por las referencias autobiográficas que contiene.

Dramaturgo

Cervantes dramaturgo
Se van incorporando, a veces parodiándolos, elementos de la fórmula teatral que tiene éxito en la época, la de Lope de Vega, un teatro que rompe con los moldes dramáticos clásicos. Entre los títulos de comedias cervantinas están Los baños de Argel; su única tragedia conocida es La Numancia.
Los entremeses cervantinos constituyen un retrato de las clases populares de la época. Ejemplo notable: El retablo de las maravillas.

Novelista

Cervantes novelista

La Galatea: Sigue la estela de los libros pastoriles; además desarrolla el tema de los amores entre pastores.

Novelas ejemplares: Si no hubiera escrito el Quijote, habría pasado a la historia como autor de las Novelas ejemplares. Esta colección de doce relatos cortos fue publicada en 1613. Dice Cervantes que es “el primero que ha novelado en lengua castellana” si entendemos novela en el sentido de relato corto, que es vocablo italiano. El adjetivo ejemplares expresa su conexión con el género de los exempla medievales (presenta un ejemplo del que extraer una lección o moraleja). No en todas es evidente la ejemplaridad moral. Los relatos no solo podrían ser ejemplares moralmente; serían también ejemplos o modelos de creación literaria. La variedad es un rasgo de este conjunto de narraciones.

Clasificación de las Novelas ejemplares

  • Novelas realistas: predomina el tratamiento realista de personajes y ambientes: Rinconete y Cortadillo, El licenciado Vidriera, El celoso extremeño, El casamiento engañoso y El coloquio de los perros.
  • Novelas idealistas: El amante liberal, La española inglesa, La fuerza de la sangre, Las dos doncellas y La señora Cornelia.
  • Novelas que combinan ambos rasgos: La gitanilla y La ilustre fregona.

Los trabajos de Persiles y Sigismunda: Sigue el molde narrativo de la novela bizantina. Las novelas bizantinas eran novelas de amor y de aventuras, en las que los enamorados protagonistas, tras peregrinar por los lugares más diversos y pasar las más variopintas peripecias, terminan felizmente su periplo.

Don Quijote de la Mancha

Don Quijote de la Mancha
Dos partes: la primera, de 1605, con el título de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, y la segunda, publicada en 1615, con el título de El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha.

Intencionalidad, tradición y originalidad

Su propósito inicial fue desterrar el gusto por las novelas de caballerías. Se le une el de resumir la narrativa de la época. Recrea el tema de la locura, utiliza motivos novelescos típicos de la época (molinos de viento) y mantiene el tema del amor cortés. Tiene elementos originales, como la utilización de un protagonista viejo y pobre frente a los típicos caballeros andantes que eran jóvenes y nobles; presenta una realidad inmediata, identifica el heroísmo con la locura y fusiona lo real con lo ideal.

Temas y sentido

Se desarrolla en torno a las peripecias de don Quijote y Sancho Panza. Entre los temas tratados destacan la locura (don Quijote pierde la razón debido a su afición a los libros de caballerías), el tema caballeresco, el del amor cortés, el literario, la justicia, la libertad, el prestigio de las armas o las letras y el humor que nace de la parodia y de la burla. Es el retrato de la sociedad de la época y presenta el inicio del declive del poder político de España.

Estructura de la novela

La primera parte tiene 52 capítulos y cuenta las dos primeras salidas de don Quijote. El hilo es interrumpido por historias intercaladas. La segunda parte consta de 74 capítulos y solo tiene una interrupción. Las dos partes tienen un claro paralelismo, muchas coincidencias y diferencias tanto de elaboración como de planteamiento. La primera parte es más espontánea, tiene elementos de corte renacentista, intercala historias variadas, refleja un mundo real e imaginario y destaca el humor, la ingenuidad y el vitalismo. La segunda parte está más pensada, muestra el desengaño del Barroco, no tiene relatos intercalados, aparecen personajes que han leído la primera parte y la realidad y la ficción se confunden. Hay referencias al Quijote de Avellaneda y destacan el pesimismo y la crueldad del ser humano.

El Quijote de Avellaneda

El Quijote de Avellaneda
Es una continuación falsa de la obra de Cervantes que se publicó en 1614, firmada por un tal Alonso Fernández de Avellaneda, seudónimo quizá de Jerónimo de Pasamonte, a quien Cervantes habría tomado como modelo para el personaje Ginés de Pasamonte. El Quijote falso es mediocre, pero revela la indignación que la publicación de la primera parte había provocado en el círculo de Lope de Vega, cuyas comedias son satirizadas por Cervantes; el Quijote de Avellaneda se convierte en portavoz de una reacción ante la impertinencia que para la alta nobleza supuso la pretensión de un mero hidalgo, como Alonso Quijano, de pasar por caballero.

Personajes

Reflejo de lo que era la España de principios del siglo XVII. Serán don Quijote y Sancho Panza los que tienen un diseño complejo. Don Quijote, hidalgo que enloquece leyendo libros de caballerías, a veces muestra buen juicio y destaca por la defensa de sus ideas. Sancho Panza representa al rústico de la tradición folclórica y literaria; además encarna la sátira contra los libros de caballería. Es característica la transferencia de rasgos de uno a otro. El resto de personajes se mueven entre lo real, lo fingido y lo literario e histórico.

Técnicas narrativas y lenguaje

Es considerada la primera novela moderna por las diferentes técnicas narrativas. Destacan la utilización de múltiples narradores, hasta cinco; la simultaneidad de dos acciones que se desarrollan a la vez; la interferencia de planos con los que el narrador se identifica con los personajes; la metanarración que muestra la elaboración de la novela; y la referencia a otros textos literarios. El habla de El Quijote combina el estilo elevado con el habla cotidiana, o los razonamientos eruditos con el manejo de refranes y dichos del saber popular.

Influencias

Desde el Romanticismo alemán hasta los novelistas rusos como Dostoyevski en sus obras Crimen y castigo y Los hermanos Karamazov. En España se aprecia en escritores como Unamuno, en la obra Tiempo de silencio de Luis Martín Santos y en Juegos de la edad tardía de Luis Landero.

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