Poesía desde 1970 hasta la actualidad
El año 1970 es una fecha clave para la lírica porque se publica una antología titulada Nueve novísimos poetas españoles (1970), de José María Castellet, donde aparecen muchos de los poetas llamados Novísimos. Las características principales de estos autores son:
- Abundancia de referencias culturales: Debido a la variada formación literaria de estos escritores.
- Afición a ciudades italianas: El interés por lugares como Venecia ha hecho que también se les conozca como los venecianos.
- Motivos propios de la nueva sociedad de consumo: A la que critican mediante el uso de términos anglosajones, referencias a héroes de cine, del deporte, de la canción y de los tebeos.
- Interés por el lenguaje: Que los lleva a la experimentación vanguardista, al barroquismo expresivo e incluso a la reflexión metapoética.
Entre los representantes de los Novísimos se encuentran Pere Gimferrer, Guillermo Carnero, Antonio Colinas, Luis Alberto de Cuenca, Manuel Vázquez Montalbán y Leopoldo María Panero.
Evolución durante la década de los 70
Durante los 70, el culturalismo de los venecianos se fue atenuando: desapareció la mera decoración y algunos autores volvieron los ojos hacia la tradición poética clásica, movidos por un anhelo de belleza y una exquisita elaboración formal. No obstante, perduran algunas líneas poéticas anteriores:
- La metapoesía: Que reflexionaba sobre el lenguaje poético mismo.
- La poesía experimental: Que combina la expresión verbal con efectos visuales de carácter tipográfico o pictórico.
- El minimalismo: Que busca la pureza poética y la concentración expresiva.
La lírica en los años 80
La estética novísima es la dominante desde 1966 hasta 1985. Siguen presentes algunas líneas como la metapoesía y la poesía experimental. Otros poetas del grupo entroncan con la tradición: la poesía clásica grecolatina, el Romanticismo, el Modernismo, la poesía barroca o la poesía pura, intelectual y minimalista.
Dos corrientes pueden advertirse a mediados de los ochenta en el seno de los poetas postnovísimos: la poesía figurativa (narrativa, proclive a la prosa) y la poesía elegíaca.
La generación de los Postnovísimos
A partir de los 80 se produce un cierto declive de la estética novísima y una nueva promoción entra en escena. Sus representantes son poetas nacidos entre 1954 y 1968. En 1986 son presentados en una nueva antología, Postnovísimos, preparada por Luis Antonio de Villena. Podemos señalar como características que definen a la poesía de los ochenta las siguientes:
- Recuperación de los poetas de los sesenta: En especial Gil de Biedma, a quienes consideran clásicos de la segunda mitad del siglo XX.
- Relectura de la tradición: Se pone énfasis en la experiencia, en la emoción y en la percepción e inteligibilidad del texto. Se recuperan la métrica, la rima y la estrofa.
- Vuelta a la narración y empleo del lenguaje coloquial: Se cuentan historias a partir de una anécdota y se introducen términos cotidianos y del lenguaje publicitario.
- Renovación de temas: Subjetividad, el paso del tiempo, lo urbano y lo cotidiano.
- Empleo del humor y la parodia: Imitan de forma paródica a autores del Siglo de Oro. La ironía y el distanciamiento son asimismo característicos.
Tendencias de los años 90
Poesía del silencio
Se trata de una poesía minimalista, compuesta de poemas breves. Es una corriente reflexiva, filosófica e intelectual. Todos buscan el uso de una palabra que se quiere esencial y tensa, depurada y concisa, siguiendo la estela de los presupuestos de la «poesía pura».
Poesía de la experiencia
Esta corriente dominó el panorama poético durante una década: desde mediados de los 80 hasta mediados de la década de los 90. Estos poetas propugnan una nueva sentimentalidad. Es una poesía realista que habla de la vida y de la realidad cotidiana de carácter urbano, con una expresión coloquial, y que revaloriza la experiencia, el humor y la emoción.
Con el tiempo, se manifestó un rechazo al relativismo moral de ambas tendencias en favor de un compromiso social del poeta frente a un mundo injusto e insolidario; una poesía del compromiso civil ejemplificada en El hombre de la calle de Fernando Beltrán.
Autores destacados de la experiencia
Realizan poesía de la experiencia autores como Andrés Trapiello, Justo Navarro, Luisa Castro y Felipe Benítez Reyes. Es una de las líneas más cultivadas y la que más premios poéticos acapara. Se basa en los recuerdos de la infancia o adolescencia, con temas y lenguaje apegados a la realidad. Frente al pop de los novísimos, que consideran demasiado trivial, vuelven sus ojos a los orígenes.
De estos últimos poetas, destacamos a Felipe Benítez Reyes (Rota, 1960), ganador de importantes premios. Entre sus obras destacan Los vanos mundos, La mala compañía y Sombras particulares. Finalmente, cabe mencionar la corriente de La otra sentimentalidad con autores como Álvaro Salvador, Miguel d’Ors y Luis García Montero (autor de Diario cómplice).
