Romanticismo en España: características, tendencias y autores clave del siglo XIX

Contexto histórico

La Revolución Francesa, que comienza en 1789, supuso el ascenso definitivo de la burguesía y difundió las ideas de libertad, igualdad y fraternidad por toda Europa. Sin embargo, la presión ejercida por las monarquías europeas y el miedo de la burguesía más conservadora a perder su poder convirtieron la revolución en un fracaso. Debido a ello, muchos intelectuales y artistas comprometidos con la libertad experimentaron una sensación de frustración.

Características del Romanticismo

  • Actitud de rebeldía: se manifiesta en personajes que encarnan el inconformismo y la lucha contra toda norma social y moral.
  • Deseo de evasión: los artistas crean mundos que no son reales, situándolos en lugares exóticos o tiempos lejanos para poder huir y encontrar alivio ante el mal social. Gracias a esto se desarrolla el género fantástico y de terror, la literatura de viajes y la narración histórica.
  • Separación de la tradición artística anterior: uso de un lenguaje sonoro y abundantes recursos literarios, dando importancia a la fantasía, a las pasiones humanas y a la naturaleza como reflejo de emociones atormentadas y desordenadas.

Vías de entrada del Romanticismo en España

Andalucía y Cataluña

Fueron puntos comerciales donde se produjo el intercambio de ideas con los principales países románticos: Francia y Gran Bretaña. Las ideas se difundían por periódicos locales como El Europeo. En Cádiz hubo un romanticismo de inspiración inglesa (como Böhl de Faber). En Barcelona estuvo la influencia francesa, representada por autores como Agustín Durán.

Exiliados

Debido al reinado de Fernando VII (1814-1833) y la vuelta del absolutismo monárquico, hubo persecución de intelectuales partidarios del liberalismo. Muchos autores se exiliaron y se impregnaron de la mentalidad romántica triunfante en Europa; a su vuelta, con la muerte del rey en 1833, trajeron esas ideas a España.

Tendencias literarias

  • Transición de la Ilustración al Romanticismo: en algunos autores ilustrados se nota el desarrollo del sentimiento frente a la razón y la importancia de la naturaleza como reflejo de ese sentimiento atormentado (por ejemplo, José Cadalso con Noches lúgubres, así como autores como Francisco Martínez de la Rosa o Ángel de Saavedra).
  • Romanticismo pleno: autores nacidos en el siglo XIX cuyas obras muestran una mentalidad plenamente romántica, como José de Zorrilla, José de Espronceda o Mariano José de Larra.
  • Posromanticismo: en la segunda mitad del siglo XIX, con la aparición del realismo, autores como Gustavo Adolfo Bécquer y Rosalía de Castro crean un romanticismo intimista y sencillo.

Literatura en verso

La poesía romántica busca explicar lo que esconde la realidad y es reflejo de la personalidad del autor. No se somete a reglas formales estrictas, hay variedad métrica y ruptura con las estrofas tradicionales.

Existen dos tendencias fundamentales:

  • Poesía narrativa: con lenguaje elaborado y complejo, trata temas románticos como las pasiones, la muerte, las leyendas populares o el sentimiento patrio. Puede ser progresista, rebelde y crítica (Espronceda) o más conservadora, basada en leyendas populares o paisajes históricos (Zorrilla).
  • Poesía intimista: poesía sencilla, con lenguaje inspirado en la poesía popular; los temas principales son la nostalgia y la melancolía. Se desarrolla en la segunda mitad del siglo XIX con autores como Gustavo Adolfo Bécquer y Rosalía de Castro.

Principales autores en verso

Gustavo Adolfo Bécquer, autor de numerosos artículos periodísticos; su obra fundamental son las Rimas.

Rosalía de Castro, autora de Cantares gallegos y Follas novas, escritos en gallego y castellano. En sus obras destacan: el paisaje, la cultura popular gallega y la situación de las mujeres.

Literatura en prosa

La prosa sirvió a los autores románticos españoles para abordar dos aspectos fundamentales de la mentalidad de la época: el debate político y social, y el análisis de las pasiones desbordadas. Los asuntos sociopolíticos fueron el tema principal del periodismo del siglo XIX, que se dividía en dos grandes grupos:

  • Costumbrismo: se centraba en costumbres populares como fiestas, creencias, etc. Fue desarrollado por autores como Ramón de Mesonero Romanos y Serafín Estébanez Calderón.
  • Periodismo crítico: los autores denunciaban el inmovilismo de la sociedad, defendían las libertades individuales y criticaban lo que el costumbrismo presentaba como norma. El principal representante fue Mariano José de Larra.

Otra novela destacada de la literatura en prosa es La Gaviota, escrita por Fernán Caballero.

Mariano José de Larra

Se dedicó al teatro y a la novela con obras importantes nacidas en 1834, como el drama Maciás y El doncel de don Enrique el doliente. Aunque su trabajo más destacado fue su labor periodística: con sólo 19 años publicó por primera vez El Duende satírico del día y años después El pobrecito hablador. Sus artículos pueden clasificarse en tres grupos:

  • Artículos políticos: en los que denunciaba la falta de libertad de expresión y la implantación del carlismo en España.
  • Artículos de costumbres: en los que denunciaba el atraso cultural y social del país y la violencia de las personas (textos como Vuelva usted mañana o El castellano viejo).
  • Artículos de crítica literaria: publicó numerosas reseñas de estrenos teatrales y obras.

Características de Larra

  • Lenguaje sencillo, con ironía y humor como vehículos de la crítica.
  • Presencia de la opinión en primera persona y personajes representativos de la sociedad.
  • Tono amargado y pesimista en muchos escritos.
  • Suelen estructurarse en planteamiento, ejemplo y conclusión.

Literatura dramática

El teatro romántico en España se consolida en la década de 1830. Entre las obras destacadas están La conjuración de Venecia (1834) de Francisco Martínez de la Rosa y Maciás de Mariano José de Larra. También son relevantes Don Álvaro o la fuerza del sino (Ángel de Saavedra, 1835) y Don Juan Tenorio (José Zorrilla, 1844).

  • El protagonista suele ser un hombre conflictivo que actúa según su propia voluntad.
  • Características formales: obras divididas en 3 o 5 actos, desarrolladas en espacios y tiempos distintos; aparición de elementos fantásticos (fantasmas, apariciones divinas, etc.); atención al aspecto visual y a la escenografía; lenguaje orientado a resaltar el mundo interior del personaje.

Autores destacados del teatro romántico

Ángel de Saavedra (Duque de Rivas): Don Álvaro o la fuerza del sino (1835).

José Zorrilla: autor de Don Juan Tenorio, donde el protagonista recuerda el mito del seductor Don Juan creado por Tirso de Molina en el siglo XVII.

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