Tipos de literatura barroca

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La Lírica Barroca

A fines de 1500 con el nacimiento de Góngora la lírica toma giros particulares profusos de figuras y recargamientos  estilísticos y sonoros. Don Luis de Góngora Argote (1561-1627) es su más resaltante representante.


Luis de Góngora (1561-1627)

Nació  en Córdoba, estudió en Salamanca y luego se hizo canónigo en su ciudad natal, donde jugaba a los naipes y asistía a funciones teatrales y musicales. En 1617 se ordenó sacerdote para poder ser nombrado capellán en la corte madrileña, donde buscaba puestos más lucrativos y sostenía polémicas personales y literarias con sus grandes rivales Lopez de Vega y Francisco de Quevedo. Gravemente enfermo, volvió a Córdoba antes de morir. En la poesía lírica cultivó todos los géneros, tanto populares como eruditos, con notable empeño ingenioso, llevando hasta sus últimas consecuencias las posibilidades de cada género. El rigor formal de sus poemas mayores fue atacado y defendido duramente. Desde la voz infantil de”Hermana Marica” tono folclórico de «La mas bella niña», romances llegan a la irónica perfección de Angélica y Medoro y la parodia burlesca Píramo y Tisbe; impresiona la variedad magistral de sus letrillas y sonetos. 


Francisco de Quevedo

Nace, probablemente, el 17 de septiembre de 1580 en Madrid. Son sus padres Pedro Gómez de Quevedo y María de Santibáñez. Tras haber pasado posiblemente por las aulas del Colegio Imperial de la Compañía de Jesús de Madrid, estudia en el Colegio de la Compañía en Ocaña,



beneficiándose de la ayuda económica que había obtenido del monarca su abuela Felipa de Espinosa. Comienza estudios de artes en la Universidad de Alcalá de Henares. Prosigue sus estudios, al parecer, en la Universidad de Valladolid, ciudad a la que se había trasladado la corte. Quevedo comienza a hacerse un nombre en el mundo de las letras. Algunos poemas suyos aparecerán recogidos en las Flores de poetas ilustres de Pedro de Espinosa.En 1629 escribe anónimamente El chitón de las tarabillas, en apoyo de la política del conde-duque de Olivares, a quien elogia asimismo en otros escritos. En 1632 recibe el nombramiento de Secretario del Rey. En 1634 publica La cuna y la sepultura y la traducción de La introducción a la vida devota de Francisco de Sales. Sotanta de Quevedo. En esta época desarrolla una gran actividad literaria; El 7 de diciembre de 1639 es detenido en casa del duque de Medinaceli y conducido al convento de San Marcos de León, donde permanecerá encarcelado hasta junio de 1643, cinco meses después de la caída de Olivares. En este tiempo escribe La Rebelión de Barcelona y Providencia de Dios. El 8 de septiembre 1645 muere en Villanueva de los Infantes, adonde se había desplazado a principios de este año. 


Características generales :

La nueva poesía reflejó los contrastes característicos de la época. De este modo, junto a un tratamiento serio de temas como el desengaño o la muerte, se desarrolló una tendencia poética de carácter humorístico y satírico. El Barroco admite una gran variedad de asuntos, pero entre ellos destacan algunos como los sueños o la mitología.



En cuanto a las formas, la poesía barroca se caracteriza por alternar la métrica culta procedente de Italia, como el soneto, con formas de la literatura popular, como los romances, las coplas o las letrillas. Los autores cultos manifiestan un gusto por la literatura tradicional y componen parte de sus obras en este estilo. En esta época se desarrolla abundantemente lo que conocemos por Romancero Nuevo. Así pues, los géneros y la métrica siguen siendo esencialmente los mismos que en el Renacimiento. La poesía barroca se caracteriza por perseguir la originalidad y por buscar la admiración del lector mediante el ingenio. Esto ocasiona que en el Barroco abunde el empleo de los recursos retóricos, lo que contribuye a que, en ocasiones, la poesía de esta época sea oscura y difícil de forma consciente. El Barroco busca la ruptura del equilibrio entre forma y contenido que caracterizaba a las obras literarias del período anterior. Este propósito común de desestabilizar se encuentra en la base de las dos principales tendencias renovadoras de la época: el culteranismo y el conceptismo.


El pensamiento barroco :

Debido a la crisis sufrida durante este período, el hombre adopta una actitud escéptica, desconfiada y pesimista. Se tiene una visión muy negativa del mundo.

La realidad de las artes o la literatura es muy complicada. Está recargada, llena de contrastes, de contradicciones y de dinamismo.

El hombre barroco ve el mundo como un lugar caótico y está obsesionado con la brevedad de la vida y con el paso del tiempo. Esto se debe al pesimismo y desengaño que sienten ante el



mundo. Los hombres piensan que vivir es “un ir muriendo cada día”.


Temas de la literatura barroca:

La muerte.

El sentimiento amoroso vivido de forma desgarradora.

La apariencia engañosa de las cosas (famosa teatralización: la vida es una representación teatral, en la que Dios es el autor, y los seres humanos, los actores).

La insatisfacción y la soledad (el hombre se siente solo ante el caos)

Paralelamente, en el siglo XVII, el ser humano adopta una postura ascética (de menosprecio de todo lo terreno) y adopta una postura estoica (de resignación ante la desgracia)

En la literatura, para expresar el distanciamiento de la realidad se recurre a la exageración y a la decoración. Con esto se pretende distorsionar la realidad para marcar los contrastes, es decir, las cosas no se describen como son, sino como se ven a través de los ojos del escritor.

El artista y el escritor del barroco buscan la originalidad para provocar en el público la admiración y la sorpresa, y no se someten a ningún modelo ni a ninguna regla (a diferencia de los autores renacentistas)

La lengua literaria del siglo XVII destaca por la complicación en la forma o el contenido para que resulte difícil de entender.

La dificultad formal es sinónimo de belleza artística. Se trata de una creación de reflexión intelectual y no de emoción natural.




Temas del arte y la literatura barroca

Durante esta época se buscan otras formas, otros enfoques y otros recursos (complicación, dificultad, exageración…) para expresar los mismos temas del Renacimiento.

Abundan los temas morales y religiosos (la fugacidad de las cosas y de la vida, la muerte…) debido al desengaño que siente el hombre.

Son frecuentes, también, los temas filosóficos, doctrinales y políticos (la naturaleza humana, el honor…)


La lírica en el siglo XVII: conceptismo y culteranismo

En la poesía barroca conviven dos tendencias:


Lírica popular:

Formada por villancicos, canciones de la lírica tradicional castellana y romances, también tradicionales (Romancero nuevo)

Es una lírica de lenguaje claro y sencillo.


Lírica culta:

Formada por dos corrientes el conceptismo y el culteranismo.

Estos tipos de lírica intentan sorprender al lector con un objetivo: conseguir la belleza y la sorpresa. Los dos tienen en común la dificultad y el rebuscamiento a la hora de escribir, pero los culteranos se dirigen más a la sensibilidad y los conceptistas a los sentimientos.


Gongorismo o Culteranismo

La forma prevalece sobre el contenido. Lo importante no es lo que se dice, sino la manera complicada y difícil de decirlo. Se utiliza un léxico culto, con numerosos latinismos, hipérbatos, perífrasis, cultismos…



Se usan metáforas complicadas y artificiosas. En los poemas aparecen frecuentemente elementos de la mitología clásica. El culteranismo crea una lengua propiamente literaria y alejada del habla usual. Autores: Góngora


Conceptismo

Basado en las asociaciones ingeniosas de ideas y conceptos. Se busca la expresión artificiosa y sutil, decir lo máximo utilizando los mínimos elementos (“lo bueno, si es breve, dos veces bueno”).Se emplean recursos semánticos: símbolos, juegos de palabras, antítesis, paradojas, hipérboles, metáforas, ironía…Autores: Baltasar Gracián en prosa  Francisco de Quevedo en poesía.

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