Contexto Histórico y Social
El reinado de Alfonso XIII terminó cuando se produjo el golpe de Estado de Primo de Rivera, que conllevó a la Segunda República. Durante esta época, en Europa se originaron la Primera y la Segunda Guerra Mundial.
En los primeros años del siglo XX, dramaturgos y directores teatrales profundizan sobre los componentes del hecho teatral: la actitud de los espectadores, la preparación de los actores, la escenografía y la luminotécnica adecuada. El teatro español, alejado de las corrientes europeas, se caracteriza por la presencia de un público burgués inmovilista y deseoso de evasión, conocido como el «público de Echegaray».
Las Tres Tendencias del Teatro Español
Las tendencias del teatro se dividen principalmente en tres: el teatro comercial, el teatro costumbrista y el teatro innovador.
1. El Teatro Comercial
El teatro comercial se divide, a su vez, en dos vertientes:
- La comedia burguesa: Caracterizada por personajes de clase alta y sus problemas, con un desarrollo escénico hábil. El autor más prolífico es Jacinto Benavente con Los intereses creados.
- El teatro poético: Surge de la corriente modernista, es de pura evasión y trata de reproducir ambientes históricos. Destacan Marquina con Las hijas del Cid y los hermanos Machado con Juan de Mañara.
2. El Teatro Costumbrista
En el teatro costumbrista destacan tres autores fundamentales:
- Carlos Arniches: Autor del género chico y de la tragedia grotesca, además de escritor de sainetes. Destacan obras como Casa editorial, Las estrellas y La señorita Trevélez.
- Los hermanos Quintero: Reflejan la vida de una Andalucía tópica en obras como Malvaloca.
- Pedro Muñoz Seca: Creador del Astracán, donde destaca la obra La venganza de don Mendo.
3. El Teatro Innovador
El teatro innovador supuso, en su momento, un fracaso comercial, ya que pretendía ofrecer un nuevo tipo de obra. En España, donde tuvo menor fuerza, dio lugar a obras incomprendidas. En esta corriente se incluyen autores de generaciones pasadas como los del 98 y el 27.
La Generación del 98
- Miguel de Unamuno: Trata de plasmar las ideas que transmite en sus obras, donde los personajes expresan sus inquietudes; destaca Fedra.
- Ramón María del Valle-Inclán: Su producción literaria está dividida en tres ciclos:
- Ciclo mítico: De temática gallega, destacan Comedias bárbaras y Divinas palabras.
- Ciclo de la farsa: Une lo grotesco y lo poético con escenarios exóticos y lejanos; destaca Farsa y licencia de la reina castiza.
- Ciclo esperpéntico: Con Luces de Bohemia, donde deforma la realidad y hace uso de lo grotesco.
La Generación del 27
El teatro del 27 perseguía tres objetivos: incorporar elementos vanguardistas, hacer posible el teatro para todas las clases sociales e incorporar la poesía al hecho teatral.
- Max Aub: Escribe obras teatrales sin un carácter realista. Llegó a su plenitud literaria en el exilio con San Juan.
- Federico García Lorca: Tuvo su plenitud teatral en la época de la República. Sus características incluyen la visión del teatro como una obra social y didáctica, el enfrentamiento entre el deseo y la realidad opresiva, y la poetización de la vida cotidiana. Su producción se agrupa en:
- Primeras piezas: El maleficio de la mariposa (insatisfacción amorosa) y Mariana Pineda (drama histórico).
- Farsas: La zapatera prodigiosa y piezas de marionetas tituladas Los títeres de cachiporra.
- Teatro vanguardista: Bajo el influjo surrealista, destacan El público (defensa del amor instintivo) y Así que pasen cinco años (sobre el tiempo y el poder de decisión).
- Etapa de plenitud (años 30): Éxito comercial con tragedias como Bodas de sangre y Yerma (marginación social de la mujer), el drama urbano Doña Rosita la soltera y su obra cumbre en prosa, La casa de Bernarda Alba (autoridad frente a libertad).
- Alejandro Casona: Dramaturgo relevante durante la República. Destaca La sirena varada, obra lírica y simbolista sobre el conflicto entre realidad y fantasía.
- Enrique Jardiel Poncela: Supo fundir el humor de la comedia con rasgos vanguardistas sin romper totalmente con las convenciones. Destaca Cuatro corazones con freno y marcha atrás.
Consecuencias de la Guerra Civil
El levantamiento impidió el estreno de muchas obras e introdujo en España un tipo de arte nuevo: el teatro de urgencia, puesto a disposición de la política. Al final de la guerra, la situación cultural española había cambiado profundamente. Son pocos los autores que permanecen en España, y aquellos que estrenan después de la contienda se verán sometidos a una férrea censura.
