Narrativa española hasta 1939: la renovación de la novela
1. La renovación de la novela
Azorín, Pío Baroja, Miguel de Unamuno y Ramón María del Valle-Inclán publicaron una serie de novelas que ofrecieron los testimonios más tempranos de las inquietudes del hombre contemporáneo. Las principales novedades que presentaron podemos resumirlas en:
- Pérdida de importancia de la historia: lo que se cuenta en la narración pierde protagonismo frente al discurso, es decir, la manera de contar la historia.
- Prioridad del mundo interior: lo relevante es la problemática del protagonista y su mundo íntimo.
- Fragmentación e indeterminación: la narración suele fragmentarse en «estampas», unida a la elipsis, la vaguedad, los saltos temporales y la evocación.
- Dramatización: la novela hace que el narrador se diluya o desaparezca y que los personajes hablen por sí mismos.
2. Pío Baroja
Pío Baroja defendió la novela abierta: para él la novela es un género en el que cabe casi todo: reflexión filosófica o psicológica, aventura, etc. Mostró preferencia por los temas de aventuras. Sus protagonistas son, casi siempre, seres inadaptados, dotados de una acción todopoderosa que termina siendo vana.
Las mujeres intervienen poco y, por lo general, se reducen a figuras decorativas o circunstanciales. Su diálogo es sencillo y verosímil; tenía maestría en la descripción, tanto de los personajes como de los paisajes. En ocasiones empleó fórmulas próximas al folletín, con preferencia por temas de aventuras y argumentos enredadísimos.
La obra narrativa de Baroja puede dividirse en dos etapas:
- Primera etapa (hasta 1919): se caracteriza por la variedad de temas que aborda. Obras destacadas: «El árbol de la ciencia», «La lucha por la vida», «Zalacaín el aventurero».
- Segunda etapa: predominio del relato de trasfondo histórico y presencia habitual de una perspectiva irónica junto a una ambientación exótica y muy variada. Ejemplo: «Memorias de un caballero de acción».
3. Miguel de Unamuno
Miguel de Unamuno convirtió su obra narrativa en un medio idóneo para interpretar la realidad. Sus temas principales son: la afirmación de la personalidad, la lucha contra el instinto, el afán de dominio sobre los demás y la muerte. Se centra en el conflicto íntimo de los personajes; su mundo novelístico pretendía alcanzar mundos que reflejaran la vida.
Entre sus novelas más conocidas destacan:
- «La tía Tula»: presenta a una mujer fuerte que se enfrenta al protagonismo masculino de la sociedad.
- «San Manuel Bueno, mártir»: plantea la pérdida de la fe.
4. José Martínez Ruiz (Azorín)
José Martínez Ruiz, Azorín, fragmenta la narración en instantáneas que forman cuadros o fotografías; esta técnica contribuye a congelar el momento y a captar la impresión del instante. En sus primeras obras se observa una violenta rebeldía contra los valores tradicionales.
Entre sus principales novelas figura «Doña Inés», con minuciosas descripciones del ambiente y la sensibilidad de los personajes.
5. Ramón María del Valle-Inclán
Ramón María del Valle-Inclán es el autor que mejor representa el rechazo del realismo tradicional, manifestado de muy diferentes formas. Empezó su carrera narrativa en el modernismo e introdujo progresivamente innovaciones hasta alcanzar su máxima creación técnica: el esperpento.
El esperpento
El esperpento supone una deformación sistemática de la realidad en forma caricaturesca; busca mostrar las contradicciones existentes en las conductas de la sociedad. Rasgos del esperpento y de lo grotesco:
- Los seres humanos se degradan.
- Se mezcla la realidad y la pesadilla.
- Incorpora el habla popular «achulada» y numerosas palabras dialectales.
Principales novelas de Valle-Inclán:
- «Las sonatas»: escritas en forma de memorias y representan una alegoría de la vida humana. El marqués de Bradomín es el hilo conductor de las cuatro novelas: Sonata de primavera, Sonata de estío, Sonata de otoño y Sonata de invierno. Tema: el amor carnal; también aparecen la muerte y la religión.
- «La guerra carlista» (trilogía): formada por «Los cruzados de la causa», «El resplandor de la hoguera» y «Gerifaltes de antaño».
- «Tirano Banderas»: novela del género histórico en la que aparece la técnica del esperpento; narra la historia del dictador Santos Banderas.
- «El ruedo ibérico»: serie de novelas que pretendía abarcar un período de treinta años, concebida como una novela sobre la sensibilidad española, con la intención de desenmascaramiento propio del esperpento. Iba a constar de tres trilogías; solo acabó dos novelas: «La corte de los milagros» y «Viva mi dueño». Protagonista: el pueblo español, sin perspectivas de futuro; la obra recalca aspectos ridículos y dolorosos de la realidad española.
6. Pérez de Ayala y Gabriel Miró
Ramón Pérez de Ayala fue creador de una novela experimental. Gabriel Miró desarrolló una novela caracterizada por el paisaje levantino como fondo, marco y atmósfera: en sus obras no falta la acción, pero lo primordial es la emoción. Su lenguaje está muy cercano a la poesía. Sus novelas más destacadas son «Nuestro padre San Daniel» y «El obispo leproso».
7. Ramón Gómez de la Serna
En los años veinte surgió una narrativa vinculada a las vanguardias cuyo iniciador fue Ramón Gómez de la Serna. Sus novelas están inspiradas en su autobiografía y reflejan el mundo de su época. Otorgan relevancia a los temas prohibidos y a la obsesión por la muerte. Su obra más reconocida fue «La viuda blanca y negra».
Conclusión
Hasta 1939 la narrativa española vivió un proceso de modernización en el que la forma y la subjetividad ganaron terreno frente a la anécdota histórica. Autores como Azorín, Baroja, Unamuno, Valle-Inclán, Pérez de Ayala, Gabriel Miró y Gómez de la Serna marcaron estilos diversos que renovaron la novela española y sentaron las bases de la literatura contemporánea.
