La técnica del realismo mágico en Crónica de una muerte anunciada
Presentación del realismo mágico
El realismo mágico se caracteriza por presentar lo irreal o extraño —la «magia»— como algo cotidiano y común. En Crónica de una muerte anunciada se pueden observar algunos de los rasgos que caracterizaron ese movimiento renovador en lo literario: el tratamiento novedoso del ámbito rural, algunos destellos de realismo mágico y el uso de técnicas narrativas innovadoras y de un estilo extraordinariamente versátil. En esta obra, Márquez nos conduce por relatos que discurren entre varios planos de verosimilitud —unos más imaginarios que otros— que, aunque diferentes, a veces se parecen y se confunden, llevándonos a dudar si pertenecen al mundo real o al fantástico.
Distinción frente a lo fantástico tradicional
El realismo mágico se diferencia del uso tradicional de los elementos fantásticos en la literatura porque presenta lo real como maravilloso y viceversa.
Coexistencia de lo real y lo mágico
Representa la coexistencia y coincidencia de dos mundos: el real y el mágico. El mágico no irrumpe en el discurso realista, sino que corre paralelo a él. Los personajes toman los sucesos mágicos o hiperbólicos como algo perteneciente a la realidad básica; no se sorprenden.
Manifestaciones del realismo mágico en la novela
El realismo mágico se puede observar en los siguientes elementos de la obra:
- En esta obra lo hiperbólico es un medio para introducir lo fantástico: «las balas de la magnum, podrían partir un caballo por la cintura», lo cual podría llegar a ser considerado como uno de los factores determinantes de la novela.
- La desmesura se ve en la forma en que lo asesinan:
«Desesperado, Pablo Vicario le dio un tajo horizontal en el vientre, y los intestinos completos afloraron con una explosión.»
La manera violenta y grotesca con la cual se consuma el crimen es una brutal exageración, recalcando así los sentimientos de venganza y la necesidad de recuperar el honor perdido. - Tal obsesión puede verse como una hipérbole de los sentimientos, elemento que observamos en los personajes de Ángela y Bayardo. En el primer caso se aprecia en su desesperación por recuperar a Bayardo, su locura e insaciable pasión. Bayardo muestra sus sentimientos en algunas de sus reacciones y actitudes a lo largo de la novela; por ejemplo, cuando compra todas las rifas, o cuando devuelve a la novia y se sumerge en una borrachera extrema.
Símbolos, detalles sensoriales y oníricos
En el texto subyacen símbolos, metáforas y detalles que nos llevan hacia un mundo extraño para el lector, en el que lo irreal se toma como cotidiano. Ni un solo integrante del pueblo se digna a avisar a Santiago Nasar de que lo buscan para matarlo. En este sentido, se aprecia una atención a lo sensorial, especialmente a los olores, como el persistente aroma de Nasar tras su muerte.
Por otro lado, existe cierto detallismo vacuo en la obra, un afán por explicar hechos sin importancia, como «el coronel Aponte estudia espiritismo, aprendido por correo» o «Plácida Linero es experta en interpretar sueños, pero hay que contárselos en ayunas». El lector es puesto en una situación donde vacila entre la realidad y la ficción, siempre en busca de la verdad absoluta, que nunca es revelada.
También se relaciona con el realismo mágico la importancia y verosimilitud que los personajes le conceden a los elementos oníricos y a su interpretación.
Por otra parte, los contrastes e incoherencias de su forma de pensar son asumidos por los individuos y la sociedad en general sin cuestionárselos, como se aprecia en el hecho de que los mismos personajes mantengan sus ideas morales y religiosas conviviendo con las supersticiones y con una actividad sexual intensa y reprochable desde el punto de vista cristiano. Por último, el humor sorprendente es una constante en las descripciones de hechos y personajes, a veces en forma de humor macabro.
Contexto y lugar de la obra en la trayectoria de Gabriel García Márquez
Crónica de una muerte anunciada es una de las novelas más importantes y populares de Gabriel García Márquez, escritor colombiano que fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1982. Es uno de los principales representantes del boom de la novela hispanoamericana. En Crónica, publicada en 1981, podemos observar algunos de los rasgos que caracterizaron ese movimiento renovador en lo literario: el tratamiento novedoso del ámbito rural, algunos destellos de realismo mágico y el uso de técnicas narrativas novedosas y de un estilo extraordinariamente versátil.
En sus cuentos y novelas se pueden percibir rasgos coincidentes: barroquismo expresivo, el humor, la hiperbolización deformante, etc. Su novela más importante es Cien años de soledad (1967), una gran saga de Hispanoamérica centrada en un misterioso ámbito mítico, Macondo. Otras obras del colombiano son El amor en los tiempos del cólera, Noticia de un secuestro o El coronel no tiene quien le escriba.
Relación entre periodismo y narrativa
Para el autor, Crónica de una muerte anunciada representó un acercamiento entre lo periodístico y lo narrativo, así como una aproximación a la novela policíaca. La historia contada se inspira en un suceso real ocurrido en 1951, alterándolo narrativamente, pero sin descuidar datos y las precisiones obligadas en toda crónica periodística.
