Generación del 27 y vanguardias en España: contexto histórico, autores y etapas (1920-1940)

Contexto histórico

Los «felices veinte» constituyen una época de relativa tranquilidad en toda Europa tras la Primera Guerra Mundial, que propició el desarrollo de una intensa vida cultural y la experimentación de nuevas formas artísticas. En España, el golpe de Estado de Miguel Primo de Rivera (1923) supuso el comienzo de una dictadura que gozó de cierto consenso popular: el desarrollo económico y la paz social marcan este primer momento, además de una crisis económica mundial en 1929, la proclamación de la República en 1931-1933 y la Guerra Civil española (1936-1939).

La Generación del 27

Se conoce como Generación del 27 al grupo de poetas que compartieron rasgos comunes y que empezaron a escribir en los años veinte, coincidiendo con las vanguardias. Se les ha denominado de diferentes formas, pero Dámaso Alonso los etiquetará como Generación del 27.

Integrantes y obras destacadas

Los integrantes de la Generación del 27 son:

  • Pedro Salinas, con su obra Presagios (con influencia vanguardista).
  • Jorge Guillén, con su obra Cántico, que presenta una exaltación del mundo y el gozo por su propia existencia.
  • Gerardo Diego, con su obra Manual de espumas.
  • Dámaso Alonso, destacado por su poesía existencial, representada por su obra Hijos de la ira.
  • Vicente Aleixandre, cuya obra incluye La destrucción o el amor y Sombra del paraíso.
  • Luis Cernuda, cuyo sentimiento recurrente es la imposibilidad de conciliar los anhelos personales con la realidad, tema recogido en su obra La realidad y el deseo.
  • Rafael Alberti, cuya obra más destacada es Marinero en tierra, que recrea las formas de la lírica popular.
  • Federico García Lorca, cuya lírica es dramática en el doble sentido de la palabra —teatral y trágica—; destacan sus obras Romancero gitano y Poeta en Nueva York.

Publicaciones y colaboración

Este grupo de autores tiene en común que entre 1927 y 1928 publicaron revistas en las que colaboraron, así como algunos de sus libros más significativos.

Etapas de la Generación del 27

Primera etapa: hasta 1927

En esta etapa inicial se observa, en primer lugar, cierta influencia de Bécquer y de los modernistas, y luego el ideal de poesía pura de Juan Ramón Jiménez. También influyen las vanguardias: los autores entienden la poesía como la expresión de la belleza, un producto de la inteligencia, deshumanizada, sin sentimentalismos y con un lenguaje depurado.

Segunda etapa: 1928 hasta la Guerra Civil

Desde 1928 hasta la Guerra Civil se hace patente la influencia surrealista, que propugna la rehumanización de la lírica. En esta etapa, los autores abandonan el esteticismo de Juan Ramón Jiménez y el arte deshumanizado de Ortega, a excepción de Salinas y Guillén, que sí continuarán con la poesía pura. Una nueva poesía social alcanzó su auge durante la II República y la Guerra Civil de la mano de Alberti y de un joven, Miguel Hernández.

Tercera etapa: después de la Guerra Civil

Tras la Guerra Civil se produce la muerte de Lorca, asesinado en 1936, o el exilio de muchos autores. El grupo del 27 se considera disuelto, aunque sus miembros mantuvieron la amistad y siguieron con su creación literaria.

Transformaciones sociales y culturales en la primera mitad del siglo XX

En la primera mitad del siglo XX se producen en Occidente profundas transformaciones que afectan a la política, la economía, la ciencia y las artes. Además de la Primera Guerra Mundial, tuvieron lugar los felices años veinte, la crisis económica de la Gran Depresión y el avance de movimientos políticos como el comunismo, el anarquismo y los movimientos fascistas, que desembocaron en la Segunda Guerra Mundial.

Las vanguardias: concepto y características

Las Vanguardias son movimientos que pretenden romper con el arte tradicional y ven el arte como un modo de reacción ante una sociedad en crisis en Europa. Por lo general, fueron movimientos rupturistas, provocadores y minoritarios que suponen una visión deshumanizada del arte, una revolución estética antirrealista y antisentimental. Conciben el arte como experimentación y juego dentro de la lucha por la libertad total del artista.

Futurismo

El futurismo aparece en 1909 con Filippo Tommaso Marinetti y su primer manifiesto. Declara su antirromanticismo, se inclina por un arte que rompa todas las reglas, que cante el mundo moderno y hace un uso arbitrario de la tipografía, la puntuación y la sintaxis.

Cubismo literario

El cubismo literario aparece en 1913 con Guillaume Apollinaire, que muestra una distorsión de la realidad en planos. Presenta una imagen descompuesta de forma geométrica que supone una visión fragmentada de la realidad.

Dadaísmo

El dadaísmo fue fundado por Tristan Tzara en 1916. Reivindica el mundo infantil lúdico, ingenuo y espontáneo, imaginativo e incluso, a veces, carente de toda lógica. Pese a su fugacidad, fue el movimiento que abrió paso al surrealismo.

Surrealismo

El surrealismo supone una interpretación nueva del ser humano basada en las teorías de Freud sobre el subconsciente. Fue la vanguardia más tardía y a ella se incorporaron futuristas y dadaístas. Se inició en París en torno a André Breton y pretendía una revolución integral; evolucionó hacia un arte más comprometido. En 1924, con el Primer Manifiesto Surrealista, se afirmó que el arte es la exploración del subconsciente para liberar los impulsos reprimidos por la moral o por las normas sociales. Este movimiento fue el más fructífero y el que más influyó en la Generación del 27: su huella se evidencia en la libertad imaginativa y formal, en la ruptura de las reglas de la lengua y, sobre todo, en las imágenes.

Vanguardias hispánicas

Creacionismo

En cuanto a movimientos de vanguardia hispánicos, encontramos el creacionismo, difundido por Vicente Huidobro, poeta chileno. Define la capacidad creadora de las imágenes: la poesía es creación y cada poema es un mundo creado mediante imágenes yuxtapuestas.

Ultraísmo

El ultraísmo surgió en 1919 con el Manifiesto ultraísta de Guillermo de la Torre. Supone la síntesis de todas las vanguardias o -ismos. Sus producciones se basan en la metáfora; su intención es captar la realidad mediante percepciones fragmentarias e imágenes ilógicas.

Ramón Gómez de la Serna

Por último, Ramón Gómez de la Serna es considerado el introductor del vanguardismo en España, pues fue una figura capital por su incesante actividad y creación, casi en solitario, en los primeros años de las vanguardias. Encarna el modelo puramente vanguardista, marginal y provocador: experimentó con diversas formas estéticas y dirigió la revista Prometeo. Su aportación más importante a los -ismos fueron sus greguerías, definidas por él mismo como la suma de humor y metáfora. Son asociaciones breves e ingeniosas que transforman la realidad; unas veces son intrascendentes y otras son líricas, algunas con juegos conceptuales y frases ingeniosas.

Conclusión

La Generación del 27 se sitúa en un momento de intensos cambios sociales, políticos y culturales. Su relación con las vanguardias y con movimientos como el surrealismo marcó una renovación estética en la poesía española que se manifestó tanto en la forma como en el contenido. A pesar de las rupturas posteriores provocadas por la Guerra Civil —muerte, exilio y dispersión del grupo—, la huella de estos autores permanece en la literatura española del siglo XX.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *