Contexto Histórico y Formación de la Generación del 27
La formación de la Generación del 27 se gesta durante el periodo de las vanguardias, el cual viene delimitado por el inicio de la Primera Guerra Mundial (1914) y el estallido de la Segunda Guerra Mundial (1939). Diversos autores escriben influidos por los ismos en España, mas con el término Generación del 27 se alude concretamente a un grupo de escritores que entablaron relaciones de amistad en los diversos actos celebrados con ocasión del Tricentenario de la muerte de Góngora. Una vez descrito el contexto histórico en el que surge la generación, expondremos sus características más significativas.
Características Estéticas e Influencia de los Ismos
En primer lugar, es preciso destacar el equilibrio que logran entre lo intelectual y lo sentimental, lo culto y lo popular, la tradición y la renovación, y lo universal y lo español. Por otra parte, todos ellos escriben influidos por los diversos ismos:
- Basándose en el futurismo, declaran la guerra al pasado y proclaman la belleza de los rascacielos, las ciudades y las máquinas. Los ideales pasan a ser la velocidad, la fuerza, el riesgo y la idolatría de la técnica.
- Del cubismo toman la disposición gráfica de estrofas y versos inspirada en los caligramas de Apollinaire.
- Del dadaísmo emplean el tono de desencanto y angustia de ciertas composiciones, así como su actitud bufonesca y su tendencia a la ruptura de la coherencia del texto, el cual se compone de asociaciones disparatadas.
- Los autores influidos por el surrealismo utilizan la metáfora y el símbolo como medio de expresión de las pasiones ocultas en el subconsciente.
- En España triunfan además el ultraísmo y el creacionismo, de manera que es frecuente la yuxtaposición de imágenes que dejan al lector la construcción del sentido del texto.
A continuación, analizaremos las obras de los autores relacionados con las tendencias literarias hasta aquí descritas, así como las etapas de su evolución poética.
Autores y Evolución Poética
El Ultraísmo: Pedro Salinas y Manuel Altolaguirre
En relación con el ultraísmo, destacamos la aportación de Pedro Salinas, quien se ve enormemente influido por este ismo, fundamentalmente en su primera etapa. A ella corresponden sus obras Fábula y signo (en la cual emplea el tono jocoso propio del ultraísmo) y Presagios. A su segunda etapa corresponde La voz a ti debida, en la cual se incluye Razón de amor; en ellas describe la pasión desde su comienzo hasta su fin. Su tercera etapa corresponde a las obras que escribió durante el exilio, como Todo más claro.
También Manuel Altolaguirre se ve influenciado por el ultraísmo, tendencia que une con la ascética y la mística tradicionales, que le llevan a la descripción de paisajes como símbolo del estado contemplativo, como se observa en Las islas invitadas y Poema del agua.
El Creacionismo y la Poesía Pura: Gerardo Diego y Jorge Guillén
Por lo que respecta al creacionismo, destaca la obra de Gerardo Diego, quien aunó las tendencias de vanguardia con la tradición literaria española. Al grupo de sus obras vanguardistas pertenecen Imagen y Manual de espumas, punto culminante de su poesía creacionista. Alondra de verdad y Versos humanos suponen la cumbre de su poesía de estilo neoclásico.
Por su parte, Jorge Guillén evoluciona desde la poesía pura y conceptual del ciclo de Cántico al arte humanizado del ciclo Clamor, en el cual el tema dominante es la percepción melancólica del paso del tiempo. A su última etapa pertenece Otros poemas, en el que se lanza a la sátira política.
La Huella del Surrealismo: Alberti, Lorca y Aleixandre
Por lo que respecta a los autores más influenciados por el surrealismo, comenzaremos por Rafael Alberti, quien ya en su primera época emplea el mar como motivo de evocación melancólica del pasado en su obra Marinero en tierra. Por otro lado, sus obras más influenciadas por el surrealismo son Sobre los ángeles y Cal y canto, en la que une el estilo gongorino con las vanguardias. Destaca también Entre el clavel y la espada, escrita desde el exilio.
Por su parte, Federico García Lorca une el surrealismo y la tradición para mostrar cómo la moral y la sociedad se imponen y reprimen las pasiones humanas. Así lo muestra en la «poesía neopopular» de Poema del cante jondo y en el Romancero gitano, así como en sus dramas La casa de Bernarda Alba, Yerma y Bodas de sangre. En Poeta en Nueva York, reflexiona sobre la civilización recurriendo al futurismo.
También Vicente Aleixandre, en Espadas como labios, evoca un edén ideal recurriendo a la imagen surrealista. En Historia del corazón pasa de la evocación de un universo ideal al empleo de poemas sobre lugares concretos y reales, evolucionando de la comunicación cósmica a la comunicación entre seres humanos. Con su obra La destrucción o el amor, influye enormemente en poetas como Miguel Hernández.
Transición y Compromiso: Miguel Hernández y Luis Cernuda
Miguel Hernández evoluciona del estilo neogongorino de Perito en lunas al uso de las técnicas de vanguardia para la creación de poemas comprometidos con la política en El hombre acecha y en Viento del pueblo.
Por último, cabe destacar la aportación de Luis Cernuda, en cuya obra La realidad y el deseo reúne la producción poética incluida en: Perfil del aire, donde se incluye su poesía pura; Donde habite el olvido, de corte romanticista; y Las nubes, escrita durante la posguerra.
Legado Filológico y las Voces Femeninas
Destacaremos la aportación filológica de Dámaso Alonso, quien, a pesar de mantener una estrecha amistad con los integrantes de la Generación del 27, pasa a la historia de la literatura por su obra literaria de posguerra Hijos de la ira. No podemos cerrar el tema sin al menos citar a las poetas vinculadas a la generación: Rosa Chacel, María Teresa León y Ernestina de Champourcin.
