Variedades Socioculturales y Estilísticas de la Lengua: Niveles y Registros

Variedades Socioculturales de la Lengua (Sociolectos)

Las variedades socioculturales de la lengua o diastráticas, también llamadas sociolectos o niveles de la lengua, son las derivadas del nivel sociocultural de los hablantes. Podemos distinguir tres variedades sociales o niveles según varios factores: especialmente, su grado de formación educativa o cultural, pero también según su situación económica, su actividad profesional, su grupo social, su hábitat, su procedencia, su edad, su sexo, etc.

Los tres niveles de uso de la lengua son: culto, coloquial y vulgar.

1. Nivel Culto

El nivel culto es el que puede ser utilizado por personas con un alto nivel de instrucción, y en ámbitos científicos, académicos y literarios. Presenta como características: la riqueza y la variedad del léxico, una correcta pronunciación y una precisión sintáctica.

A este nivel pertenecen los lenguajes específicos de la ciencia, la tecnología y las ciencias humanas; en definitiva, las conocidas como jergas profesionales. La jerga profesional está basada en un vocabulario específico de una profesión o una actividad que el resto de personas no emplea ni entiende.

2. Nivel Coloquial

El nivel coloquial se corresponde con la espontaneidad en el uso de la lengua y, por ello, con la relajación en la pronunciación (en lugar de la perfección del nivel anterior) y el empleo de un vocabulario menos elevado, más doméstico, pero sin cometer vulgarismos.

Por lo tanto, se acerca al nivel culto, pues respeta las exigencias de la norma léxica y gramatical de la Real Academia, pero se caracteriza por buscar ante todo la mayor sencillez y claridad expresiva posibles, huyendo de la meticulosidad y rigidez de la variedad culta. Es el que se enseña en la educación y se emplea en los medios de comunicación.

3. Nivel Vulgar

El nivel vulgar viene representado por los usos lingüísticos que incumplen la norma, es decir, que se alejan de lo que se considera correcto. Es el utilizado por los hablantes con escasa instrucción o formación. Sus rasgos más frecuentes son:

  • A nivel fonético: presenta la confusión de vocales y consonantes (Juaquín, selezto); la pérdida de vocales o consonantes (mu, dotor); la adición de vocales o consonantes (arradio, ansín, amoto); el cambio de posición de vocales o consonantes (naide), y el cambio de unas consonantes por otras (agüelo, abujero).
  • A nivel morfosintáctico: encontramos contracciones (pal, pos, ca); una inadecuada ordenación de los pronombres átonos (solecismo: me se, te se); el dequeísmo o la utilización de la preposición “de” con verbos que no la requieren (pienso de que, opino de que…); el empleo de formas verbales incorrectas hechas por analogía con otros verbos (vistes, haiga…), y frecuentes anacolutos o estructuras sintácticas inacabadas.
  • En cuanto al léxico: destaca la pobreza de vocabulario y el uso de palabras comodín y de significado impreciso.

Un ejemplo de variedad lingüística propia del nivel vulgar es el argot, una jerga marginal basada en un vocabulario inventado o de diversas procedencias, usado por un grupo de personas que tienen la intención de hacerlo ininteligible a las personas ajenas al círculo social en el que lo emplean.

Variedades Diafásicas o Estilísticas (Registros)

Llamamos variedades diafásicas o estilísticas, o registros, a los diferentes usos de la lengua de un mismo hablante dependiendo de la situación comunicativa o ámbito de interacción social. También influyen otros elementos como el tema del mensaje, la intención del emisor, la relación interpersonal de mayor o menor confianza entre los interlocutores o la personalidad del emisor y del receptor. Según la situación, se suele distinguir entre un registro formal y otro informal.

1. Registro Formal

El registro formal se emplea en dominios más especializados o cerrados en los que el hablante se preocupa por elegir los recursos lingüísticos de forma meticulosamente correcta y adecuada. El lenguaje es totalmente correcto en todos los planos: fonológico, morfológico, sintáctico y léxico. Sus rasgos son:

  • El hablante busca ajustarse a la norma y procura la corrección en todos los niveles.
  • Utiliza un léxico preciso y rico, evitando la repetición de palabras mediante el uso de sinónimos.
  • En dominios muy especializados, el léxico puede incluir tecnicismos.
  • Elabora enunciados más extensos y complejos que en el registro coloquial.
  • Usa fórmulas de tratamiento y recursos de cortesía.

2. Registro Informal

El registro informal se utiliza en situaciones de comunicación cotidianas y familiares. Se caracteriza por la espontaneidad, frente a la planificación del anterior. Presenta rasgos como:

  • Escasa estructuración de los contenidos y frecuentes cambios de tema.
  • Dependencia de la situación comunicativa, reflejada en el abundante uso de palabras deícticas.
  • Escasa complejidad sintáctica, con preferencia por oraciones simples o breves.
  • Gran expresividad, lograda mediante modalidades oracionales diversas (exclamaciones e interrogaciones).
  • Alteración del orden sintáctico lógico para dar relevancia a ciertos contenidos, anteponiendo aquello sobre lo que se desea hacer énfasis.

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