Competencias y Habilidades Lingüísticas: Claves para la Comunicación Eficaz

Competencias en la Comunicación

La competencia discursiva se asocia con la pragmática, en tanto tiene que ver con el texto como unidad y sus componentes gramaticales y semánticos. Tiene su razón de ser en dos de las propiedades básicas del texto: la coherencia y la cohesión. Esta competencia se distingue de la gramatical y la sociolingüística, con las cuales no necesita una relación directa forzosa. Existe una diferencia entre estos tres tipos de competencia, las cuales contienen reglas de interacción que hacen más compleja la competencia comunicativa.

La competencia estratégica se adquiere cuando se tiene un dominio suficiente de la competencia gramatical, en los planos verbal y no verbal. Esto permite que el hablante sea capaz de emplear recursos lingüísticos, quinésicos y proxémicos para salvar dificultades en una situación comunicativa, ya sea para compensar fallos (olvido de palabras o expresiones) o para superar dificultades de comprensión (ruidos). La capacidad de emplear esta competencia y hacerla valer es una demostración evidente de nuestro dominio de la lengua, sea esta propia o extranjera.

Aplicaciones de los Estudios Lingüísticos

Habilidades Lingüísticas

Existen dos tipos de habilidades:

  • Habilidades receptivas: Escuchar y leer.
  • Habilidades productivas: Hablar y escribir.

La comunicación digital se produce por medio del lenguaje verbal y está ligada a las habilidades mencionadas, mientras que la comunicación analógica se produce por medio del lenguaje no verbal y es complementaria. El concepto de habilidad lingüística aparece ligado a la competencia comunicativa, definida por Mendoza Fillola como: «el conjunto de conocimientos y habilidades que permiten a un ser actuar de manera adecuada en situaciones comunicativas».

Clasificación de las Habilidades Lingüísticas

  • Hiperhabilidad comunicativa: Sujeto que controla con fluidez y eficacia la comunicación verbal y no verbal en todos los ámbitos, participando como emisor o receptor en diversos contextos.
  • Superhabilidades: Ofrecen una doble jerarquía basada en el origen (la no verbal es más antigua) y la complejidad (analógicas-instintivas frente a digitales-artificiales). Existe una escala de dependencia: la comunicación escrita requiere conocimiento de la oral, y esta, a su vez, de la no verbal. Este proceso es vital en el ámbito educativo, ya que la comunicación analógica se desarrolla de forma natural, mientras que la oral requiere contacto social y la escrita necesita formación específica.
  • Macrohabilidades: Se dividen en expresión y recepción analógica (lenguaje no verbal), oral (hablar y escuchar) y escrita (leer y escribir).
  • Habilidades comunicativas: Incluyen habilidades no verbales, verbales no lingüísticas (paralingüística) y verbales lingüísticas. Estas últimas se dividen en formales (conocimiento directo de la gramática) y pragmáticas (ligadas al uso).
  • Subhabilidades: Fusión de las habilidades pragmáticas y lingüísticas. Se clasifican en: expresivas (codificar mensajes), receptivas (decodificar mensajes) y reflexivas (capacidad de sacar conclusiones).
  • Destrezas: Permiten un acercamiento más directo a la lengua y muestran el dominio de grados de uso, como el manejo de un fonema específico. Representan un conocimiento detallado según cada hablante.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *