Los textos instructivos
Los textos instructivos son aquellos que pretenden guiar la actuación del
receptor en la realización de una determinada tarea.
El elemento que define a un texto instructivo es su intención comunicativa: conseguir que el receptor realice una acción de una determinada manera.
Son textos instructivos: las normas de uso de un aparato, las recetas de cocina, las instrucciones de montaje, entre otros.
Características principales
- Incluyen pautas de acción precisas y secuenciadas.
- Tienen un carácter impersonal: no suelen contener referencias personales explícitas.
Estructura de los textos instructivos
Constan habitualmente de dos partes esenciales: la meta y el programa.
- La meta: es el objetivo que se pretende alcanzar (por ejemplo: «saber utilizar el horno», «hacer una tortilla de patatas», «construir una maqueta»).
- El programa: es la serie estructurada de instrucciones que conducen a la meta propuesta.
La ordenación de las instrucciones
La estructuración de las instrucciones es fundamental:
- Por lo general, las pautas se presentan en orden cronológico: se detallan en primer lugar las acciones que hay que realizar al principio. Suelen disponerse en párrafos independientes acompañados de números o elementos gráficos (viñetas, guiones, etc.).
- En determinadas tareas donde existen acciones principales y secundarias, se ordenan según su importancia: se presentan las principales en primer lugar y las secundarias después.
Rasgos lingüísticos
Estos textos tienen una finalidad práctica: explicar con precisión y claridad las acciones que el receptor debe realizar para lograr el objetivo. Presentan las siguientes características lingüísticas:
- Se intercalan secuencias descriptivas y explicativas.
- Predominan las formas verbales con valor exhortativo que apelan al receptor sin dirigirse a alguien en concreto:
- Imperativo: Coloca primero las piezas de mayor tamaño.
- Infinitivo: Conectar el aparato a la red.
- Futuro simple: El público accederá por la puerta 0.
- Construcciones impersonales: Se añade agua al guiso.
- Se emplean marcadores temporales o de orden (por ejemplo: en primer lugar, en segundo lugar).
- Se usan formas verbales en gerundio para expresar acciones simultáneas.
Los tutoriales
Los tutoriales son textos prescriptivos cuyo propósito es guiar al receptor en la ejecución de una tarea. Se clasifican en:
- Tutoriales estáticos: consisten en un archivo informático con texto e imágenes que detallan un procedimiento. Constituyen las tradicionales instrucciones de uso impresas, pero adaptadas al soporte digital.
- Tutoriales dinámicos: difieren de los tradicionales por su carácter interactivo. Exigen que el usuario ejecute los pasos a medida que los va leyendo (muy comunes en la instalación de software).
- Tutoriales audiovisuales: son archivos de vídeo alojados en páginas web o plataformas especializadas (YouTube, Vimeo…) donde un emisor explica un procedimiento. El texto es oral y la imagen en movimiento permite reproducir con exactitud acciones difíciles de plasmar solo con texto o imágenes estáticas.
Formación de palabras con sufijos
La sufijación es un procedimiento morfológico para crear nuevas palabras que consiste en añadir un sufijo a la raíz léxica.
Los sufijos son morfemas derivativos carentes de autonomía sintáctica que se posponen a la raíz. Muchos proceden del latín y constituyen el recurso más productivo para formar vocabulario en castellano.
Tipos de sufijos
Al unirse a la raíz, los sufijos pueden modificar el significado y alterar la categoría gramatical del término original:
- Sufijos que forman sustantivos: delicado → delicadeza.
- Sufijos que forman adjetivos: soportar → soportable.
- Sufijos que forman verbos: gloria → glorificar.
Interfijos: son elementos de enlace átonos y sin significado propio que se sitúan entre la raíz y el sufijo (por ejemplo, en at-ad-ura).
Acentuación de diptongos, triptongos e hiatos
Diptongos
- Formados por vocal abierta (a, e, o) y vocal cerrada átona (i, u): siguen las reglas generales y la tilde recae siempre sobre la vocal abierta (ejemplo: náutico).
- Formados por dos vocales cerradas distintas (i, u): siguen las reglas generales y la tilde se coloca sobre la segunda vocal (ejemplo: cuídate).
Triptongos
- Formados por una vocal abierta situada entre dos vocales cerradas átonas: siguen las reglas generales y la tilde se escribe sobre la vocal abierta (ejemplo: sonriáis).
- Si la palabra es aguda y termina en el grafema -y, no lleva tilde (ejemplo: jersey).
Hiatos
- Hiato formado por dos vocales abiertas (iguales o distintas): sigue rigurosamente las reglas generales de acentuación gráfica (ejemplo: acordeón).
- Hiato formado por vocal cerrada tónica y vocal abierta átona: lleva tilde siempre sobre la vocal cerrada, independientemente de las reglas generales (ejemplo: alegría).
Los textos expositivos
Son textos expositivos aquellos cuya finalidad primordial es transmitir información objetiva y rigurosa sobre un tema determinado.
Su propósito es lograr que el receptor comprenda el contenido y adquiera nuevos conocimientos. Poseen tres características esenciales:
- Claridad: empleo de un léxico unívoco y preciso para garantizar la total comprensión.
- Orden: organización coherente y lógica de las ideas para favorecer el seguimiento del hilo discursivo.
- Objetividad: exposición neutral de los hechos sin valoraciones personales ni juicios subjetivos por parte del emisor.
Clases de textos expositivos
Según el grado de dificultad del tema y los conocimientos previos exigidos al receptor, se dividen en:
- Textos especializados: versan sobre materias complejas, demandan conocimientos previos por parte del destinatario y hacen uso de una terminología técnica específica.
- Textos divulgativos: tratan temas de interés general dirigidos a un público amplio, por lo que no requieren conocimientos especializados previos.
Los textos expositivos son habituales en el ámbito periodístico (reportajes, artículos de divulgación científica), académico (libros de texto, exámenes) y profesional (informes, actas).
Formas de organización del contenido
La información expositiva suele organizarse mediante diversas estructuras:
- Secuencia cronológica: idónea para relatar hechos históricos o procesos que evolucionan a lo largo del tiempo.
- Enumeración: desglose estructurado de propiedades o aspectos relativos a un tema.
- Comparación: análisis de semejanzas y contrastes entre dos conceptos, seres o fenómenos.
- Ordenación causa-efecto: planteamiento de un hecho junto con el análisis detallado de sus causas y consecuencias.
- Ordenación problema-solución: exposición de una problemática seguida de las alternativas viables para su resolución.
Recursos expositivos
Para facilitar la asimilación del contenido, se recurre a diversas estrategias didácticas:
- Definición:
Las bacterias son microorganismos unicelulares sin núcleo diferenciado.
- Ejemplo:
Por ejemplo, los osos, coyotes y zorros son animales carnívoros que ingieren vegetales.
- Pregunta retórica:
¿Cuáles son las causas de ese fenómeno? Son varias…
- Resumen:
En resumen, la población del planeta seguirá aumentando.
- Hipótesis:
planteamiento provisional para explicar un hecho observado.
Asimismo, los textos expositivos suelen incorporar secuencias explicativas, argumentativas y descriptivas orientadas a profundizar en los conceptos tratados.
Rasgos lingüísticos de los textos expositivos
- Uso de un léxico denotativo y preciso, con abundancia de tecnicismos.
- Empleo regular de conectores discursivos y marcadores de ordenación para cohesionar los enunciados.
Las presentaciones digitales
En ámbitos científicos, académicos y laborales, las exposiciones orales suelen reforzarse mediante recursos audiovisuales conocidos como presentaciones digitales.
Características y funciones
Se trata de documentos informáticos integrados por recursos multimedia (texto, imagen, sonido, animación) que otorgan dinamismo a la comunicación. Se dirigen a un auditorio y sirven de apoyo a la disertación oral. Su contenido textual debe ser conciso, cobrando gran relevancia los elementos paralingüísticos y de diseño (tipografía, tamaño de fuente y contraste de color).
Constituyen en sí mismas una modalidad de texto expositivo cuya función primaria es complementar visualmente el discurso del ponente en tiempo real.
Las locuciones y las frases hechas
Son combinaciones de palabras pluriverbales consolidadas que funcionan como una sola unidad léxica, cuyo significado global no siempre equivale a la suma de sus componentes directos.
- Locución: grupo fijo de palabras que conforma un sentido unitario y desempeña la misma función sintáctica que una categoría gramatical simple (preposición, conjunción, adverbio, etc.).
- Frase hecha: estructura oracional fija que cuenta con autonomía sintáctica y se emplea habitualmente en sentido figurado (por ejemplo, «dar con la puerta en las narices» significa rechazar o denegar algo categóricamente).
Consulta de locuciones y frases hechas en el diccionario
Para localizar estas expresiones en el diccionario, se busca generalmente bajo el primer sustantivo que contenga la expresión; de carecer de él, se busca sucesivamente por el primer verbo, adjetivo, pronombre o adverbio. Suelen situarse al final del artículo lexicográfico, tras las acepciones aisladas del lema.
La tilde diacrítica
Tilde diacrítica en monosílabos
Por regla general, las palabras monosílabas no se acentúan gráficamente. La tilde diacrítica constituye la excepción que permite diferenciar pares de palabras idénticas en su forma pero con distinta función gramatical y significado:
- de (preposición) / dé (forma del verbo dar).
- el (artículo determinado) / él (pronombre personal).
- mas (conjunción adversativa equivalente a pero) / más (adverbio o cuantificador).
- mi, tu (determinantes posesivos) / mí, tú (pronombres personales).
- se (pronombre personal o morfema pronominal) / sé (forma de los verbos ser o saber).
- si (conjunción condicional o nota musical) / sí (adverbio afirmativo o pronombre reflexivo).
- te (pronombre personal) / té (sustantivo que designa la infusión o la planta).
La tilde en interrogativos, exclamativos y relativos
- Las palabras interrogativas y exclamativas (qué, cuál, quién, cómo, cuán, cuánto, cuándo, dónde, adónde) son siempre formas tónicas y llevan tilde diacrítica cuando introducen oraciones interrogativas o exclamativas, directas o indirectas.
- Por el contrario, los relativos correspondientes (que, cual, quien, como, cuanto, cuando, donde) son formas átonas y se escriben sin tilde gráfica.
