Comparativa Literaria: La Celestina y Tristán e Isolda
En La Celestina, el amor se presenta como una pasión incontrolable y egoísta, dominada por los intereses de los personajes y, sobre todo, manipulada por Celestina. Calisto y Melibea caen en el llamado mal de amor: un estado obsesivo que nubla la razón y obliga a Calisto a buscar la satisfacción de su deseo a toda costa, mientras Melibea, aunque se entrega, está bajo la influencia de la alcahueta.
En contraste, en Tristán e Isolda, el amor surge de la poción mágica y es imposible de controlar, pero no es egoísta: ambos sienten un vínculo inevitable que los hace sufrir, aunque sufren más por las circunstancias externas que por sus deseos personales. La diferencia fundamental radica en la motivación: en La Celestina el amor está teñido de interés y manipulación, mientras que en Tristán e Isolda es forzado por fuerzas externas, pero resulta profundo y compartido.
El Destino y la Intervención Divina
El destino en ambas obras guía y limita a los protagonistas. En La Celestina, la intervención divina castiga a los personajes por su pasión desordenada; la mano de Dios aparece como un juez moral que hace que la búsqueda del placer lleve a la muerte. En Tristán e Isolda, por el contrario, el destino y la magia conspiran a favor del amor, manteniéndolos unidos a pesar de las prohibiciones y la sociedad, aunque con un dolor constante.
La Muerte como Desenlace Trágico
La muerte cierra cada historia de forma trágica. En La Celestina, el suicidio de Melibea es consecuencia directa del mal de amor y la desesperación por la pérdida de Calisto; antes de morir, ella confiesa todo a su padre, mostrando su remordimiento y la influencia moral de Dios. En Tristán e Isolda, la muerte simboliza la única liberación del sufrimiento impuesto por la poción y las normas sociales.
En ambas obras, amor, destino y muerte están entrelazados: el amor provoca el sufrimiento, el destino determina los límites de ese amor y la muerte lo consuma, aunque con distintos significados morales y culturales.
Contexto y Características de Tristán e Isolda
- Versión: Existen varias versiones medievales; la más conocida en Europa es la versión en prosa de Gottfried von Strassburg (c. 1210), aunque hay poemas anteriores en francés e inglés.
- Género: Romance medieval / poema épico-romántico.
- Amor cortés: Representa el amor cortés clásico: idealizado, intenso, imposible de controlar, con los amantes dispuestos a sufrir por su pasión y a enfrentarse al mundo; aquí el amor es más noble y compartido que en La Celestina.
- Narrador: Narrador omnisciente en tercera persona, que describe los sentimientos, pensamientos y acciones de los protagonistas, interviniendo ocasionalmente para explicar motivos o consecuencias.
Gramática: El Nombre o Sustantivo
El nombre es un tipo de palabra variable que designa entidades.
El Género Gramatical
El género (masculino y femenino) se manifiesta en los afijos flexivos y en los incrementos:
- Flexivos: presidente/a, abuelo/a… (también puede haber ausencia de marca).
- Incremento: conde/esa, actor/actriz.
- Heterónimos: Palabras con raíces distintas para cada género, como caballo / yegua, yerno / nuera.
Casos Especiales de Género
- Epicenos: Son palabras que morfológicamente solo aceptan una variante para ambos sexos. Por ejemplo: la liebre (no existe «el liebre»), la gente, la víctima, la persona.
- Nombres ambiguos: Admiten ambos géneros sin cambiar de significado: el maratón / la maratón, el azúcar / la azúcar, el mar / la mar.
El Número en el Sustantivo
- Singular tantum: Nombres que solo existen en singular: caos, salud, hambre.
- Pluralia tantum: Nombres que solo existen en plural: escombros, provisiones.
- Objetos dobles: Aquellos que tienen una doble interpretación por ser partes paralelas: pantalones, gafas, tijeras. Existe ambigüedad; se puede usar el plural para una sola cosa, aunque no es incorrecto decir «la tijera».
- Duales: Cosas que normalmente van en pares: calcetines, guantes, orejas, zapatos.
- Plural inherente: Conceptos que casi siempre se expresan en plural: frutos secos, artes marciales, cuidados intensivos. No es incorrecto el singular, pero se usan en plural el 99% de las veces.
Semántica de los Nombres Comunes
Se dividen en contables e incontables (ej. oro, azúcar, agua).
Nota gramatical: Decir «los oros relucientes» suele ser agramatical porque oro es incontable, pero existen excepciones según el contexto (como en los naipes). Los nombres abstractos (ej. bondad) normalmente son incontables. Los contables se dividen en individuales y colectivos.
Nombres Propios
- Antropónimo: Nombre de persona (ej. Natalia).
- Patronímico: Apellido derivado de un nombre (ej. Ferrater).
- Topónimo: Nombre de lugar (ej. Badalona).
- Zoonónimo: Nombre propio de animal (ej. Rocinante).
Casos de Examen: Recategorización
- De incontable a contable: «Comieron tres arroces». El determinante tres convierte al sustantivo incontable en contable.
- De nombre propio a común: «En mi clase hay tres laias».
El Determinante
El determinante precede al nombre y cumple la función de modificador.
Tipos de Determinantes Definidos
- Artículo determinado: el, la, los, las.
- Demostrativos: Indican distancia: cercanía (este), distancia media (ese), lejanía (aquel).
- Posesivos: Un poseedor (mi, tu, su) o varios poseedores (nuestro, vuestro, su).
- Cuantificador fuerte (totalidad): todo, ambos.
Otros Determinantes
- Interrogativos y exclamativos: qué.
- Relativos: cuyo.
- Indefinidos: (Consultar apuntes del libro).
