Evolución de la Poesía y Narrativa Española: Del Posguerra a los Novísimos

La Poesía Española Posterior a 1936

1. Situación de la Poesía Española después de 1936

El final de la Guerra Civil supuso la desaparición de algunos poetas por fallecimiento, como Lorca o Machado, o por el exilio. La poesía en el exilio discurrió por caminos más individuales que colectivos.

Poesía en el Exilio

  • Juan Gil Albert: Se exilió en Cuba y Argentina. Sus primeras obras son poesía comprometida: Misteriosa presencia (1936) o Candente horror (1936). En Las ilusiones con los poetas del convaleciente (1944) expresa su satisfacción por estar vivo después de la guerra.
  • León Felipe: Publicó en 1920 Versos y oraciones del caminante. Se presencia el dolor personal por el exilio y la guerra en España.

2. La Poesía en los Años 40

2.1. Miguel Hernández

Clasificado como epígono de la Generación del 27 o adscrito a la del 36. Su obra, debido a su encarcelamiento y muerte, fue desconocida hasta muy tarde. Esto permite distinguir cuatro etapas en su producción poética:

  1. Primera etapa: Poesía gongorista. Tras sus primeros poemas y su visita a Madrid. En Perito en lunas (1934) plantea diversas adivinanzas sobre los objetos más cotidianos; el lenguaje es muy culto y las composiciones poéticas son octavas reales.
  2. Segunda etapa: De madurez. Destaca su obra El rayo no cesa (1936), que desarrolla tres temas: la vida, el amor y la muerte. Predominan los sonetos de corte petrarquista. Las composiciones más importantes son Elegías a Ramón Sijé, en tercetos encadenados, y El silbo vulnerado (1934).
  3. Tercera etapa: Poesía comprometida. Se aleja de posiciones católicas y se aproxima a una ideología revolucionaria y socialista. En Viento del pueblo (1937) opta por la poesía de combate. Utiliza las formas clásicas y el romance, y destacan composiciones de preocupación social como Aceituneros o El niño yuntero.
  4. Cuarta etapa: Poesía en la cárcel. Allí compone la mayor parte del Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941). Los versos se tornan muy sombríos y están dedicados a su esposa y a su hijo, como en Las nanas de la cebolla. Inspirada en la lírica popular escribió Últimos poemas.

2.2. La Poesía Arraigada: El Grupo Escorial y los Garcilasistas

Esta poesía fue denominada arraigada por Dámaso Alonso, pues refleja la visión de un mundo optimista, apoyada en las convicciones religiosas y políticas vencedoras después de la guerra y alejada de la realidad del momento. Predomina la perfección formal en estrofas clásicas, preferentemente el soneto.

Grupo de El Escorial (Generación del 36)

Grupo de poetas que publicaban en la revista Escorial. Participaron poetas como:

  • Luis Rosales: Compuso su obra Abril de temática amorosa y religiosa en estrofas clásicas, utilizando un lenguaje personal. Con tales características destaca La casa encendida (1949), que muestra sus vivencias y recuerdos de su propia existencia vital.
  • Luis Felipe Vivanco: Aborda temas religiosos y sobre la naturaleza en Tiempo de dolor (1940).
  • Leopoldo Panero: Incluye temas tradicionales como el amor, la muerte y Dios en su Canto personal (1953).
  • Dionisio Ridruejo: Evoluciona desde la ideología falangista a la socialdemócrata. Su obra es barranquista y descriptiva, y destaca Caso en prosa (1972).

La poesía de estos autores abarca temas heroicos, imperialistas, amorosos y religiosos. Sus composiciones son clásicas con abundancia del soneto.

La Juventud Creadora o Garcilasistas

Se forma en torno a la revista Garcilaso, dirigida por José García Nieto. Los temas son similares a los del grupo precedente, y destacan sus obras Víspera de ti (1946) y Sonetos por mi hija (1943).

2.3. Poesía Desarraigada (A partir de 1944)

Las publicaciones de Dámaso Alonso y Vicente Aleixandre, así como la revista Espadaña, impulsaron la renovación poética.

  • Dámaso Alonso: Publica Hijos de la ira, formado por poemas que expresan la angustia y el horror de la vida. Esta poesía se opone a la arraigada por las formas métricas adoptadas. Se aprecia en la presencia de un hombre imperfecto y destacan las alusiones directas a la realidad con el uso del lenguaje cotidiano y coloquial. Se trata de una poesía plenamente existencial.
  • Vicente Aleixandre: Publica Sombra del paraíso. La perspectiva es serena y pesimista; el poeta se imagina un Edén libre de sufrimiento y muerte que el hombre se ha empeñado en ocultar y destruir.
  • Revista Espadaña: Potencia una poesía dirigida a la inmensa mayoría, con contenido social y temas trágicos y existenciales. El estilo es directo, sencillo y libre. Esta poesía se opuso a la manera de hacer poesía de la revista Garcilaso.
Poesía Existencial

El pensamiento existencial también caracteriza a otros poetas como: Vicente Gaos, José María Valverde y Carlos Bousoño con obras como Poesía metafísica o Subida al amor (1945), y José Luis Hidalgo en Los muertos (1947).

Poesía Marginal

El postismo se dio en 1945 por Carlos Edmundo de Ory. Se manifiesta en contra de la poesía oficial y reivindica la poesía expresiva, la imaginación y lo lúdico. Algunos autores son Gloria Fuertes, quien inicia esta tendencia en Aconsejo beber hilo, y se caracteriza por su humildad y ternura, así como por su compromiso social.

El Grupo Cántico

En esta revista escribió un grupo de autores que se manifestaban contrarios al formalismo garcilista y frente a la poesía social. Destacan autores como Pablo García Baena, que en Antiguo muchacho (1950) aborda el tema del hombre solo ante el destino, y Ricardo Molina.

2.4. La Obra de Otras Poetisas

Algunas escritoras de gran relevancia pertenecen a diversas generaciones, aunque coinciden en el arranque poético en la década de los 40.

  • Ernestina de Champourcín: En sus primeros poemas se aprecian ecos modernistas (En silencio, 1926). En las siguientes composiciones se percibe una poesía más personal como en la obra Ahora (1926) y La voz en el tiempo (1931). Su amplia evolución la lleva hasta una poesía en la que abundan los símbolos como en Huyeron todas las islas (1988). Aborda temas como el amor y los recuerdos del pasado. Otra obra es Presencia a oscuras (1956).
  • Carmen Conde: Sus primeras publicaciones se remontan a antes de la guerra, como en Brocal (1929), libro que reúne poemas en prosa cuyas metáforas presentan una gran calidad técnica y originalidad imaginativa. Su poesía muestra una tensión interior que se refleja a través de la pasión por la vida y el sentimiento amoroso. Su siguiente poemario en prosa fue Júbilos (1934).

3. La Poesía Social de los Años 50

En la década de los 50 se escribe una poesía que muestra la realidad no oficial de España y del hombre, denunciando las injusticias y las desigualdades sociales, así como la falta de libertad. El año 1955 esta tendencia se consolida con las publicaciones de Blas de Otero (Pido la paz y la palabra) y de Gabriel Celaya (Cantos iberos). Otro autor importante es Vicente Aleixandre y José Hierro.

Gabriel Celaya

  • En los años 40 participa en la corriente existencial (Tranquilamente hablando, 1947).
  • En los 50 manifiesta sus auténticas cualidades poéticas mediante un lenguaje irónico y humorístico. En 1951 escribe Las cartas boca arriba y Cantos iberos (1955), poesía de protesta desde perspectivas marxistas. Su obra estuvo prohibida y desde los años 60 escribió poemas con temas variados, como Función de uno.

Blas Otero

  1. Primera etapa: Sus primeros poemas son de tema religioso, pero una profunda crisis religiosa hace que desde 1945 hable en ellas de la marginación del hombre por Dios. Ángel fieramente humano (1950) y Redoble de conciencia (1958) se funden en Ancia.
  2. Segunda etapa: Compone otras obras de carácter social y político como Pido la paz y la palabra (1955) y Que trata España (1964). En ellas predomina el tema de la solidaridad entre los hombres; el empleo de una versificación más sencilla confiere a su poesía un tono popular y se dirige a la inmensa mayoría.
  3. Tercera etapa: Escribe obras experimentales e intimistas. Se afana en encontrar una expresión renovada. Historias fingidas y verdaderas (1970) presenta diversas composiciones en prosa y una antología póstuma fue Expresión y reunión.

4. La Superación de la Poesía Social: La Generación de los 50

Estos autores, sin renunciar a su compromiso social o político, elevan la calidad artística de la poesía. La promoción de los 60 no considera a la poesía como un exclusivo acto de comunicación sino como un medio de conocimiento de la realidad. Abordó el tema social, pero de forma crítica y serena; no se trata de una protesta contra la injusticia sino más bien de una reflexión sobre ella. El intimismo poético se manifiesta en el tratamiento del amor y la amistad, asuntos que son analizados con un cierto distanciamiento, escepticismo o ironía.

Autores Destacables

Claudio Rodríguez (1934-1999)

Es uno de los poetas más relevantes de su generación y a sus 19 años obtiene el Premio Adonáis con su obra Don de la ebriedad (1953), que muestra una extraordinaria madurez y un prodigioso sentido del ritmo. Desarrollan una teoría de la inspiración poética que profundiza en la compleja relación entre el poeta y la realidad en un lenguaje poco sencillo. Los temas que tratan muestran la emoción que experimenta en la búsqueda y el análisis del amor, el ser humano y la verdad. La poesía entendida como un estado de fervor. Su tensión poética será por la densidad y la expresividad de sus palabras.

En Don de la ebriedad se celebra la capacidad de nombrar una naturaleza que se experimenta como unidad armónica. Se trata de una poesía en la que lo fundamental es el fervor lírico ante la vivencia inmediata y el contacto del poeta con la tierra y el mundo campesino. Este estado de éxtasis vital se experimenta con gran musicalidad en endecasílabos asonantados que alternan con versos blancos.

Sus obras más destacadas son: Conjuros (1958), Alianza y condena (1965) y El vuelo de la celebración (1976).

  • Conjuros representa la superación de la embriaguez primera a la que sucede la contemplación de la forma de la materia en la que los objetos inmediatos adquieren una significación figurada.
  • Pero el poeta descubre que las fuerzas que lo harían a la vida van indefectiblemente unidas a las fuerzas destructoras que se expresan en Alianza y condena (1965).
  • En sus dos últimos libros la poesía se transforma en ámbito de celebración vitalista de la realidad. En El vuelo de la celebración (1976) persiste la dualidad de lo existente, pero ahora se celebra tanto el conocimiento como el remordimiento. Dejó a su muerte un poemario inédito llamado Aventura.
Otros poetas de la generación de los 50
  • Jaime Gil de Biedma: Su poesía transmite un tono sarcástico e irónico que traslada su análisis desencadenado de la realidad. Aborda temas amorosos, el erotismo y sobre el transcurso del tiempo y su intimidad personal. Algunas obras son Compañeros de viaje (1959) y Las personas del verbo (1975).
  • Ángel González: Se inicia con una poesía irónica de carácter social y después introduce elementos imaginativos, como en las obras Aspero mundo (1956) y Tratado de urbanismo (1967).
  • José Agustín Goytisolo: Escribe en 1958 Salmos del viento, reflexiona sobre el hombre en Claridad. Su poesía explora en su conciencia con humor e ironía.
  • Antonio Gamoneda: Obtuvo el Premio Cervantes en 2006. Es contemporáneo de estos poetas pero no se adscribe a ninguna tendencia poética en concreto. Destaca la capacidad de sugerir de su lenguaje, así como el simbolismo de su poesía que muestra hondura y sensibilidad. Algunas obras son Sublimación inmóvil (1960) y Descripción de la mentira (1977).

5. Los Años 70 y los Novísimos

5.1. Los Novísimos

En 1970 el crítico literario José María Castellet publicó Nueve novísimos poetas españoles, una antología en la que reunía autores nacidos entre 1939 y 1948.

5.2. Características

  • Propugnaba la autonomía del arte, el valor absoluto de la poesía por sí misma y no necesariamente como transición de sentimientos o ideas.
  • Los medios de comunicación social y los personajes de la sociedad son motivos que dominan en sus poemas.
  • Escribían en una sociedad de consumo a la cual criticaban abiertamente.
  • Su formación se ve influida por los medios de comunicación de masas.
  • Los temas abordados son diversos: el amor y el erotismo, la infancia… El culturalismo se observa también en las alusiones a la historia.
  • Mantenían posturas elitistas.
  • Defendían la libertad creadora frente a la reglada.
  • Se desarrollaron con el surrealismo y recorrieron algunas características del modernismo.

5.3. Autores

  • Pere Gimferrer: Su primer poemario fue Arde el mar, que recibió en 1966 el Premio Nacional de la Poesía. En él asienta las bases de lo que será tendencia de los novísimos. El cuidado rítmico y la selección preciosista de palabras definen su estilo. Algunas obras son: La muerte en Beverly Hills, Extraña fruta y Tornado.
  • Guillermo Carnero: Se esmera en la búsqueda de un lenguaje poético y sus poemas integran abundantes referencias culturales y manifiestan una expresión imaginativa que aúna la belleza con la muerte.
  • Leopoldo María Panero: Hijo de Leopoldo Panero, adscrito a la poesía arraigada de posguerra. Se considera un poeta maldito que busca conscientemente la transgresión y de tendencia autodestructiva debido a su enfermedad mental.
  • Ana María Moix: Su poesía sigue los planteamientos ideológicos de la gauche divine, con intereses culturales inspirados en el cine y la cultura pop.

La Novela Española del Posguerra a los 70

1. La Novela en los Años 30 y 40

Hacia 1930 queda atrás la idea del arte puro. J. Díaz Fernández en su ensayo El nuevo romanticismo defiende un arte para la vida. En los años previos a la Guerra Civil la literatura de partido o comprometida llega a alcanzar niveles panfletarios.

2. La Novela en el Exilio

Los escritores exiliados mantienen en sus obras el tema de España como asunto principal. Entre los más importantes destacan:

  • Ramón J. Sender: Es el más importante novelista del exilio. Los temas que tratan son muy distintos entre sí, como la denuncia social, novela simbólicas y el realismo mágico. En la época del exilio escribe La esfera de tono existencialista. Réquiem por un campesino español (1953) se compone de una serie de evocaciones que nos llevan alternativamente del presente al pasado; conocemos las circunstancias que determinan la ejecución de un campesino víctima de los desatados en la guerra. En 1969 obtiene el Premio Planeta por La vida de Ignacio Morella.
  • Max Aub: Escribió un gran ciclo novelesco sobre la Guerra Civil: Campo cerrado (1943), Campo abierto (1951) y Campo de sangre (1945).
  • Francisco Ayala: Había participado antes de la guerra en la literatura de vanguardia. Más adelante se orienta hacia una reflexión moralizante y pesimista de los problemas humanos. Muertes de perro (1958) es una crítica de los regímenes dictatoriales.
  • Rosa Chacel: Influida por las ideas de Ortega, se caracteriza por un gran cuidado estético. Memorias de Leticia Valle narra experiencias eróticas de una joven.

3. La Novela de Posguerra y la Novela Existencial

Los primeros años después de la guerra muchos intelectuales se encontraban en el exilio. La censura prohibía todo aquello que resultaba incómodo para el régimen. Los géneros narrativos que tienen vigencia conviven varias tendencias: las novelas evasivas que intentan inhibir al lector de los recuerdos de la guerra, novelas de carácter panfletario que plantean un determinismo que divide a los personajes en buenos y malos, y la novela realista que sigue fiel a las normas decimonónicas.

3.1. La Novela Existencial

Características:
  • Predominan los temas de incertidumbre de los destinos humanos y la dificultad de comunicación personal.
  • Los personajes pueden ser sensación de vacío, son violentos, están oprimidos y determinados por la rutina. Se oponen a la sociedad en busca de otros valores.
  • Los ambientes transmiten sensación de caos.
  • No hay una especial transformación en la técnica narrativa: el espacio se reduce y el tiempo se restringe a unos pocos días, aparecen los recuerdos y se utiliza la primera persona; el lenguaje es funcional y las influencias se descubren en la novela picaresca.

4. El Realismo Social

4.1. Corrientes

En esta década nuevos escritores asumen un compromiso social siguiendo las ideas de Jean Paul Sartre. En estas novelas destaca la injusticia y la desigualdad. Su intención es crítica y creen en la literatura como un instrumento de concienciación social. La inmigración del campo a la ciudad y la consolidación de una clase media burguesa motivaron a grupos universitarios acomodados a solidarizarse con las clases desfavorecidas. En el ámbito literario se traduce en una narrativa de compromiso social que adoptó dos formas: el neorrealismo y el realismo crítico.

  • En el primer caso se aporta el testimonio de sufrimiento humano sin interés por la técnica; predomina el estilo sencillo y el uso del diálogo.
  • El realismo crítico posee intencionalidad política y convierte a la poesía en una prueba documental de la realidad. Se emplean técnicas objetivistas y los personajes son tipos sociales de tipo colectivo. El objetivismo se plantea como un testimonio de la realidad que no precisa de la intervención del autor.

4.2. Características de la Novela Social

  • Utiliza un léxico limitado, el lenguaje coloquial, el diálogo y la frase corta. Sin embargo, el autor selecciona y simplifica sin llegar a captar plenamente la rica expresividad del habla popular.
  • Predomina el personaje colectivo y no se suele profundizar en los caracteres de los personajes.
  • La narración es lineal y a veces hay retrocesos al pasado; el espacio y el tiempo se reducen.
  • Los temas son diversos como el compromiso y la desorientación de la juventud española y las desigualdades e injusticias.

4.3. Autores y Obras

  • Rafael Sánchez Ferlosio: Obtuvo el Premio Nadal en 1955 por su obra El Jarama. Utiliza un realismo conductista. El objetivismo es extremo. El auténtico protagonista es el río, que es una figura simbólica del tiempo como elemento constructivo y destructivo. La trama se basa en un suceso anecdótico.
  • Jesús Fernández Santos: En Los bravos (1954) construye una novela colectiva sobre la vida de un pueblo leonés con una óptica cinematográfica.
  • Luis Romero: Escribe sobre ambiente urbano en La noria (1951).

5. La Renovación de las Formas Narrativas (Años 60)

En 1962 se publicaron El tiempo de silencio y La ciudad y los perros, ambas reflejan el agotamiento del realismo social y proponen la búsqueda de nuevas formas y técnicas narrativas. La novela de los 60 parte de lo imaginativo y rechaza el utilitarismo literario. A partir del 62 la experimentación no anula la crítica social, según es perceptible en novelas como Tiempo de silencio y Señas de identidad.

5.2. Influencias

La renovación narrativa que se había iniciado en las literaturas europeas apenas había influido en este género en los escritores en lengua española. En la literatura hispanoamericana, que ya había explorado nuevos caminos narrativos desde los años 40, se produce el fenómeno del boom precisamente en los años 60.

5.3. Los Nuevos Procedimientos Narrativos

La renovación de las técnicas abarca todos los ámbitos de la narración:

  • Reaparece el autor omnisciente y el punto de vista puede ser único o múltiple.
  • Se prescinde de la acción; el argumento apenas tiene relevancia o se buscan argumentos propios de géneros marginales.
  • La estructura externa se ve alterada como por la desaparición de capítulos o el uso de las secuencias separadas por espacios en blanco y sin numerar.
  • La estructura interna emplea la técnica del contrapunto; cuando las anécdotas y los personajes son muchos se llama a técnica caleidoscópica.
  • Domina el desorden cronológico con saltos temporales y a menudo la narración carece de desenlace por lo que se convierte en novela abierta.
  • Se recupera el análisis individualizado de los personajes.
  • Se utiliza la primera persona narrativa cuando el punto de vista es único; la segunda persona permite al autor dirigirse a un personaje o plantearlo como un autor reflexivo; y la tercera persona suele corresponder a un narrador omnisciente. Es frecuente que varias personas de la narración influyan en una misma novela.
  • El diálogo pierde relevancia y es frecuente el empleo del estilo indirecto libre.

5.4. Los Autores de los 60 y de Principios de los 70

El experimentalismo continuó durante los primeros años de la década de los 70; se llegó a afirmar que la novela tradicional había muerto y las técnicas de la novela desaparecen.

  • Luis Martín Santos: Denominó a su estilo realismo dialéctico. Los personajes de Tiempo de silencio (1962) recobran su individualidad para mostrarnos sus contradicciones. El estilo es barroco y la narración pretende resaltar las injusticias sociales presentando de forma irónica diversas realidades.
  • Juan Marsé: Había escrito novelas con predominio de realismo social. Su obra más importante es Últimas tardes con Teresa (1966), obra de denuncia social que narra las relaciones entre un joven delincuente y una estudiante de familia burguesa.
  • Juan Benet: Escribe Volverás a Región (1967), una novela experimental sobre las ruinas de una imaginaria ciudad española.

6. La Novela a partir de 1975

Un nuevo grupo de escritores conocido como la generación del 68 comenzó a publicar a finales de los 60 y principios de los 70. Se inician en la narrativa experimental pero pronto evolucionan hacia formas tradicionales del relato:

  • Vuelve a cobrar relevancia la anécdota por lo que el argumento pretende despertar el interés mediante el empleo de recursos como la intriga.
  • El diálogo articula la trama que concluye con un final cerrado.
  • Se emplean las personas narrativas tradicionales, 1ª y 3ª.
  • Irrumpen géneros menores como la novela policiaca y de aventuras.
  • Los problemas del hombre se abordan desde su individualidad; lo social y lo político pasan a segundo plano.
  • Predomina un cierto aire de desencanto y escepticismo aunque el tono es jovial y lleno de notas humorísticas.
  • El ambiente es urbano y actual.

7. Miguel Delibes

Desde el comienzo de la producción de Delibes se aprecia en la obra del escritor autenticidad y humanismo, ambos se plasman en la defensa del ser humano y la naturaleza, y en la lucha contra la explotación y el dogmatismo. Entre los temas destacan el enfrentamiento rural/urbano, la infancia y la muerte. Además del tratamiento cuidadoso de los ambientes y personajes emplea un lenguaje sobrio y cuidado que se detiene en los usos del habla rural y familiar.

  • La sombra del ciprés es alargada (1947), obtiene ese año el Premio Nadal, se trata de una novela imperfecta que posee tonos existenciales.
  • El estilo sobrio y la sencillez predominan en obras como Aún es de día (1949) y Mi idolatrado hijo Sisi (1953), que recoge una mirada crítica frente a la burguesía provinciana.
  • Diario de un cazador (1954) y Diario de un emigrante (1958): el individuo se enfrenta a la sociedad.
  • Las ratas (1962) se enmarca en un ambiente rural y la mirada de la narración pertenece a un niño; la visión crítica encierra cierto contenido social.
  • La mejor novela de Delibes es Cinco horas con Mario (1966), en la que introduce grandes innovaciones en la técnica narrativa: monólogo interior, lenguaje coloquial y reiteración, además de un tono crítico y de denuncia.
  • El crítico y el experimentalismo continúan en obras como Parábola del náufrago (1969).
  • Los santos inocentes (1981) funde realismo crítico con técnicas narrativas y experimentales. Se denuncia la explotación y la ignorancia de los criados de un cortijo extremeño. Los propietarios del mismo mantienen posturas que van desde el paternalismo a la opresión más bárbara y son muestra de una doble moral.
  • Posteriormente escribe El hereje (1998) y Madera de héroe (1989).

8. Camilo José Cela

Obtuvo el Premio Nobel en 1989. Participó en todas las corrientes narrativas de posguerra. Entre los asuntos que abordan en sus novelas destacan la violencia, el sexo y la normalidad, desde una perspectiva crítica y pesimista.

  • La familia de Pascual Duarte (1942) inauguró la corriente tremendista, la cual consistía en una selección de los aspectos más duros de la vida. Es un semiesperpento que deriva en una caricatura de lo superficial. En esta novela escrita en primera persona el protagonista es un antihéroe que se venga de su origen y causa de su vida. La técnica utilizada pone en relación esta novela con la picaresca y predomina el monólogo y cierta tendencia a lo surrealista.
  • En Pabellón de reposo (1943) Cela expone el mundo interior de los enfermos de tuberculosis en un sanatorio de montaña fuera del tiempo y del espacio.
  • En 1951 concibió una nueva serie novelesca a la que da el título de Caminos inciertos. La colmena será la primera y única obra de este ciclo. La primera versión es rechazada por la censura, pero verá la luz en Buenos Aires en 1951. Es una novela sin argumento que trata de presentar la degradación de la España de la inmediata posguerra. En ella hay una constelación de motivos y temas como el hombre, el dinero, el sexo y la guerra, que desembocan en la alienación. La ironía y la brillantez del lenguaje empleado son evidentes.
  • En 1953 se profundiza en la búsqueda experimental narrativa con Mrs. Cadwell habla con su hijo, ya que presenta la locura de una mujer que escribe cartas a su hijo fallecido.
  • En Oficio de tinieblas 5 (1973) pretende la destrucción sistemática de la estructura tradicional de la novela: no hay signos de puntuación y continuos monólogos.
  • En su última etapa la experimentación formal se mantiene en Mazurca para dos muertos (1983), novela enmarcada en un ambiente campesino gallego que presenta una venganza en los años anteriores a la Guerra Civil.

El Teatro Español Posterior a 1939

1. El Teatro Español durante la Guerra Civil

Los autores escriben un teatro comprometido favorable a uno u otro bando.

  • Zona Republicana: Se crean instituciones que potencian las representaciones propagandísticas, como el Consejo Nacional de Teatro. Algunos autores son Alberti y Antonio Machado.
  • Zona Nacional: También se crearon instituciones con los mismos propósitos, como el Teatro de Falange. Algunos autores fueron Agustín de Foxá y José María Pemán.

2. El Teatro del Exilio

Los autores que se exiliaron adoptaron 3 vías:

  1. Tratar los problemas españoles.
  2. Escribir dramas intemporales.
  3. Escribir un teatro para el nuevo público del país que les acoge.

Rafael Alberti con obras como Noche de guerra en el Museo del Prado o Pedro Salinas.

Alejandro Casona escribe la mayor parte de su producción dramática en Argentina. Cuando regresa de su exilio en 1962, se representa con éxito buena parte de sus composiciones que pueden relacionarse con un teatro simbólico: La dama del alba (1944) es su mejor obra y donde se muestra a la muerte como una bella dama que padece por su obligación de matar.

Max Aub evoluciona desde el teatro de vanguardia que cultivaba antes de la Guerra Civil hasta un teatro de testimonio crítico, con obras como San Juan (1943) y Morir por cerrar los ojos (1944).

Rafael Alberti obtiene éxito con sus obras de contenido político y tono esperpéntico a su regreso a España. Destacan sus obras Noche de guerra en el Museo del Prado (1956) y El adefesio (1943).

3. Evolución del Teatro Español Posterior a 1939

  • Entre 1940 y 1955 prevalecen las tendencias tradicionales con obras de tono existencial.
  • Desde 1955 hasta la década de los 60 surge el teatro de denuncia social.
  • En los años 60 y 70 se desarrolla el teatro experimental.

4. El Teatro Español en la Década de los 40 (1940-1955)

Prevalecen las tendencias tradicionales. Conviven diversos géneros como:

4.1. La Comedia Neoburaventiniana

De ideología conservadora, sigue las directrices de la alta comedia de Benavente. Destacaron en este género José María Pemán, José López Rubio y el propio Benavente. Se trata de un teatro burgués con una construcción cuidada que se basa en el enredo y la sorpresa calculada que viven personajes acomodados y que desarrollan temas relacionados con el amor y la infidelidad. La comedia es el género más cultivado. La visión crítica es superficial y no hay ningún reproche serio contra la burguesía.

4.2. El Teatro de Humor

Satiriza la sociedad de su tiempo en los aspectos más accidentales. Se pueden diferenciar:

  • La comedia disparatada de Jardiel Poncela y Miguel Mihura.
  • La comedia comercial y realista de Alfonso Paso.
El Teatro de Humor Renovado

Emplea un lenguaje irónico, agudo y crítico. Se plantean situaciones inverosímiles y cercanas al absurdo en las que se ven envueltas personajes de clase media y se arroja una perspectiva crítica contra las convenciones burguesas.

  • Jardiel Poncela: Su intento de renovación del teatro humorístico plantea una comedia disparatada que consiste en una caricatura de la sociedad. Anterior a la guerra son Noches de primavera sin sueño (1927) y posteriores son Eloísa está debajo de un almendro (1940). Se caracteriza por la atemporalidad de la acción.
  • Miguel Mihura: Supo salirse fuera de los esquemas tradicionales del teatro. Manifiesta una postura inconformista en un marco que se aproxima al teatro del absurdo y mediante el empleo de un lenguaje ingenioso. Con Tres sombreros de copa (1932) obtuvo gran éxito, pero su estreno fue 20 años después de su publicación. El resto de su producción se pliega a los gustos del público. Sus obras presentan el choque entre el individuo y la sociedad; esta relación se va limando progresivamente en el transcurso de la acción. Otras obras de Mihura son: A media luz los tres y Melocotón en almíbar.
  • La obra de Paso fue perdiendo calidad progresivamente. Se trata de un teatro heredero del sainete y el astracán en situaciones tópicas y chistes lingüísticos de nulo valor literario.

5. El Teatro Comprometido (A partir de finales de los 40)

5.1. Evolución

Al final de los 40 surge un teatro inconformista que manifiesta una preocupación que inicialmente sigue la corriente existencialista. En esta línea se sitúa Historia de una escalera (1949) de Buero y Escuadra hacia la muerte (1953) de Alfonso Sastre. Los mismos autores mostrarán en su producción dramática inmediata un giro hacia el teatro social.

En el teatro de finales de los 50 se perciben circunstancias que conducirán a la producción realista de principios de los 60:

  • Las representaciones de obras de algunos autores extranjeros de gran calidad como Oscar Wilde.
  • La aparición de un nuevo público juvenil y universitario ávido de un teatro en libertad.
  • La relajación de la censura.

5.2. Buero Vallejo y Alfonso Sastre

El teatro social se inicia con estos dos autores.

Buero Vallejo

Plantea un teatro crítico que motive o conmueva al espectador, inquietándole o curándole. Sus obras plantean problemas pero no ofrecen las soluciones a los mismos; el espectador extraerá sus propias conclusiones, es un teatro simbólico. Busca una toma de conciencia del espectador sobre los problemas individuales y colectivos. Se trata de un teatro que indaga en la condición humana en su lucha por buscar la verdad en una sociedad alienante. Aborda el tema de la injusticia y de la frustración. Los personajes mantienen la esperanza ante las situaciones que viven. Su propuesta de representación ha de procurar que esta se lleve a cabo, a pesar de la censura.

Las técnicas utilizadas son diversas: uso del diálogo, la descripción minuciosa del espacio escénico o la inmersión (el espectador debe ser partícipe de lo que ocurre en la escena).

En su obra En la ardiente oscuridad (1950) la aparición en escena del protagonista ciego se ve precedida por un apagón. Entre otras las características más notables de su teatro son:

  • Preocupación por la escenografía.
  • Cuidado por el texto: la expresión dramática es de gran calidad literaria y en las acotaciones se precisan todos los aspectos con mucho detalle.
  • Presentación de la acción: para lo que a veces se echa mano de narradores que introducen la escena.
  • Caracterización de los personajes: en sus personalidades caben diferentes defectos y limitaciones que poseen un sentido real y a la vez simbólico.

Los géneros que más utilizó fueron el drama y la tragedia.

Primera Etapa (Hasta 1957): Aspectos Existenciales y Sociales

Se inicia con un punto de vista existencial y se prolonga hasta 1957. La estética es realista aunque el autor procura idear innovaciones. El espacio escénico se caracteriza por ser una construcción cerrada. Su obra más representativa es Historia de una escalera (1949), en ella la frustración se adivina en 3 generaciones de familias modestas. En la ardiente oscuridad (1950) desarrolla el tema del inconformismo frente a las limitaciones físicas del ser humano.

Segunda Etapa: Carácter Social

Acentúa el carácter social para abordar temas actuales relacionados con la injusticia y la desigualdad. Estas obras presentan argumentos alejados en el tiempo; la base histórica constituye un pretexto para sortear la censura. Son dramas históricos como Un soñador para un pueblo. El tragaluz (1967): desde un patético futuro dos investigadores tratan de volver a la época pasada para estudiar una familia cuyos miembros adoptaron posturas distintas en la Guerra Civil. Técnicamente las obras de la segunda etapa presentan una construcción abierta. El desarrollo se fragmenta en cuadros y secuencias que permiten un desarrollo lineal así como elipsis. Sobre el asunto de la tortura escribe Llegada de los dioses (1971).

Tercera Etapa

Continúa la búsqueda de las novedades técnicas y aparecen personajes con taras que simbolizan las limitaciones humanas para enfrentarse a la realidad. Los contenidos políticos y sociales son más evidentes. Algunas obras son La fundación (1974), que basa en la mirada subjetiva de un personaje que traslada su visión de hallarse junto con unos compañeros en una fundación, pero permanecen en prisión esperando su ejecución. En La detonación (1977) el protagonista es Larra, quien muestra su ética del poder desde una crítica.

Alfonso Sastre

Pretende investigar la condición del hombre de nuestro tiempo y sus relaciones con la sociedad. Fundó en 1945 el Grupo Arte Nuevo con un grupo de dramaturgos españoles realistas y muy críticos del franquismo; criticaron la forma de los textos. En 1950 firma el Manifiesto de TAS, que se convirtió en un grupo de teatro experimental. El autor inicia una serie de polémicas en periódicos y libros. Su plan a la hora de construir la obra prescinde de la posibilidad o no de su representación. Sastre defendía un teatro crítico con un régimen por lo que mantuvo una interesante polémica en las páginas de Primer Acto con Buero Vallejo acerca del posibilismo en el teatro.

Sus obras son eminentemente críticas y fueron prohibidas por la censura. En su manifiesto Arte como construcción (1958) identifica el arte con la representación de la realidad, pues lo social es una característica superior a lo artístico. Considera que el objetivo artístico ha de ser la transformación del mundo injusto de modo urgente. A pesar de que Sastre propugnó un arte de calidad, la estética realista se caracteriza por la despreocupación formal.

  • Las primeras obras plantean con formas vanguardistas asuntos existenciales como en Cargamento de sueños.
  • Escuadra hacia la muerte es un alegato contra la guerra que hace prevalecer la autoridad frente a la libertad.
  • Guillermo Tell tiene los ojos tristes (1955): el protagonista se siente fracasado por el sacrificio de su propio hijo. Anuncia una evolución por un tono grotesco y satírico de algunas escenas.
  • En los años 60 denominó teatro penúltimo a un conjunto de obras entre las que destaca La taberna fantástica (1966), pero esta obra le fue concedido el Premio Nobel de teatro en 1986. En ella utiliza nuevas técnicas e incluso realiza una investigación lingüística.

5.3. El Teatro Realista

Influidos por Sastre y Buero y por las representaciones de autores extranjeros mencionados, algunos autores escriben teatro realista que aborda temas como la injusticia social y el proletariado. El lenguaje que utiliza es violento y de un registro vulgar o coloquial. Los personajes no suelen estar individualizados.

Algunos autores importantes son:

  • Lauro Olmo: En La camisa presenta la vida mísera de las chabolas con elementos del sainete de Arniches; desarrolla el tema de la pobreza y la emigración.
  • José María Rodríguez Méndez: Utiliza técnicas próximas al esperpento en Bodas que fueron de Pingajo y la Fandanga.

6. Nuevas Formas de Expresión Dramática (A partir de finales de los 60)

A finales de los 60 y principios de los 70 surge un movimiento de renovación teatral que integra la influencia del Mayo del 68 francés y las corrientes teatrales externas. En torno a los 70 se manifiesta de forma nítida un movimiento de renovación teatral de carácter antirrealista que busca nuevas formas de representación que combinan la escenografía y técnicas audiovisuales con espectáculo. La acción prácticamente desaparece y la visión crítica con la sociedad y los valores establecidos es la base de sus planteamientos. Se conoció como teatro subterráneo y emplea elementos simbólicos y alegóricos. Algunos grupos destacados fueron Tábano, Teatro Experimental Independiente y Els Joglars.

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