1. Introducción: Contexto Histórico y Literario
La literatura de principios de siglo (Modernismo y Generación del 98) se enmarca en la crisis de la conciencia burguesa (el «malestar de la cultura»); es decir, el rechazo al mundo burgués y sus valores, ante el que los artistas se rebelan para crear un nuevo lenguaje literario con el que expresar un mundo más refinado, bello y complejo, así como una visión más personal e íntima.
Históricamente, en España, el Desastre del 98 mueve a los intelectuales a proponer ideas modernizadoras y europeizantes. Existen muchas tensiones ideológicas y sociales, además de numerosos problemas económicos. Después de años de alternancia de los partidos políticos, se desarrolla la dictadura de Primo de Rivera, luego la República, y finaliza con el estallido de la Guerra Civil. Es, asimismo, el momento de la 2ª Revolución Industrial.
2. Modernismo y Poesía Española a Principios del Siglo XX
El Modernismo es una nueva estética que exalta la Belleza como el ideal prioritario. Influenciado por Bécquer, el «arte por el arte» del parnasianismo, el Simbolismo y la filosofía del momento (con Kierkegaard, Schopenhauer, Nietzsche o Marx), abandona el realismo. Entre sus características, podemos destacar:
- Esteticismo: El culto a la Belleza para rebelarse contra el utilitarismo burgués y la sociedad capitalista.
- Sincretismo: Consideración de la poesía como el arte supremo, capaz de reunir la riqueza expresiva del resto de las artes.
- Escapismo, decadentismo y hastío vital.
En la poesía modernista, los artistas buscan efectos plásticos, sonoros y aromatizantes; adornan mucho sus textos con adjetivos, símbolos y un léxico enriquecido; y los ambientes tienen un gran valor simbólico. Respecto a la métrica, hay una gran variedad debido a la influencia tanto europea (verso libre) como de la lírica popular castellana (sonetos y coplas).
Rubén Darío es el mayor exponente del Modernismo. A su primera etapa, de gran plasticidad, sonoridad brillante y temas refinados en la que escribe Azul… y Prosas profanas, le sucede un segundo período más intimista y profundo con Cantos de vida y esperanza.
En España, el Modernismo está presente en las primeras etapas de los poetas. Para Antonio Machado, influenciado por el simbolismo y Bergson, su poesía es «la palabra esencial en el tiempo» que le llevará a la «inmortalidad». Su trayectoria se divide en:
- Primera etapa: Modernista y muy simbolista, pero marcada por el intimismo becqueriano; escribe Soledades, galerías y otros poemas, con un tono melancólico y doliente.
- Segunda etapa: Representada por Campos de Castilla, donde se atenúa el subjetivismo y pasa a primer plano la realidad exterior, con preocupaciones éticas, sociales y el cainismo como uno de los tópicos más representativos.
- Tercera etapa: Con Nuevas canciones, Machado se centra más en sus crecientes inquietudes filosóficas.
Por otro lado, en la poesía de Valle-Inclán, destacamos Aromas de leyenda, más modernista y de corte medievalizante; y La pipa de Kif, más cercana al esperpento con lenguaje y estética expresionistas.
3. Novecentismo y Vanguardias
El Novecentismo
A partir de 1910, irrumpen nuevas corrientes que cambian por completo el enfoque artístico y literario, surgiendo el Novecentismo, las Vanguardias y el grupo poético del 27.
El Novecentismo se caracteriza por una poesía pura, dado que busca la perfección formal, para lo que depura lo anecdótico y los excesos de movimientos anteriores (romanticismo, impresionismo o modernismo). Se busca que la palabra poética sea autosuficiente, que el poema tenga valor en sí mismo como creación autónoma.
El máximo representante es Juan Ramón Jiménez. Su poesía se define como un triple deseo: de belleza, de conocimiento y de eternidad. Su Obra, como él la denominaba, constituye una unidad total de creación, asemejando su labor a la de un Dios. Buscaba la perfección y el rigor estético. Podemos dividir su evolución poética en tres etapas:
- Época sensitiva: El mundo poético es su mundo personal. Predominan temas como el amor o su obsesión por la muerte, mostrando su soledad en un ambiente silencioso, plagado de sensaciones. Destacan Rimas (de influencia becqueriana y simbolista), Arias tristes y Jardines lejanos (con un Modernismo más intimista). Por último, Elejías y La soledad sonora se sitúan en la línea de un Modernismo más ornamental.
- Etapa intelectual: Escribe el Diario de un poeta recién casado, donde abandona el Modernismo, eliminando todo lo superficial y anecdótico, evolucionando hacia la poesía pura que tiene como tema central el ansia de trascendencia.
- Etapa suficiente o verdadera: Escrita desde el exilio, su poesía es cada vez más esencial y desnuda, con el contenido concentrado al máximo y empleando símbolos complejos. El tema predominante será el de Dios como un concepto artístico, identificado con la Naturaleza, la Perfección y la Belleza. Sus obras fundamentales son Animal de fondo y Dios deseado y deseante.
Las Vanguardias
Las Vanguardias son el conjunto de movimientos artísticos que rompen con todas las estéticas anteriores. Se caracterizan por un marcado asentimentalismo, la voluntad de experimentación y la hostilidad hacia la tradición, debida a la crisis general de la sociedad occidental (Primera Guerra Mundial). Destacan:
- Expresionismo: No niega radicalmente la tradición, pero deforma lo descrito para revelar la realidad interior.
- Futurismo: Libera el lenguaje y promueve nuevos motivos como las máquinas o la luz eléctrica.
- Cubismo: Fragmenta la realidad para reelaborarla creativamente, prestando atención a lo visual.
- Dadaísmo: Con Tristan Tzara, recurre a la incoherencia absurda y la espontaneidad desde una perspectiva nihilista.
En España, con Ramón Gómez de la Serna como promotor, destacan el Creacionismo, que define el arte como un puro acto de creación; y el Ultraísmo, definido como el «más allá» poético e influenciado por el resto de vanguardias. El Surrealismo de André Breton, influenciado por Freud, supone una renovación artística por sus imágenes, metáforas y temas relacionados con lo enigmático, lo onírico e inquietante.
La importancia de la Vanguardia radica, fundamentalmente, en la apertura de nuevas posibilidades temáticas, formales y técnicas. Este período de nuestra literatura desde principios de siglo hasta la Guerra Civil, que se ha dado en llamar la Edad de Plata, culminará con el Grupo Poético del 27.
