La narrativa de 1939-1975
La novela de los años 30 había tendido hacia la rehumanización y el compromiso social. Destaca la literatura de Ramón J. Sender, Max Aub y Francisco Ayala, quienes al terminar la guerra se exiliaron por su apoyo a la República. Su obra se realizó al margen de la literatura oficial en España y trató principalmente sobre el tema de la guerra.
En 1939, el panorama cultural era desconsolador: muchos autores se habían exiliado y la literatura estaba determinada por la presión de la censura, que impedía expresar una denuncia explícita. En la década de 1940 solo hubo casos excepcionales, como Torrente Ballester, Camilo José Cela, Carmen Laforet y Miguel Delibes. Estos autores representan dos tendencias narrativas:
- Novela existencial: La desorientación, la hostilidad de la vida y la angustia marcan los motivos de esta etapa. En 1944, Nada de Carmen Laforet recoge hechos cotidianos inmersos en la incomunicación y el desencanto. En 1947, La sombra del ciprés es alargada de Miguel Delibes se impregna de preocupaciones existencialistas, como la obsesión por la muerte y la infelicidad.
- El tremendismo: Algunas novelas reflejan los aspectos más desagradables y brutales de la realidad para reflexionar sobre la condición humana. En 1944, La familia de Pascual Duarte de Camilo José Cela narra un cúmulo de crímenes y atrocidades, donde el protagonista relata su biografía desde el corredor de la muerte.
La década de los 50 y el realismo social
Con la Guerra Fría, España comenzó a salir de su aislamiento. Para muchos, La colmena de Cela es el precedente de la novela social, que retrata la sociedad de la inmediata posguerra. Se distinguen dos grandes tendencias:
- Neorrealismo: Se centra en los problemas del hombre como ser individual (la soledad, la frustración). Destacan Ana María Matute, Ignacio Aldecoa (El fulgor y la sangre), Rafael Sánchez Ferlosio (El Jarama) y Carmen Martín Gaite (Entre visillos).
- Novela social (realismo social): Se centra en los problemas de grupos sociales. Autores como Jesús Fernández Santos (Los bravos), Juan García Hortelano (Nuevas amistades) y Armando López Salinas (La mina) utilizan un estilo sencillo para llegar a un amplio público, priorizando los contenidos testimoniales o críticos.
La renovación de los años 60
Durante los años sesenta se detecta un agotamiento del realismo social y una evolución hacia la experimentación. Autores como Luis Goytisolo y Juan Goytisolo lideran esta tendencia, influenciados por autores europeos (Proust), norteamericanos (Faulkner) o latinoamericanos (Vargas Llosa). Las novelas se vuelven más complejas, incorporando elementos como el perspectivismo argumental, el monólogo interior y saltos temporales. Modelos clave son Tiempo de silencio de Luis Martín-Santos y Señas de identidad de Juan Goytisolo.
La narrativa desde 1975 hasta la actualidad
La muerte de Franco en 1975 marca el arranque de la modernidad en España, permitiendo la desaparición de la censura y la recuperación de los escritores exiliados. La lectura de novelas se convierte en un fenómeno de masas.
Características de la narrativa actual
A partir de 1975 hay una vuelta a la narratividad: los autores buscan conectar con los lectores mediante argumentos coherentes y variados (Guerra Civil, mundo rural, vida urbana). Existe una gran libertad de recursos: ironía, parodias y el auge de subgéneros como la novela negra e histórica. La publicación de La verdad sobre el caso Savolta (1975) de Eduardo Mendoza es el punto de partida de la narrativa actual.
Etapas y autores destacados
- Generación de los 70: Se alejan del experimentalismo. Destaca la metanovela con autores como Carmen Martín Gaite (El cuarto de atrás) y Juan José Millás (La soledad era esto).
- Narradores de los 80: Incorporan la narrativa introspectiva y el interés por la novela de género. Manuel Vázquez Montalbán crea al detective Pepe Carvalho, mientras que Eduardo Mendoza cultiva el humor en El misterio de la cripta embrujada.
- Consolidación: Autores como Antonio Muñoz Molina (Plenilunio), Javier Marías (Mañana en la batalla piensa en mí) y Arturo Pérez-Reverte (El club Dumas) mantienen el gusto por la narratividad con toques de introspección y novela histórica (El capitán Alatriste).
Tendencias recientes
En los últimos años destacan:
- Novela de reflexión íntima: Con autores como Luis Mateo Díez, Enrique Vila-Matas y Javier Marías, caracterizados por un tono autobiográfico y filosófico.
- Realismo sucio: Con gran éxito en los 90, ejemplificado por Historias del Kronen de José Ángel Mañas (Generación X).
- Novela comprometida: Retrata críticamente la corrupción y la especulación (Rafael Chirbes con Crematorio, Belén Gopegui).
- Literatura femenina y feminista: Autoras como Marta Sanz y Sara Mesa reivindican un espacio propio.
- Nuevos formatos: Auge de la novela gráfica, la novela fantástica y la literatura infantil y juvenil.
