Introducción: La Transformación Literaria tras 1975
Tras la muerte de Franco, a partir de 1975, se experimenta una transformación en la vida cultural y literaria impulsada por elementos clave: la desaparición de la censura, la recuperación de autores exiliados y la apertura hacia la literatura extranjera (europea y americana).
Existe una clara continuidad generacional. Durante la democracia, siguen en activo autores como Miguel Delibes (Los santos inocentes), Camilo José Cela (Mazurca para dos muertos), Ana María Matute (Olvidado rey Gudú), Carmen Martín Gaite (El cuarto de atrás), Gonzalo Torrente Ballester (El rey pasmado), Juan Marsé (El embrujo de Shanghái) o Juan Benet (Herrumbrosas lanzas), entre otros.
Asimismo, se produce una gran variedad temática y estética. La novela La verdad sobre el caso Savolta, de Eduardo Mendoza (1975), marca el cambio de narrativa donde la trama y el argumento pasan a ser el eje, cerrando definitivamente el ciclo de la novela experimental.
Rasgos Generales de la Narrativa Actual
- Recuperación de la intriga: Va desapareciendo el experimentalismo y se recuperan las historias con personajes muy sólidos.
- Individualismo: Las novelas tratan directamente la desorientación del individuo moderno y su inseguridad. Cobra gran importancia la memoria y el recuerdo en la construcción de la historia, rompiendo los límites entre realidad y ficción.
- La novela como bien de consumo: Proliferan certámenes, premios y la venta de libros en grandes superficies (bestsellers), lo que produce obras más sencillas y escritas de forma tradicional.
- Diversidad de tendencias y subgéneros: Novela policiaca, realista, de la memoria, psicológica, erótica, etc.
- Eclecticismo: Mezcla de géneros y rasgos.
- Continuidad autoral: Publican autores de todas las épocas anteriores, desde los de posguerra hasta autores que comienzan a escribir en el siglo XXI.
Tendencias, Características, Autores y Obras
Eduardo Mendoza, junto a autores como Álvaro Pombo o Julio Llamazares, marca el camino de la narrativa actual con la siguiente tendencia:
Novela de intriga y suspense
Plantea una intriga criminal con asesinatos y violencia. Destaca la figura del investigador (individuo complejo y en crisis), el uso de la primera persona, diversos puntos de vista y una moral ambigua donde se diluye la frontera entre el bien y el mal.
- Eduardo Mendoza: La verdad sobre el caso Savolta
- Manuel Vázquez Montalbán: La rosa de Alejandría
- Antonio Muñoz Molina: Plenilunio
- Lorenzo Silva: El alquimista impaciente
- Alicia Giménez Bartlett: Ritos de muerte
- Dolores Redondo: El guardián invisible
La Novela durante la Dictadura
El corte drástico que supuso la Guerra Civil en el desarrollo de la cultura española explica la anómala evolución de la narrativa durante las décadas de los cuarenta y cincuenta, periodo en el que permaneció al margen de las principales tendencias de la narrativa occidental contemporánea.
La novela en los años cuarenta
Las dos corrientes principales son la novela existencial y la novela tremendista:
- Novela existencial: Relatos que reflejan la realidad de la posguerra, protagonizados por seres angustiados obsesionados con la muerte. La obra más importante es Nada, de Carmen Laforet.
- Novela tremendista: Se acentúan la atrocidad y la violencia, con elementos picarescos, naturalistas y esperpénticos. La obra más representativa es La familia de Pascual Duarte, de C. J. Cela.
La novela en los años cincuenta
Los autores de los cincuenta se sitúan en la tradición del realismo, incorporando temas sociales y superando el individualismo existencialista. La novela pionera es La colmena, de Cela, retrato de la vida cotidiana en Madrid durante dos días de diciembre de 1942, donde destacan el protagonismo colectivo, el fragmentarismo y el contrapunto.
- Temas: Partiendo del compromiso, abordan las penosas condiciones de vida de la gente corriente con voluntad de denuncia.
- Técnicas narrativas: La técnica principal es el objetivismo (transcripción imparcial de los sucesos a la manera de una cámara cinematográfica).
- Principales autores: Se agrupan en el realismo social (Antonio Ferres, Alfonso Grosso, Jesús López Pacheco) y los neorrealistas (Ana María Matute, Ignacio Aldecoa y Carmen Martín Gaite). La obra fundamental es El Jarama, de Sánchez Ferlosio.
La novela experimental
A principios de los años sesenta se produce un movimiento de renovación basado en tres principios: el arte no debe estar supeditado a la política, la pretensión de objetividad debe superarse para reflejar la conciencia del sujeto y es preciso conferir un rango artístico a la prosa narrativa.
Características:
- Subjetivismo: La indagación en la realidad española se realiza a través de personajes individualizados en crisis de identidad, utilizando el monólogo interior o el «tú» autorreflexivo.
- Estructura: Sustitución del capítulo por secuencias o párrafos.
- Espacios: Creación de espacios simbólicos o míticos.
- Técnicas: Inclusión de materiales diversos (informes, rótulos, anuncios), desorden cronológico y licencias ortográficas o tipográficas.
- Obras fundamentales: Tiempo de silencio (Luis Martín-Santos), Cinco horas con Mario (Miguel Delibes), Volverás a Región (Juan Benet), Señas de identidad (Juan Goytisolo) y Antagonía (Luis Goytisolo).
