La casa de Bernarda Alba: Poética y crítica social en la obra de Lorca

A. Plano poético

En sus obras dramáticas se combinan realidad y poesía, como en La casa de Bernarda Alba. Todo está visto desde una dimensión poética: la hipérbole en la descripción de los caracteres, la abundancia de imágenes y metáforas en el habla de los personajes, la estructuración de la obra en un plano real y uno simbólico imaginado, y el dominio de la antítesis; todo lleva a la poetización de una realidad. La casa de Bernarda Alba renuncia al realismo y penetra en las estructuras y las relaciones sociales que explican la tragedia de Bernarda y sus hijas. La descripción hiperbólica de la tiranía de la madre muestra que a Lorca no le interesaban los detalles, sino ir directamente a la tragedia. Aunque García Lorca ha procurado crear la impresión de credibilidad, plantea una dimensión poética que observamos en:

  • La exagerada descripción de caracteres.
  • La gran diferencia de edad entre Angustias y Pepe el Romano.
  • El aumento de metáforas e imágenes en el habla de los personajes.
  • La estructuración de la obra en un doble plano.
  • El dominio de la antítesis y de los juegos de contrarios.

Lo más destacable es que se ha introducido el lenguaje poético en el habla de los personajes, logrando que parezca real y espontáneo. Los detalles van disminuyendo en cada acto:

  • Primer acto: Se muestran muchos detalles de la vida cotidiana, como La Poncia comiendo chorizo, la criada limpiando, la mendiga pidiendo o las campanas por el luto.
  • Segundo acto: Disminuyen los detalles, aunque persisten elementos como las hermanas riendo por las anécdotas de la criada mientras cosen y las referencias al calor sofocante.
  • Tercer acto: Aunque desaparecen casi todos los detalles, siguen habiendo algunos necesarios, como la conversación con Prudencia, los golpes del caballo en el corral o que Adela salga del corral con las enaguas llenas de paja de trigo.

Lenguaje de los personajes

En cuanto al lenguaje, cada personaje posee una voz propia:

  • Bernarda: Habla de forma seca, autoritaria y agresiva.
  • Angustias, Magdalena y Amelia: Se expresan de forma monótona.
  • Martirio: Abusa de las amenazas y de las insinuaciones.
  • Adela: Habla con fuerza y violencia verbal.
  • La Poncia: Su lenguaje es muy rico y variado; posee la gracia del lenguaje popular, es provocativa y tiene sentido del humor.
  • María Josefa: Mezcla lenguaje infantil y habla perturbada (juegos lingüísticos absurdos, onomatopeyas, diminutivos infantiles).

El lenguaje de la obra es el andaluz, que abusa de refranes, dichos populares y dobles sentidos.

C. Plano social

Aunque a Lorca le preocupaba la situación social de su tiempo, la obra no es política, ya que él es un escritor social al servicio del teatro, que es, por definición, una función social.

Existe un conflicto entre la autoridad de Bernarda y la libertad de sus hijas. Se critica una sociedad clasista llena de restricciones, al igual que las que impone Bernarda para evitar las críticas de los demás. Ella es quien manda en la casa y nadie puede protestar. Con su autoridad, niega todo tipo de libertades a sus hijas. A ese instinto de poder se opone, como fuerza conflictiva, el instinto del sexo, tan elemental y ciego como el primero. Este conflicto causará la destrucción de uno de ellos.

Asimismo, la obra denuncia la marginación de la mujer de aquella época, que debía elegir entre dos caminos: ser libre y ser repudiada, o vivir amargada y sumisa encajando en la sociedad. Esto evidencia la desigualdad ante la ley, con el claro ejemplo de que a los hombres se les permitía mantener relaciones extramatrimoniales sin castigo, mientras que a las mujeres se les prohibía cualquier tipo de inclinación sexual considerada «inmoral».

Con este drama, Lorca muestra la sociedad de la época desde un punto de vista no real, enfocándose en una casa al margen de la sociedad y cómo esta es vista desde dentro. Representa a una mujer desgraciada cuya razón de ser es el odio y la represión que impone a los otros, criticando el abuso de poder y la hipocresía de quienes carecen de valores humanos.

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