Guzmán de Alfarache
Con Guzmán de Alfarache, obra de Mateo Alemán, la novela picaresca se constituye como subgénero novelesco.
Estructura y argumento
Igual que el Lazarillo, la historia de Guzmán de Alfarache está relatada por un narrador en primera persona. Guzmán recuerda su pasado para justificar la situación en la que se encuentra. Tras quedarse huérfano de padre con 12 años, abandona la casa familiar en Sevilla y se va a Madrid. Desde allí se traslada a Roma, donde entra al servicio de un capitán y, más tarde, de un cardenal.
En la segunda parte, tras servir al embajador de Francia y recorrer Italia consiguiendo fama como ladrón, regresa a España. Pasan varios años de muchos fracasos. En Sevilla, donde vive finalmente con su anciana madre, roba a la mujer a la que sirve, por lo que es condenado a 6 años en galeras.
Bases ideológicas
La principal diferencia entre el Guzmán y el Lazarillo es la inclusión de extensas reflexiones de tipo moral. En ellas se insta al lector a renunciar al pecado y a los placeres engañosos del mundo. El personaje aparece escindido en dos: el pícaro que participa en la infamia y el arrepentido. La obra se ha relacionado con las Confesiones de San Agustín, en las que el «yo» relata su proceso de arrepentimiento. El Guzmán refleja un pesimismo radical. Presenta su vida como enseñanza en sentido contrario, de manera que sirva de contraejemplo para el lector.
El Buscón
En la Historia de la vida del Buscón llamado don Pablos, Quevedo se instala en las convenciones de la novela picaresca; sin embargo, se aparta drásticamente de sus modelos.
Aspectos estructurales y estilísticos
Como en el Lazarillo, en el Buscón hay un narrador protagonista que cuenta sus hazañas en primera persona y un destinatario explícito. En ambos casos son elementos formales. A diferencia de Lázaro o Guzmán, Pablos no experimenta una evolución interna. Los distintos episodios se suceden unos a otros de forma independiente, sin progresión entre ellos.
Esta construcción contrasta con la exuberancia verbal, el dominio léxico, la continua explosión de ingenio y la búsqueda de comicidad a través de la hipérbole o la caricatura.
Fundamentos ideológicos
En el Lazarillo o en el Guzmán, la mirada hacia el pícaro es más bien benevolente porque se consideraba que, en realidad, era la sociedad a la que pertenecía la culpable de su conducta. En el Buscón, sin embargo, el pícaro aparece reflejado como un personaje negativo. El fracaso del protagonista en su intento de alcanzar el rango de caballero de prestigio responde a una visión donde la virtud es intrínseca y no puede alcanzarse desde un origen infame. Esta ideología conservadora e inmovilista condena al pícaro porque amenaza el orden social, combinándose con un escepticismo radical.
Baltasar Gracián
Es un jesuita y el principal cultivador de la prosa de ideas.
Pensamiento
El rasgo principal del pensamiento de Gracián es el profundo pesimismo que impregna su obra. El mundo se contempla como una conjunción de maldad y olvido. La prudencia es el principio que debe guiar el comportamiento del ser humano. En la amplia producción del autor destacan:
- Oráculo manual y arte de prudencia
- Agudeza y arte de ingenio
- El Criticón
Oráculo manual y arte de prudencia
El Oráculo está formado por trescientos aforismos. Contiene un compendio de sabiduría práctica que pretende aleccionar al lector acerca de cómo conducirse para defenderse de una realidad hostil. En esta obra aparecen los principales rasgos estilísticos de la prosa del autor: el estilo lacónico y la acumulación de recursos.
Agudeza y arte de ingenio
Es un tratado de retórica en el que se aportan ejemplos para ilustrar los distintos procedimientos estilísticos característicos de la literatura de su tiempo. Gracián desarrolla en él su teoría del concepto.
El Criticón
En El Criticón se narra la historia de Critilo, quien tras un naufragio es socorrido por el joven Andrenio, un salvaje que se crió entre fieras. Critilo enseñará a Andrenio primero a hablar y después a vivir, mostrándole la verdad del mundo que se esconde tras las apariencias. Juntos emprenden un viaje en busca de Felisenda, a quien Critilo pretende como esposa y Andrenio como madre. Tras descubrir que Felisenda ha muerto, alcanzan la isla de la inmortalidad.
Se trata de una narración alegórica con intención didáctica. Critilo y Andrenio se erigen en símbolos del ser humano. La obra puede relacionarse con la novela picaresca (por las reflexiones morales que la acercan al Guzmán de Alfarache) y con la novela bizantina.
El teatro antes del Barroco
Las églogas de Juan del Encina y Lucas Fernández, escritas entre la Edad Media y el Renacimiento, constituyen las primeras manifestaciones del teatro profano en España. Durante el siglo XVI, el teatro se interpreta en las iglesias, en salones o en la calle, y conserva su vinculación con el rito y la fiesta. Sin embargo, en las obras de los principales autores de la época se prefiguran ya rasgos que cuajarán en la Comedia Nueva.
Bartolomé de Torres Naharro
Escribió ocho comedias representadas en las cortes de Roma o Nápoles, donde pasó parte de su vida. Sus principales aportaciones son:
- El tema de la honra: En Himenea, considerada su mejor obra.
- La teoría sobre la comedia: En su obra Propaladia se esboza por primera vez una fórmula teatral con rasgos fijos: cinco jornadas y un final feliz, de modo que cada personaje hable según su condición.
Gil Vicente
Su obra maestra es la tragicomedia de Don Duardos, escrita en castellano. Encontramos algunos elementos que configurarán la comedia barroca: el tema del amor, el uso del disfraz, romances y cancioncillas populares. El príncipe se disfraza para conquistar a la princesa Flérida, siendo un ejemplo de doble acción.
Lope de Rueda
El sevillano fue el creador del subgénero dramático conocido como paso o entremés. Los pasos son piezas cómicas breves protagonizadas por personajes tipificados: el bobo o simple, el cornudo, el estudiante, etc. De sus diez pasos destacan Las aceitunas. El entremés encontrará su lugar en las representaciones durante los entreactos de la comedia principal.
Los corrales de comedias
En el siglo XVII aparecen locales destinados exclusivamente a la representación de obras de teatro:
- Inglaterra: Construcciones circulares con patio central y escenario cuadrado con dos o tres pisos de galerías.
- Francia: Locales destinados a juegos de pelota de forma rectangular.
- Italia: Llamados teatros all’italiana, con patio en forma de herradura y palcos.
- España: Los corrales de comedias, patios de vecindad adaptados para representaciones de forma estable.
La apertura de corrales permanentes y la construcción en la capital del Coliseo del Buen Retiro supone la profesionalización tanto de los poetas como de los comediantes y el autor de comedias (quien compra la obra al poeta, contrata actores y toma decisiones). El teatro se convierte en el espectáculo popular por excelencia. Se crea la figura del protector de comedias, que regula la entrada de las compañías y hace cumplir el reglamento.
Estructura de los corrales de comedias
A los corrales asistían todos los estamentos sociales. Las obras trataban de satisfacer los gustos de este público diverso exigiendo calidad poética. Los clérigos compartían la tertulia con los poetas. Los nobles se situaban en los aposentos, único lugar donde estaba permitido que hubiese hombres y mujeres. El pueblo llano se distribuía por sexos: las mujeres en la cazuela y los hombres en el patio (soldados, criados…). En las lunetas, gradas y desvanes se situaban comerciantes o artesanos. Si no había cazuela, compartían el patio pero separados por el degolladero.
La escenografía se reducía a la pared fija del fondo. Se incorporaron recursos como el bofetón (apariciones súbitas), el escotillón o trampa en el suelo, la grúa para elevar objetos y el bastidor (armazón de madera forrado de tela pintada).
La Comedia Nueva
Los dramas del Barroco español se ajustan a una forma consolidada por Lope de Vega llamada la Comedia Nueva. Sus características son:
- Están escritas en verso y combinan estructuras métricas diferentes.
- Constan de tres actos o jornadas: planteamiento, nudo y desenlace.
- No respetan las unidades de lugar, tiempo y acción. Por ejemplo, Fuenteovejuna presenta doble acción en diversos espacios durante varias semanas.
- Combinan lo trágico y lo cómico. Existen tragicomedias e incluso las tragedias incluyen elementos cómicos.
- Desarrollan argumentos muy variados tomados de fuentes diversas.
- Persiguen una doble finalidad: entretener al pueblo y difundir la ideología de las clases dominantes.
Temas
- La honra: Patrimonio de los nobles y los «limpios de sangre»; su defensa es el motor de la acción.
- El amor: El conflicto nace de la rivalidad amorosa o la oposición familiar.
Personajes
- Protagonistas: Galán y dama (jóvenes, bellos y nobles). A veces el protagonista es un villano.
- Antagonistas: Contragalán y contradama.
- Criados: El gracioso (figura del donaire) y la criada de la dama.
- Figuras de autoridad: El padre o hermanos de la dama, y el Rey, que imparte justicia.
