La Prosa y el Teatro en el Siglo XVI: Géneros y Obras Maestras

Prosa y teatro en el siglo XVI

1. La prosa en el siglo XVI

En el siglo XVI, las obras narrativas adoptan distintas formas y subgéneros; florecen las ficciones novelescas de todo tipo y se produce un gran interés por la novela corta. Triunfa la novela de caballerías, con narraciones fantásticas y ficciones inverosímiles; otros subgéneros prosiguen esta tendencia a idealizar la realidad. Será con la aparición de La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades (1554) cuando la narración apunte directamente a la realidad para mostrar sus miserias. Así surge un nuevo género narrativo: la novela picaresca. Se desarrolla otro tipo de prosa con publicaciones de orientación didáctica para explicar una amplia gama de asuntos y temas. Aparecen también escritos de carácter histórico.

2. La prosa narrativa

2.1. La novela de caballería

De origen medieval, contaron con gran difusión y un enorme éxito en el siglo XVI. Llegaron a ser el género narrativo más extendido y encajaban con la mentalidad y el gusto literario del Renacimiento. De este subgénero destacan los siguientes rasgos:

  • La acción: Es más importante que los personajes, que son planos.
  • La trama: Es extensa, con acciones encadenadas.
  • Verosimilitud: Existe una ausencia total de la misma.
  • El caballero: Alcanza la gloria por su valentía tras superar diversas pruebas.

Obras destacadas:

  • La primera muestra es el Libro del caballero Zifar.
  • Los cuatro libros de Amadís de Gaula.
  • Tirant lo Blanc, escrita por Joanot Martorell.
  • Feliciano de Silva, quien amplió el ciclo del Amadís de Gaula.

Hacia finales de siglo, este tipo de novelas había decaído en el favor del público; la parodia que hizo Cervantes de ellas con el Quijote evidencia que habían llegado a su declive.

2.2. La novela pastoril

Se centra en la esfera íntima y obedece a la concepción renacentista del amor. Sus antecedentes están en la literatura clásica. El auge de la poesía y el teatro pastoriles reforzó el interés que este género narrativo despertó en esta época. Respondían a los siguientes rasgos:

  • La naturaleza es idílica, con elementos estilizados.
  • Se idealiza la vida en el campo.
  • Los protagonistas son unos refinados pastores irreales.
  • El asunto es invariablemente las penas amorosas de dichos pastores y la trama consiste en complicadas acciones.

Autores y obras: Jorge de Montemayor, autor de Los siete libros de la Diana, y Gaspar Gil Polo, quien escribe La Diana enamorada.

2.3. La novela bizantina

Herencia de la literatura griega, construían una acción narrativa de índole sentimental en medio de una serie innumerable de intrigas con final feliz. Sus rasgos estructurales y argumentales son:

  • Los protagonistas se topan con impedimentos a su amor.
  • Deben separarse y afrontar tremendos peligros surgidos en sus viajes.
  • Su destino final cumple sus deseos.

Características comunes: Empiezan in media res y exaltan el concepto edificante del amor puro. A este tipo de novela corresponden Historia de los amores de Clareo y Florisea y Selva de aventuras.

2.4. La novela morisca

Se ponen de moda los relatos cuyo protagonista es un musulmán de características similares a las de los protagonistas de las novelas de caballerías. Estas novelas se desarrollan en un marco geográfico cercano y real. Las obras más difundidas fueron: Historia del Abencerraje y la hermosa Jarifa e Historia de los bandos de los Zegríes y Abencerrajes (también conocida como Guerras civiles de Granada).

3. Prosa didáctica y Crónica de Indias

La lengua española goza en este momento de gran prestigio y difusión en Europa. Una de las formas textuales que más se cultiva es el diálogo. El estilo en estas obras sigue las mismas pautas expresivas que la poesía.

Principales autores y obras:

  • Alfonso de Valdés: Diálogo de Lactancio y un Arcediano (o De las cosas acaecidas en Roma) y Diálogo de Mercurio y Carón.
  • Juan de Valdés: Ciento diez consideraciones divinas y el Diálogo de la lengua.
  • Fray Antonio de Guevara: Libro áureo del emperador Marco Aurelio, Epístolas familiares y Menosprecio de corte y alabanza de aldea.

Crónicas de Indias

Tras la expansión territorial que se inició con el descubrimiento de América, se redactaron este tipo de textos historiográficos que reflejan la visión con la que se interpretaba la nueva realidad. Los textos presentan gran amenidad y viveza y, en ocasiones, se apartan de la realidad.

4. La prosa religiosa en el siglo XVI

La Iglesia católica reacciona con la Contrarreforma para revitalizar la cristiandad y dirigir la cultura. A partir del Concilio de Trento, se multiplicaron las publicaciones religiosas. Proliferan las obras literarias ascético-místicas.

Autores y obras:

  • Fray Luis de Granada: Introducción del Símbolo de la Fe.
  • Santa Teresa de Jesús: Su obra corresponde a un contenido autobiográfico y espiritual. Destacan: Libro de la vida, Libro de las Fundaciones, Camino de perfección y Las moradas.

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