El teatro posterior a 1939
Al finalizar la Guerra Civil Española, nuestro teatro se enfrenta a tres graves problemas:
- El agravamiento de los condicionantes comerciales del género teatral.
- La muerte de algunos de los grandes maestros (Valle-Inclán, Unamuno y García Lorca) o el exilio de otros.
- El inicio de una crisis del teatro que puede explicarse por varias razones: los empresarios recurren a traducciones de obras de autores extranjeros y el cine se convierte en el gran espectáculo de masas, desplazando al teatro en los gustos del público.
El Teatro en el Exilio, llevado a cabo especialmente por Alejandro Casona, destaca por su mezcla de realidad y fantasía y su tendencia moralizante. Sobresale la obra La dama del alba.
1. El teatro de posguerra (años 40)
- Teatro de “continuidad sin ruptura”: Ideológicamente se caracteriza por la defensa de los valores tradicionales: Dios, patria y familia, además de la crítica de costumbres. Es un teatro convencional aunque bien construido.
- Teatro de humor: Busca la risa mediante situaciones absurdas. Esta forma, iniciada antes de la Guerra Civil, continúa con Jardiel Poncela, quien se une a Miguel Mihura (Tres sombreros de copa).
- Teatro existencialista: Conjunto de obras que pretenden representar los conflictos existenciales del ser humano (soledad, incomunicación, falta de sentido vital, melancolía, fluir del tiempo, etc.).
A finales de los años 40 aparecerá un teatro realista de denuncia de la realidad:
- Antonio Buero Vallejo: Historia de una escalera (1949). Introduce la denuncia social de una forma indirecta para burlar la censura del momento.
- Alfonso Sastre: Escuadras hacia la muerte (1953). Ejerce la denuncia política directamente.
2. El teatro de protesta y denuncia (1955-1965)
La aparición de estas obras de contenido crítico y de denuncia es posible gracias a tres razones:
- La necesidad de que el teatro exprese los problemas del momento.
- La aparición de un nuevo tipo de público –joven y universitario– que pide un nuevo concepto de teatro.
- La relajación de la censura, que permite el estreno de estas obras políticamente comprometidas.
Los temas principales de este período serán dos: la denuncia de la injusticia y la desigualdad social, y la alienación de los seres humanos en el nuevo orden social. Destaca Alfonso Sastre con Muerte en el barrio.
El teatro de Buero Vallejo
Su teatro se centra, con acento trágico, en los grandes interrogantes de la condición humana y en los problemas del hombre contemporáneo. No faltan tampoco las críticas a la España de su tiempo, uniendo lo existencial a lo social. Se divide en tres etapas:
- Primera etapa: Enfoque existencial de los temas, con una técnica teatral realista. Historia de una escalera.
- Segunda etapa: Predominio del enfoque social y ético, con una técnica teatral más compleja. Pertenecen a esta época los dramas históricos, en los que se vale del pasado para reflexionar sobre el presente (Un soñador para un pueblo).
- Tercera etapa: Importancia de la innovación. Contenidos sociales y políticos más explícitos, con incorporación de experimentos escénicos. La fundación (1974), situada en una celda de presos políticos (condenados a muerte) que ellos confunden, al principio, con un centro de investigación.
3. El teatro renovador (1965-1975)
En torno al año 1965, los autores españoles se cansan de un teatro técnicamente sencillo y comienzan a aplicar en sus obras las tendencias vanguardistas europeas y americanas que se venían desarrollando desde principios de siglo, manteniendo los mismos temas del período anterior.
4. Últimas tendencias teatrales (desde 1975)
Finalizada la dictadura y eliminada la censura, parecía abrirse una etapa prometedora para el teatro. Sin embargo, ha sido en estos años cuando la crisis del teatro español se ha hecho más evidente. Las causas se encuentran en dos problemas:
- Los empresarios privados no se arriesgan con las obras de los autores jóvenes.
- Los teatros públicos (cada vez más abundantes) prefieren representar obras de autores clásicos.
En estos años nos encontramos con una gran diversidad de tendencias:
- Obras de técnica vanguardista que continúan las experimentaciones del período anterior (La Cuadra).
- Obras de técnica y orientación realista.
- Renovación de la comedia de costumbres de principios de siglo, ambientada en la ciudad moderna con los problemas que en ella se encuentran: paro, delincuencia, droga (Bajarse al moro).
- Los autores ya consagrados siguieron publicando (Buero Vallejo, Sastre o Antonio Gala, por ejemplo), adaptándose a las nuevas tendencias y a los nuevos problemas de nuestra sociedad.
