Literatura del Barroco: Corrientes, Autores y Géneros del Siglo XVII

BARROCO

La característica del estilo literario del siglo XVII es la inclinación hacia lo que se denomina el arte de la dificultad. Esta literatura persigue la originalidad hiperbólica, lo exagerado y desmedido, el enfrentamiento de contrarios y los contrastes violentos. Estas características barrocas se concretaron en dos tendencias estéticas:

  • El conceptismo se basaba en el ingenio y en la agudeza del concepto. Baltasar Gracián, el gran teorizador del conceptismo, escribió: «Preñado ha de ser el verbo, no hinchado; que signifique, no que resuene». Sus cultivadores nunca se llamaron a sí mismos conceptistas, sino llanos (claros, sencillos), pues creyeron que la dificultad de sus escritos estaba en la complejidad de sus pensamientos, no en los artificios lingüísticos empleados. Quevedo es uno de los principales representantes de esta corriente.
  • El culteranismo, denominado también gongorismo, buscaba crear una lengua poética culta, de gran ornamentación formal, alejada de la lengua cotidiana y caracterizada por el empleo de un lenguaje latinizante y por la frecuencia de alusiones mitológicas. Luis de Góngora se jactaba de ser oscuro e ininteligible para los ignorantes.

Los poetas barrocos se clasifican en escuelas:

  • La escuela sevillana, cuyos principales poetas fueron Juan de Arguijo, Francisco de Rioja y Andrés Fernández de Andrada.
  • La escuela antequerano-granadina, representada por Pedro Espinosa y Góngora.
  • La escuela aragonesa, cuyos autores más conocidos fueron los hermanos Lupercio y Bartolomé Leonardo de Argensola.
  • La escuela madrileña, formada por un numeroso grupo de poetas, entre los que destacaron Lope de Vega y Quevedo.

POESÍA BARROCA

La poesía barroca se agrupa en:

  • Poesía de tipo popular y tradicional: Renovaron la afición a los romances. Los romances más cultivados fueron los moriscos y los pastoriles. A partir de la publicación del Romancero general (1604), los romances moriscos y pastoriles van desapareciendo. Son sustituidos por las seguidillas y letras para cantar. Lope y sus discípulos incorporaron cantarcillos de tipo popular a sus obras dramáticas. Muchas de estas cancioncillas fueron el origen de glosas poéticas. Por ello, las glosas tradicionales se denominan villancicos, y las cultas, letrillas. Este tipo de poemas se desarrollaron en tres direcciones temáticas: la religiosa, la amorosa y la satírica. Los creadores más importantes fueron Lope de Vega, Góngora y Quevedo.
  • Poesía culta en versos castellanos: La poesía satírica y burlesca, así como la poesía social, se sirvieron con frecuencia de los versos castellanos: redondillas, quintillas, coplas reales… Se generalizó la técnica de la glosa y se fijó una nueva forma estrófica: la décima o espinela.
  • Poesía amorosa de carácter petrarquista: Buscó la renovación a través de la incorporación de motivos triviales y cotidianos, expresando fuertes pasiones. Lope de Vega y Quevedo contribuyeron con su poesía a la renovación del género.
  • Poesía de inspiración horaciana: Los temas y tópicos de la poesía de Horacio fueron fuente de inspiración. El tema amoroso y la intención moral suelen combinarse.
  • Poesía religiosa, moral y metafísica: Se produce una humanización del sentimiento religioso y se funde lo religioso con lo moral y lo metafísico.
  • Poesía narrativa y descriptiva: Se pone de moda la breve fábula mitológica. La culminación fue la Fábula de Polifemo y Galatea, de Góngora.
  • Poesía burlesca y paródica: Abundan las letrillas, sonetos y décimas de carácter satírico, humorístico o escatológico.
  • Poesía épica: El siglo XVII fue el momento de la desintegración de la épica heroica. La Gatomaquia, de Lope de Vega, refleja el desengaño vital del hombre barroco.

LUIS DE GÓNGORA

Luis de Góngora (Córdoba, 1561 – 1627) estudió en Salamanca y se ordenó sacerdote. Los rasgos característicos de su poesía son:

  • Sentido pictórico: Poesía muy descriptiva y sensorial.
  • El paisaje: La naturaleza destaca como motivo central.
  • Sentido musical: Abundan las alusiones al canto y a los instrumentos.
  • Cultismo y popularismo: Mezcla la cultura humanística renacentista con artificios complejos.
  • Sátira y panegírico: Maestro de la sátira y del elogio noble (ej. Panegírico al duque de Lerma).

Técnica y lengua poética

Destacan los cultismos (palabras de origen latino) y el hipérbaton (alteración del orden lógico para oscurecer la expresión).

Obra

  • Poemas populares: Romances y letrillas.
  • Poemas cultos: Sonetos, canciones y obras mayores como la Fábula de Polifemo y Galatea, las Soledades y la Fábula de Píramo y Tisbe.

LA PROSA BARROCA

La prosa de ficción: la novela

  • Novela corta italiana: Iniciada por Cervantes con sus Novelas ejemplares. Destacan Alonso Castillo Solórzano, María de Zayas, Lope de Vega y Tirso de Molina.
  • Novela picaresca: Tras el Lazarillo, destacan el Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán, La pícara Justina, El Buscón de Quevedo y Vida del escudero Marcos de Obregón.
  • Relato lucianesco: Relatos satíricos como Los sueños de Quevedo o El diablo cojuelo de Luis Vélez de Guevara.
  • Novela bizantina: Relatos de aventuras como El peregrino en su patria (Lope) y Los trabajos de Persiles y Sigismunda (Cervantes).
  • Género celestinesco: Basado en La Celestina, destaca La Dorotea de Lope de Vega.

Prosa didáctica, histórica y miscelánea

Destaca Baltasar Gracián con obras como El Héroe, Oráculo manual y su obra maestra, El Criticón. En prosa histórica sobresale el Inca Garcilaso de la Vega.

FRANCISCO DE QUEVEDO

Nacido en Madrid (1580), fue un hombre de vasta cultura y carrera política accidentada.

Quevedo, poeta

Su producción se clasifica en poemas metafísicos, morales, religiosos (Heráclito cristiano), amorosos (renovación petrarquista), satíricos y de circunstancias.

Quevedo, prosista

Destacan su novela picaresca (El Buscón), sus obras satírico-morales (Los sueños, La hora de todos), sus obras políticas (Política de Dios), filosóficas (influencia de Séneca) y sus críticas literarias contra los culteranos.

EL TEATRO BARROCO

El teatro del siglo XVII fue un fenómeno popular representado en corrales. Lope de Vega, en su Arte nuevo de hacer comedias, estableció las bases: mezcla de lo trágico y cómico, tres actos, lenguaje decoroso y final feliz. Destacan las comedias de capa y espada, palatinas y de figurón. En dramas trágicos sobresalen Fuenteovejuna (Lope) y El alcalde de Zalamea (Calderón).

Géneros teatrales menores

Incluyen el auto sacramental (Calderón), el entremés, la loa, el baile, la jácara y la mojiganga.

LOPE DE VEGA Y CALDERÓN DE LA BARCA

Lope de Vega

Vitalista y prolífico, destacó en lírica (Rimas), narrativa, épica y un inmenso teatro clasificado en dramas del poder injusto, de honor, de amor y muerte, y comedias de amor. Su escuela incluye a Guillén de Castro, Mira de Amescua, Tirso de Molina y Juan Ruiz de Alarcón.

Calderón de la Barca

Representante de la plenitud barroca, se caracteriza por la claridad, sistematización y jerarquización de personajes. Sus dramas abarcan el honor, la tragedia, la religión y la filosofía (La vida es sueño). Es el maestro absoluto del auto sacramental. Su escuela incluye a Francisco Rojas Zorrilla y Agustín Moreto.

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