Panorama del Realismo y Naturalismo en la Literatura Española

Contexto Histórico y Social del Siglo XIX

El Realismo y el Naturalismo se desarrollan durante la segunda mitad del siglo XIX. En este periodo destaca el ascenso social de la burguesía y el surgimiento del proletariado. En España, tras la revolución de La Gloriosa y la Restauración borbónica, se instaura el turnismo (turno pacífico) de partidos gobernantes entre conservadores y liberales.

El Prerrealismo: Transición hacia la Realidad

Durante las décadas de los 50 y 60 del siglo XIX, comienza la transición hacia el Realismo (Prerrealismo). Con origen en el costumbrismo romántico, la novela prerrealista constituye una suma de escenas costumbristas de un lugar geográfico español determinado. Como principales representantes se encuentran:

  • Cecilia Böhl de Faber (Fernán Caballero) con su obra La Gaviota.
  • Pedro Antonio de Alarcón con El sombrero de tres picos.

El Realismo en España

El Realismo comienza formalmente en 1870, cuando Benito Pérez Galdós publica La Fontana de Oro. Es una corriente literaria proveniente de Europa que tiene como objetivo realizar una reproducción exacta de la realidad.

Características y Temas Principales

Una de sus principales características es la extensa y objetiva descripción y observación de la realidad. Destaca el uso de un estilo sencillo y sobrio, la búsqueda de una crítica política y social, y la localización de los hechos en lugares y tiempos cercanos. Los autores realistas recurren a una serie de temas fundamentales:

  • Dualismo religioso: en el que se critica o alaba al clero católico.
  • Dualismo político: enfrentamiento entre conservadores y liberales.
  • El cesante: figura causada por los cambios de gobierno.
  • Comparación entre campo y ciudad.
  • Temática amorosa diversa.

La Novela Realista

En este periodo predomina la novela, cuyos rasgos principales incluyen un narrador omnisciente, personajes protagonistas femeninos, una gran verosimilitud, descripciones minuciosas, una estructura lineal, lenguaje adaptado a cada personaje y un marcado afán didáctico. Destacan autores como:

  • Juan Valera (progresista): con sus obras Pepita Jiménez y Juanita la Larga.
  • José María de Pereda (conservador): con Sotileza y Escenas montañesas.

Benito Pérez Galdós

Benito Pérez Galdós es el autor realista más destacado. Su obra se caracteriza por una minuciosa observación de la realidad, el análisis psicológico de sus personajes, un narrador omnisciente y una serie de temas recurrentes como la burguesía, las apariencias y la crítica al fanatismo religioso. Su obra se divide en tres etapas (prerrealista, naturalista y espiritualista) y destacan títulos como Doña Perfecta, Fortunata y Jacinta y Miau. Son de gran importancia sus Episodios Nacionales, conjunto de 46 novelas divididas en cinco series en las que se relata la historia de España desde la batalla de Trafalgar hasta el gobierno del presidente Cánovas del Castillo.

Leopoldo Alas, «Clarín»

Leopoldo Alas, «Clarín» es otro de los grandes autores españoles del siglo XIX. Su obra más destacada es La Regenta, que trata temas como el adulterio y el amor, a la vez que realiza una profunda crítica social. Además de novelista, también ejerció como cuentista, destacando su libro Pipá, y como articulista de múltiples periódicos y revistas.

El Naturalismo: La Ciencia en la Literatura

Dentro de la corriente realista surge en Francia, en torno a 1870, una variante ideológica del Realismo más cercana a la ciencia e impulsada por Émile Zola: el Naturalismo. La base de esta corriente es el determinismo, teoría que estipula que el ser humano no es libre, ya que está condicionado por su herencia biológica o su entorno.

Características del Naturalismo

  • Narrador impersonal y objetivo.
  • Desarrollo narrativo no necesariamente lineal.
  • Descripción más extrema y minuciosa de la realidad, con especial atención a ambientes sórdidos y personajes desfavorecidos.

Representantes del Naturalismo en España

  • Emilia Pardo Bazán: es una de las grandes representantes naturalistas españolas. Su obra se divide en tres etapas: naturalista, espiritualista y modernista. Destacan sus obras Los Pazos de Ulloa y La madre naturaleza.
  • Vicente Blasco Ibáñez: es el mayor exponente y defensor del naturalismo en España. De ideología republicana y antirreligiosa, destacan sus obras La Barraca y Cañas y barro.

Teatro y Poesía en la Época Realista

El Teatro Decimonónico

El teatro se aleja de la estética romántica y se adapta al Realismo. Se dirige a la burguesía y los personajes no tienen demasiado desarrollo psicológico, utilizando generalmente la regla de las tres unidades. Se distinguen varias corrientes:

  • Neorromanticismo: representado por José de Echegaray con su obra El gran galeoto.
  • Alta comedia: con Manuel Tamayo y Baus.
  • Teatro social: con Joaquín Dicenta.

No se desarrolla del todo el teatro naturalista, influido principalmente por autores extranjeros como Henrik Ibsen. Galdós intentó adaptar el realismo narrativo a la escena española con obras como Electra.

La Lírica: Prosaísmo y Retoricismo

Ante este auge de objetividad y realismo, se publican teorías líricas (como Poética de Campoamor) y se desarrollan dos tendencias principales:

  • El prosaísmo: de Ramón de Campoamor (El tren expreso y Doloras).
  • El retoricismo: de Gaspar Núñez de Arce (Gritos del combate).

Asimismo, aparecieron algunos poetas continuadores del espíritu romántico, como Gustavo Adolfo Bécquer y Rosalía de Castro.

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