El Renacimiento en la Península Ibérica (siglos XIV–XVI)
El Renacimiento fue un movimiento cultural que se desarrolló entre los siglos XIV y XVI, iniciado en la península italiana. En esta época hubo un tránsito desde la Edad Media hacia la Edad Moderna, con importantes transformaciones políticas, sociales y culturales.
Cambios políticos y económicos
Se produjo una evolución del modelo político: se pasó de una monarquía feudal medieval a monarquías autoritarias (los reyes concentran el poder). En la Península Ibérica se consolidan los Reyes Católicos. Durante el siglo XVI, con Carlos I y Felipe II, la Monarquía hispánica amplía sus dominios en Europa y comienza la conquista de América.
Hechos relevantes:
- Conquista de Granada (a finales del siglo XV): el último reino musulmán en la península pasó a la Corona de Castilla.
- Expulsión de judíos: se impuso la alternativa de convertirse al cristianismo o abandonar los reinos; los que permanecieron se convirtieron, y se promovió la idea de la limpieza de sangre, rechazando la ascendencia musulmana o judía.
- A principios del siglo XVI, el rey Carlos I, a través de la Corona de Aragón y Castilla, controlaba territorios en América, Italia, Alemania y Flandes.
Humanismo e influencias culturales
Influyeron diversas corrientes y avances técnicos: la imprenta (c. 1440, Johannes Gutenberg) facilitó la difusión de textos. Desde Italia llegó el humanismo, la recuperación de la cultura clásica y la renovación de las artes y la poesía renacentista. El humanismo no suprime la religión, pero impulsa las ciencias y el estudio de la cultura grecolatina.
Se revaloran las lenguas romances: en 1492 Antonio de Nebrija publica la Gramática de la lengua castellana, que contribuye a la difusión y estandarización del castellano.
Poesía
Poesía amorosa
En el siglo XVI surge la poesía amorosa con fuerte influencia italiana (obra de Petrarca). Se combinan rasgos de la poesía clásica y la lírica castellana. Entre los representantes destacan Garcilaso de la Vega y Juan Boscán.
Garcilaso de la Vega es uno de los principales autores de la poesía amorosa. Figura emblemática del modelo del caballero renacentista —poeta y soldado—, dedica sus versos a Isabel Freyre. Sus poemas suelen plantear un amor platónico de estilo petrarquista: el amante se perfecciona moralmente a través de la contemplación de la amada, la cual refleja la belleza del universo y de Dios.
Recursos y tópicos:
- Presencia de personajes mitológicos (por ejemplo: Apolo y Dafne).
- Tópicos literarios renacentistas y la presencia de la naturaleza como escenario o confidente de las historias de amor.
Métrica y formas: versos endecasílabos y octosílabos; incorporación de estrofas como la lira, la octava real o los tercetos encadenados. Se consolidan nuevas composiciones como el soneto y la recuperación de géneros grecolatinos. La poesía de esta época se caracteriza por su musicalidad, naturalidad y claridad.
Poesía moral
La poesía moral del siglo XVI está influida por la Biblia y por autores clásicos latinos. Un autor representativo es Fray Luis de León (escuela castellana). Predominan tópicos como la aurea mediocritas y el beatus ille, y existe una crítica de los vicios (por ejemplo, lujuria y avaricia).
Los poemas suelen componerse en estrofas como la lira, que combina versos endecasílabos y heptasílabos con rima consonante.
La novela en el siglo XVI
En el siglo XVI la novela tuvo gran éxito como género de entretenimiento. Se desarrollaron varios tipos y subgéneros:
- Novela de caballerías: narra aventuras heróicas de caballeros que se enfrentan a situaciones y criaturas fantásticas (por ejemplo, las Sergas de Esplandián).
- Novela pastoril: relata las desventuras amorosas de pastores que hablan como personas cultas; recrea un paisaje bucólico y toma fuentes de la literatura grecolatina (por ejemplo, Los siete libros de la Diana, de Jorge de Montemayor).
- Novela bizantina: narra las aventuras de dos enamorados virtuosos que son separados y deben superar numerosos obstáculos para reunirse (ejemplo citado: Selva de aventuras, de Jerónimo Contreras).
- Novela morisca: cuenta peripecias amorosas y caballerescas ambientadas en la frontera del reino de Granada; los protagonistas pueden ser cristianos o musulmanes, y aparecen caballeros idealizados (por ejemplo, El Abencerraje).
- Novela picaresca: subgénero completamente nuevo, surgido desde finales del siglo XV; como ejemplo temprano figura La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades.
Miguel de Cervantes y su obra
Miguel de Cervantes contribuyó decisivamente a la novela moderna. Entre sus obras destacan:
- La Galatea (novela pastoril).
- Los trabajos de Persiles y Sigismunda (novela bizantina).
- Novelas ejemplares: conjunto de 12 relatos breves con intención didáctica; se emplea el diálogo para caracterizar a los personajes, se cuida el realismo de los escenarios y, en muchos casos, los finales son felices.
Las Novelas ejemplares pueden agruparse en tres tipos:
- Relatos realistas: presentan una visión crítica de la sociedad de la época.
- Relatos idealistas: narran enredos amorosos protagonizados por personajes idealizados.
- Relatos mixtos: combinan la fábula con una descripción satírica de la realidad.
Don Quijote de la Mancha
Don Quijote de la Mancha (considerada la primera novela moderna) se publicó en dos partes: en 1605 y en 1615. El tema central es la crítica de los libros de caballerías.
El protagonista parodia al caballero medieval: Alonso Quijano es un hombre corriente que pierde el juicio y se cree caballero, imitando a los héroes de los libros que lee; sale a defender la justicia y la libertad en nombre de su amada Dulcinea. La clave de la novela es la relación entre los protagonistas: al principio presentan personalidades opuestas, pero con el tiempo se influyen mutuamente (la locura de Don Quijote y el sentido común de Sancho Panza).
Estilísticamente, la obra sigue el ideal humanista de un estilo natural y equilibrado. Destaca asimismo porque cada personaje habla según su posición social, y por el uso del humor, la ironía y la parodia. En la novela se utilizan recursos narrativos como el narrador omnisciente, la mención de autores ficticios y la presencia de personajes narradores.
