Reportaje, tópicos literarios y Barroco: estructura, estética y autores esenciales

Reportaje periodístico

Texto periodístico que desarrolla de manera extensa un tema de interés para los lectores. Aborda todo tipo de temas y no tiene que ser de actualidad. Son esenciales las imágenes, videos, gráficos, testimonios, datos y otros recursos informativos.

Estructura

Estructura:

  • Titular: llamativo para captar la atención; pueden llevar subtitulares que concretan el tema.
  • Entrada: presenta el tema de forma llamativa para captar la atención. Puede estar tipográficamente destacada o integrada en el texto.
  • Cuerpo: el tema se desarrolla en párrafos y es habitual que se organice en epígrafes.

Tipos de reportaje

Hay dos tipos:

  • Reportaje informativo: objetivo; el periodista no incluye opiniones personales.
  • Reportaje interpretativo: pertenece a los géneros mixtos; se combina la información y la opinión, con mayor libertad formal.

Sujeto y oraciones

Sujeto:

  • Sujeto agente: indica quién realiza la acción del verbo.
  • Sujeto paciente: no realiza la acción del verbo.
  • Sujeto expreso: aparece en la oración.
  • Sujeto omitido: no aparece en la oración.

Oraciones impersonales: no tienen sujeto y no se puede recuperar a partir del verbo.

Tópicos literarios

Tópicos literarios:

  • Ubi sunt? (¿dónde están?): reflexiona sobre la fugacidad de la vida y de lo terrenal mediante preguntas sobre personas que ya no están y tiempos pasados.
  • Tempus fugit (el tiempo huye): reflexión sobre el paso del tiempo, que transcurre rápida e inexorablemente y conduce al hombre hacia la muerte.
  • Carpe diem (goza la vida): invita a disfrutar la vida presente debido a su fugacidad.
  • Beatus ille (feliz aquel): ensalza la felicidad de la vida retirada del mundanal ruido.
  • Locus amoenus (lugar ameno): presenta una naturaleza idílica, marco ideal para el sentimiento amoroso.

El Barroco: contexto histórico

El Barroco es el periodo artístico, literario y cultural que nace a raíz de la crisis del siglo XVII en Europa. Esta crisis produce una visión desencantada de la realidad y un arte abigarrado y complejo.

Frente al Renacimiento —época de expansión política, social e intelectual—, el Barroco vive una etapa más pesimista y conformista. La crisis afecta a toda Europa y, especialmente, a España, donde el desmoronamiento del Imperio español provoca una crisis política y económica. En España se suceden los reinados de Felipe III, Felipe IV y Carlos II. Estos dejan el gobierno a manos de validos, como el conde-duque de Olivares, cuya mala administración lleva a España al desastre. La muerte de Carlos II provoca el acceso de los Borbones al trono.

Para sostener el Imperio, España se ve obligada a enfrentar una serie de conflictos bélicos. El final de la Guerra de los Treinta Años (1648) supondrá el declive de la hegemonía imperial. La reducción en la llegada de oro desde América y las malas cosechas causan el empobrecimiento de la población, que se refugia en las ciudades, lo que las empobrece. La estratificación social se recrudece: el número de nobles es elevado y muchos viven empobrecidos.

Influencia religiosa

En lo religioso, la Contrarreforma tiene mucha influencia sobre el pensamiento y el arte del siglo XVII. La Inquisición vela por los valores católicos y actúa ante cualquier amenaza. Se expulsó a los moriscos de la Península, lo que tuvo consecuencias en la economía del imperio.

Arte y función social del Barroco

Nace de la conciencia colectiva de crisis y refleja inquietud, inestabilidad y amenaza, provocadas por la situación política, económica y social. El arte vive un momento de esplendor: la pintura, la escultura, la arquitectura y la literatura conforman el Siglo de Oro.

La literatura y el arte barrocos reflejan una sociedad estamental y muchas veces cumplen una función propagandística, muy evidente en el teatro.

La estética barroca

La estética barroca se opone al modelo clásico del Renacimiento y rompe la serenidad, la armonía y el equilibrio. Entre sus características destacan:

  • Profundo pesimismo y visión desencantada.
  • Exageración y deformación; visión caricaturesca y satírica de la realidad.
  • Desequilibrio de formas; se basa en el dinamismo y el contraste de ideas opuestas.
  • El ingenio del autor en el uso de la lengua y el gusto por el artificio, la teatralidad y el espectáculo.

Son frecuentes los temas sobre el desengaño: el paso del tiempo, la fugacidad de la vida, la vanidad de las cosas terrenales, la vida como sueño y la muerte.

Poesía barroca

La poesía barroca resulta de la transformación de las formas renacentistas; las formas se intensifican con la exploración del lenguaje y la exageración de recursos formales. Mantiene algunos de los temas del Renacimiento, pero con una visión desencantada:

  • El amor: causa de sufrimiento o sentimiento que supera la muerte.
  • La naturaleza: obras con tensión, color y sensualidad.
  • Humor: temas serios tratados con una visión degradada y burlesca de la realidad.
  • Temas morales y filosóficos: desengaño barroco.
  • Temática religiosa: se intensifica por la influencia de la Contrarreforma.
  • Mitología: ofrece motivos a la lírica.

En la poesía barroca conviven lo culto y lo popular:

  • La lírica culta italianizante pervive con versos endecasílabos, solos o combinados con heptasílabos en sonetos, tercetos, etcétera.
  • La imitación de formas populares en octosílabos, iniciada el siglo anterior con villancicos y romances; en el barroco los temas se introducen con formas tradicionales.

La poesía barroca busca lo extraordinario. El poeta demuestra su ingenio mediante la perfección estética y el refinamiento formal; se pretende conseguir la complicación del lenguaje. Se distinguen dos escuelas:

Escuelas barrocas

  • Culteranismo: busca crear la belleza mediante el uso de latinismos y cultismos, del hipérbaton y de recursos que favorecen la musicalidad.
  • Conceptismo: basado en la asociación ingeniosa entre palabra e idea; elimina los puentes que trazan entre ellas, oculta el camino y el lector debe descifrarlo.

Luis de Góngora

Luis de Góngora es el máximo exponente del culteranismo, conocido como «príncipe de la luz» y «príncipe de las tinieblas», en referencia a la sencillez y la complejidad de sus dos tipos de composiciones:

  • Poemas con versos octosílabos: romances y letrillas de aparente sencillez que tratan temas tradicionales: amor, Navidad, etcétera.
  • Poemas con versos endecasílabos: de tradición clásica, cultos y de estética abigarrada. Sonetos o composiciones más largas que tratan temas como el amor, el desengaño, la muerte. Son frecuentes el elogio y la sátira de personas.

Sus obras mayores presentan un estilo muy elevado y de difícil lectura:

  • Fábula de Polifemo y Galatea: escrita en octavas reales. El cíclope Polifemo ama a la ninfa Galatea, que está enamorada de Acis. El gigante mata a Acis con una piedra y éste se convierte en río.
  • Soledades: escrita en silvas. El poeta describe escenas de la naturaleza en torno a un hilo argumental muy débil, que sirve de pretexto para incorporar sus reflexiones líricas.

Francisco de Quevedo

Francisco de Quevedo es el máximo exponente del conceptismo. Expresa el ingenio, el humor y la intensidad lírica con un dominio notable del lenguaje.

Sus versos destacan en todos los terrenos que cultiva:

  • Poesía moral o filosófica: trata temas como el paso del tiempo o la muerte con profundo pesimismo.
  • Poesía amorosa: inspirada en la tradición petrarquista y expresada en versos de gran intensidad lírica; son frecuentes los sentimientos de dolor y desamor.
  • Poesía satírica y burlesca: emplea el humor para parodiar la mitología clásica y la literatura culterana, satirizar a ciertos grupos y criticar vicios y costumbres.

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