Teatro y poesía en España tras 1936: autores, movimientos y tendencias literarias

Transcripción y notas

Voy a transcribir todo lo legible de las dos hojas tal como aparece. Ten en cuenta que algunas palabras no se distinguen con total claridad; las marco con (…) cuando no se leen bien.

HOJA 1

Teatro: comienzos y tradiciones

En cuanto al teatro, en los comienzos del drama burgués iniciado por Moratín aparecen tendencias tradicionales. Autores como José Zorrilla y el teatro romántico continúan la comedia de costumbres del siglo XVIII, representada por Bretón de los Herreros.

En los años cuarenta y sesenta se desarrolla un teatro comprometido con el contenido y la sociedad. Aparecen dos tendencias: el teatro protestón, cercano al progresismo.

En la década de los sesenta nace el teatro experimental con técnicas vanguardistas. Arrabal y José Rubial.

Autores destacados

Antonio Buero Vallejo fue uno de los primeros en abordar una concepción dramática: optó por la tragedia, el mundo realista y el simbolismo; destacó la oposición de personajes radicales y colectivos, y una dimensión universal. En la primera etapa compone dramas históricos y actuales. Entre ellos destaca Historia de una escalera. En su segunda etapa (1970-2000) se orienta hacia un teatro experimental en la función.

Miguel Mihura destaca por dos características de peso: fue uno de los dramaturgos más importantes de los años 50 y 60. Entre 1932 y 1946 elaboró un humor renovador con doble sentido y situaciones absurdas, pero manteniendo la escenografía realista. En 1951 empieza su etapa de mayor éxito: Ninette y un señor de Murcia, Sublime decisión. Sus obras combinan el humor y la crítica social.

Tendencias a partir de los años 70

A partir de los 70 el teatro se divide en cuatro tendencias:

  • Teatro experimental: iniciado por autores como Fernando Arrabal y continuado por las compañías de teatro independiente. Destaca por la mímica, la expresión corporal, la incorporación de elementos, la ruptura de estructuras, la participación del espectador, el acercamiento del teatro a otros públicos y la obra como creación colectiva del autor.
  • Comedia o teatro comercial: dirigido al público burgués sencillo y de bajo nivel de exigencia cultural. Autores como Santiago Moncada. A través de sainetes y farsas. Representación de los problemas de la sociedad, con clases medias y bajas, incorporación del humor y un habla coloquial.
  • Obras históricas y cultas: obras que recrean episodios de la historia; destacan autores como Antonio Gala. Se dividen en obras cultas o al servicio de la duda, obras históricas (por ejemplo Anillos para una dama) y obras contemporáneas.
  • Surrealismo: vuelve el teatro de la guerra civil. Ejemplo significativo: Las bicicletas son para el verano, de Fernando Fernán Gómez.

En el siglo XXI encontramos obras realistas. Juan Mayorga: dramas actuales como los musicales y propuestas más rupturistas. Angélica Liddell: o el microteatro.

HOJA 2

lírica y teatro posteriores al 36

La Guerra Civil trae consigo graves consecuencias: la victoria franquista supuso el exilio de numerosos escritores (Max Aub) y la muerte de otros (Lorca). En la literatura se impuso un estricto control ideológico de los contenidos.

Literatura en el exilio

En los primeros años de la posguerra se produce la creación de obras con temas como la guerra, los problemas humanos y un estilo espontáneo y natural.

En cuanto a sus posiciones ideológicas, se encuentran las posturas de la República y del bando nacional.

Poesía tras la guerra

La poesía tras la guerra gira en torno al individuo y su angustia existencial. La destrucción de la guerra influye y se produce a través de diversos estilos. En la poesía arraigada: Garcilaso y Escorial. En la poesía desarraigada: Espadaña; y en la poesía más humana: Celaya.

Junto a estas tendencias aparecen otras vanguardistas como el postismo.

En las décadas posteriores los poetas cambian su orientación hacia una poesía tendencialmente social: Blas de Otero, Gabriel Celaya. Los poemas se dirigen a la inmensa mayoría. El lenguaje es sencillo y directo. Se emplea la poesía como un instrumento para transformar una realidad insatisfecha.

Cabe destacar a Ángela Figuera con Mujer de barro (1950).

A finales de la década de los 50 aparece la generación del 50. Entre los autores destacan Ángel González, Brines y Gil de Biedma. En ellos sobresalen las posturas existenciales y sociales: la deshumanización, la desigualdad, la subjetividad, la ironía y el humor; la renuncia a la excesiva sencillez y una poesía del conocimiento y de la experiencia.

Miguel Hernández destaca por un alto grado de compromiso político. Su trayectoria poética se divide en una primera etapa (1935) con una poesía pura, cercana al vanguardismo y centrada en los problemas humanos. En su segunda etapa está definida por el compromiso revolucionario: Viento del pueblo. En su etapa final aparece la ausencia del sentido de la vida: Cancionero.

Blas de Otero, en sus primeros poemas, se centra en asuntos religiosos. La crítica espiritual y sus crisis religiosas marcan un cambio radical hacia una etapa existencial donde aborda los problemas colectivos. En su última etapa renueva el lenguaje poético con el verso libre y la intertextualidad: Hojas de Madrid, En la colmena.

En los 70 aparecen los novísimos, con los siguientes rasgos: abandono del objetivismo, experimentalismo formal, temas y lugares alejados de lo anterior, predomina la cultura popular.

En los 80 aparecen promociones que apuestan especialmente por los aspectos formales; se dedican a autores como Antonio Molina y Alberto de Cuenca.

Ana Rossetti representa la lírica sensualista.

En los últimos años tiene gran impacto la poesía del silencio de Jaime Siles o Sánchez Robayna. La poesía de la experiencia (Enrique Falcón, Riechmann) tiene el objetivo de renovar la conciencia del hombre, con un lenguaje sencillo y directo.

Aunque la más seguida fue la poesía de la experiencia con Carlos Edmundo (…), alejados del culturalismo y el experimentalismo, recuperación del verso largo, la ironía y el humor, el lenguaje conversacional, temas como la vida en la gran ciudad.

De la poesía visual derivan el ultraísmo y el ludismo.

A partir de los 2000 surgen jóvenes poetas como Ana Merino, Antonio Lucas o Carlos… Siglo XXI: diversidad de propuestas estéticas; reaparece acaso Cuatro al padre Jesús

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