La Poesía Española a Comienzos del Siglo XX
A comienzos del siglo XX, la poesía española está marcada por el Modernismo. Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez parten de esta corriente, pero evolucionan en direcciones distintas: Machado hacia la Generación del 98 y Juan Ramón hacia el Novecentismo o Generación del 14.
Antonio Machado
Su trayectoria aparece marcada por el paso del yo al nosotros.
Primera etapa (influencia modernista)
En 1903 publica Soledades, que reedita en 1907 con el título de Soledades. Galerías. Otros poemas.
- Temas intimistas: el amor, el paso del tiempo, la soledad, la muerte…
- El paisaje se impregna del estado anímico del poeta.
- En cuanto a la métrica, emplea la silva-romance y versos de inspiración modernista (dodecasílabos, alejandrinos…).
- Emplea símbolos como el agua (fluir temporal), el camino (la vida), la noria (la monotonía de vivir), la tarde (tristeza) o las galerías del alma (la conciencia).
Segunda etapa
En 1912 aparece Campos de Castilla, obra en la que se reduce el subjetivismo y la introspección, y pasa a primer plano la realidad exterior. Se dice que con este libro se incorporó Machado a la Generación del 98.
- Abundan los poemas que describen los paisajes y las gentes de Castilla, contrastando el pasado glorioso y la miseria del presente.
- Cuando, después de la muerte de su esposa, recuerde las tierras castellanas, el paisaje se teñirá otra vez de subjetividad.
- Hace su aparición en este libro una poesía de tipo filosófico con Proverbios y cantares.
Tercera etapa
En Nuevas canciones (1924) combina formas tradicionales (coplas, romances…) con poemas breves de Proverbios y cantares.
Destacan los que forman De un cancionero apócrifo, para los que inventó dos poetas: Abel Martín y Juan de Mairena. A esta última etapa pertenecen también “Canciones a Guiomar” y los poemas escritos durante la Guerra Civil, donde muestra su compromiso cívico. Destaca “El crimen fue en Granada”, una elegía a Lorca.
Juan Ramón Jiménez
Juan Ramón Jiménez concibió su creación como parte de un único libro. Realizó varias antologías de sus poemas como Poesías escojidas (1917) o su Segunda antolojía poética (1922). El propio poeta en “Vino, primero, pura…” estableció tres etapas en su producción:
Época sensitiva (hasta 1915)
- En Arias tristes y Jardines lejanos es ya evidente la huella del Modernismo intimista y simbolista.
- Otros libros de esta época son Elejías y La soledad sonora.
- En Estío, publicado en 1916, se evidencia ya un cambio hacia la poesía conceptual y sencilla de la segunda etapa.
Época intelectual
Se inicia con Diario de un poeta recién casado (1917).
- Se rompe con el Modernismo y aparecen novedades vanguardistas (verso libre, poemas en prosa, enumeraciones caóticas…).
- Desaparece la anécdota y se busca la esencia, la poesía pura o desnuda.
- Predominan los poemas breves, en versos cortos y preferentemente sin rima.
- La adjetivación tiene menos importancia; el sustantivo y el verbo son ahora las palabras esenciales.
- El cielo y, sobre todo, el mar, representan la naturaleza concebida de forma panteísta.
Le siguen Eternidades y Piedra y cielo, que continúan con el proceso de intelectualización y depuración. El poeta se dirige a “la inmensa minoría”. Se cierra esta etapa con La estación total, que incluye textos de carácter metafísico. Por esa búsqueda de la “poesía pura” se puede incluir a Juan Ramón Jiménez entre los autores de la Generación del 14.
Época suficiente o verdadera
Se corresponde con el período de exilio del poeta. Publicó En el otro costado, donde destaca “Espacio”, poema en prosa en el que aparecen los conceptos clave de esta etapa: la unidad de todo lo existente y la visión panteísta de la realidad.
Dios deseado y deseante recoge textos de índole metafísica en los que Dios se identifica con la Naturaleza y con la Belleza.
Ramón María del Valle-Inclán
Su teatro supone una auténtica renovación de la escena española. Se pueden distinguir las siguientes etapas:
- Ciclo modernista: son obras de orientación modernista. Destaca El marqués de Bradomín.
- Ciclo mítico: obras ambientadas en una Galicia rural y mítica, dominada por la violencia, la crueldad, lo sórdido y lo miserable (Comedias bárbaras y Divinas palabras).
- Ciclo de las farsas: Farsa infantil de la cabeza del dragón, Farsa italiana de la enamorada del rey y Farsa y licencia de la reina castiza (recogidas en el volumen Tablado de marionetas).
- Ciclo esperpéntico / Etapa de los esperpentos: supone la culminación de su producción dramática. El propio Valle-Inclán denominó esperpentos las siguientes obras: Luces de bohemia (1920), Los cuernos de don Friolera, Las galas del difunto y La hija del capitán. Estas tres últimas obras las reunió con un título común en Martes de carnaval.
El Esperpento
En la escena XII de Luces de bohemia y en el prólogo y el epílogo de Los cuernos de don Friolera, Valle define el esperpento: consiste en mostrar la realidad de manera distorsionada o exagerada para resaltar la decadencia social del país. Esta estética deformadora se sirve de los siguientes procedimientos:
- Degradación de la realidad (espacios mal iluminados, sucios, vulgares…) y de los personajes (sometidos a un proceso de animalización, cosificación o muñequización).
- Uso del contraste (lo grave y lo burlesco, lo doloroso y lo grotesco…).
- Variedad de registros (mezcla de lenguaje culto y popular; lenguaje literario).
- Empleo de la ironía, el humor y el sarcasmo.
- En el estilo de Luces de bohemia destacan además las acotaciones complejas y elaboradas, pensadas más para ser leídas que para la puesta en escena.
