Grandes Figuras de la Literatura Española: Del Realismo a la Generación del 98

Benito Pérez Galdós

Vida

Benito Pérez Galdós es el escritor español más importante del Realismo. Nació en Las Palmas de Gran Canaria y allí estudió el bachillerato. Luego se trasladó a Madrid para estudiar la carrera de Derecho, la cual nunca terminó. En cualquier caso, Madrid, su ciudad adoptiva, se convirtió en escenario de muchas de sus novelas. En principio quiso triunfar en el teatro, pero fracasó. Galdós era, además, un hombre de profundas ideas liberales y en algún momento de su vida participó en política. Soltero empedernido, es conocida la relación que tuvo con Emilia Pardo Bazán. Sus últimos años fueron tristes porque se fue quedando ciego y algunos escritores jóvenes no lo comprendieron.

Obra

La obra de Benito Pérez Galdós fue ante todo novelística, aunque al final de sus días también escribió teatro, su vocación frustrada. Bien es cierto que algunas obras de teatro suyas fueron novelas adaptadas, por ejemplo, «El abuelo». Por lo general, sus novelas se clasifican en dos grandes grupos: los «Episodios nacionales» y las que él llamó «Novelas españolas contemporáneas».

  • Episodios nacionales: Son 46 novelas que narran toda la historia de España del siglo XIX. Como es normal en las novelas históricas, conviven personajes reales con personajes de ficción. Uno de los más importantes de estos últimos es Gabriel Araceli, un muchacho pobre que con su esfuerzo logra ascender en la escala de la vida. Algunos títulos significativos son «Trafalgar», «Zaragoza» y «La de los tristes destinos».
  • Novelas españolas contemporáneas: Presentan la sociedad española del momento tal como era. Así, «Doña Perfecta» nos presenta a las dos Españas (la liberal y la conservadora) con el triunfo de la segunda; «Tormento» trata el tema del sacerdote enamorado; «El doctor Centeno» es una crítica de la enseñanza de aquellos tiempos que defendía que «la letra con sangre entra».

En cualquier caso, la obra maestra de Benito Pérez Galdós y una de las novelas cumbres del Realismo europeo es «Fortunata y Jacinta». Su tema es uno de los más típicos del Realismo: el adulterio. Se trata de una novela voluminosa cuya acción dura varios años.

Leopoldo Alas «Clarín»

Vida

El escritor Leopoldo Alas es conocido a través del seudónimo de «Clarín». Nació en Zamora, aunque el escritor, que se sentía plenamente ovetense, solía decir con ironía: «me nacieron en Zamora». En Oviedo estudió el bachillerato y la carrera de Derecho; sin embargo, para hacer el doctorado tuvo que residir un tiempo en Madrid, ciudad que detestaba. Ya con el título de doctor, aprobó las oposiciones de catedrático y fue a dar clases a la Universidad de Oviedo; entre sus alumnos hubo futuros escritores como Ramón Pérez de Ayala.

Obra

Aparte de su labor docente, Clarín también fue escritor; escribió artículos, cuentos y novelas. Como articulista, fue un crítico admirado y temido. Descubrió a nuevos escritores como José Martínez Ruiz, el futuro «Azorín». Clarín fue también el mejor cuentista del siglo XIX junto a Emilia Pardo Bazán. Entre estos cuentos destacan:

  • «¡Adiós, Cordera!»: Trata del famoso tema del «Beatus ille», que consiste en una alabanza de la vida en el campo.
  • «Un viejo verde»: Famoso precisamente por darle la vuelta al tema del viejo y la niña.
  • «El dúo de la tos»: Un cuento que nos narra una peculiar historia de amor entre dos enfermos de tuberculosis que están en un sanatorio pero que nunca llegan a conocerse.

En cuanto a sus novelas, de las que escribió dos, la más importante es «La Regenta». Aunque esta novela no tuvo éxito en su tiempo, hoy se considera una de las mejores de la literatura española. La acción de la misma se sitúa en Vetusta, que es un nombre imaginario tras el cual se esconde la ciudad de Oviedo. En cuanto a los temas, se dan los más característicos del Realismo: el sacerdote enamorado y el adulterio. Los personajes principales son Ana Ozores, que está casada con el Regente de Vetusta; un galán llamado Don Álvaro Mesía y, por último, un sacerdote llamado Don Fermín de Pas.

El Modernismo

El Modernismo es un movimiento literario que triunfó en España a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Vino de Hispanoamérica y lo trajo el escritor nicaragüense Rubén Darío. Por eso suele decirse que el Modernismo empieza en 1888, cuando se publica «Azul…», y termina en 1916, año de la muerte de Rubén Darío. Hay que decir que, en un principio, los términos «modernismo» y «modernista» tenían un matiz peyorativo.

Características principales

Desde el punto de vista del contenido, los modernistas escriben una poesía evasiva; esto quiere decir que no aparecen los problemas sociales de su tiempo. Por ello, en los poemas modernistas nos vamos a encontrar con el triunfo de la imaginación: hadas, dragones y lugares exóticos. En cuanto a la forma, utilizan palabras cultas y versos en desuso como el alejandrino (14 sílabas).

La Generación del 98

Hecho histórico

En 1898, EE. UU. le declaró la guerra a España. Tras la derrota española, se perdieron para siempre los últimos territorios de ultramar: Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Este hecho histórico se conoce como «El desastre del 98» y, con el correr de los años, dará nombre a la generación de escritores que empezaba a darse a conocer.

¿Qué es una generación literaria?

Una generación literaria es un grupo de escritores nacidos en una misma época y con una misma manera de entender la literatura. Para ser más precisos, la edad de estos escritores no debe superar los 15 años de diferencia. En la del 98, los escritores que más destacan son Miguel de Unamuno y Antonio Machado. Un hecho histórico suele dar nombre a la generación, como el «Desastre del 98» o la «Guerra de Cuba».

Temas en España

Los escritores del 98 trataban principalmente el tema de España y la preocupación por el país. En este sentido, nos van a hablar del paisaje, la historia y la literatura:

  • Paisaje: Prefieren el de Castilla.
  • Historia: Rescatan a aquellos personajes sin historia, lo que Unamuno llamaba la intrahistoria.
  • Literatura: Estudian a los clásicos, especialmente a Cervantes.

Miguel de Unamuno

Aunque nació en Bilbao, la figura de Miguel de Unamuno ha quedado asociada para siempre a Salamanca, en cuya Universidad fue catedrático de griego y donde llegó a ser rector. Escribió principalmente novelas y ensayos.

Pío Baroja y Nessi

Estudió Medicina, doctorándose con una tesis titulada «El dolor»; durante un tiempo ejerció de médico, pero finalmente lo abandonó por la literatura. Se dio a conocer en 1900 con un libro de cuentos titulado «Vidas sombrías»; se trata de una colección de relatos que cierra el siglo XIX y abre el siglo XX. La amplia producción novelesca de Pío Baroja ha hecho que en más de una ocasión se le compare con Benito Pérez Galdós.

En algunas novelas barojianas predominan la acción y las aventuras, como por ejemplo «Zalacaín el aventurero» o «Las inquietudes de Shanti Andía». Otras novelas, en cambio, están protagonizadas por personajes atormentados que no le encuentran sentido a la vida. Entre estas últimas novelas merece destacarse «El árbol de la ciencia», protagonizada por Andrés Hurtado, en muchos aspectos alter ego de su autor (que significa «otro yo»).

José Martínez Ruiz «Azorín»

José Martínez Ruiz es conocido por el seudónimo de «Azorín». Fue el escritor que puso nombre a su generación y el más longevo. Cultivó todos los géneros literarios, excepto la poesía, aunque destacó en el ensayo y la novela.

  • Ensayos: Giran en torno a los temas del 98: la pérdida de los últimos territorios de ultramar, el paisaje de Castilla, la historia y la literatura española. Entre ellos cabe destacar «La ruta de Don Quijote» y «Castilla», donde comenta grandes obras de la literatura.
  • Novelas: Son sumamente innovadoras porque en ellas lo que menos importa es el argumento. Una de las más importantes es «La voluntad». En ella aparece el personaje de Antonio Azorín, que es una especie de alter ego del escritor.

Escribió también libros de memorias, siendo el más famoso «Las confesiones de un pequeño filósofo», en el que relata sus tristes experiencias como alumno interno en el colegio de los Escolapios de Yecla. Quiso también triunfar en el teatro, pero sus obras no fueron bien entendidas; destaca «Angelita», que gira en torno al poder destructor del tiempo.

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