Garcilaso de la Vega: Obra y Estilo
Autor: Garcilaso de la Vega. Su poesía no es muy extensa: salvo algunas composiciones primeras de estilo tradicional, consta de una epístola, dos elegías, tres églogas, cinco canciones y 38 sonetos.
Las cinco canciones
De las cinco canciones destacan:
- Canción IV: en la que vierte su amor sin esperanza.
- Canción V: dedicada «A la flor de Gnido», una dama napolitana a la que reprocha los desdenes que hace a su amigo Mario Galeota.
Los sonetos
Los 38 sonetos tratan también el tema amoroso. Desarrolla en ellos algunos tópicos literarios (como el carpe diem), el sentimiento amoroso y el dolor por la pérdida de la amada, así como asuntos mitológicos.
Las tres églogas
Las tres églogas ofrecen lo mejor de su poesía:
- En la Égloga I (escrita al recibir la noticia de la muerte de Isabel), dos pastores, Salicio y Nemoroso, proclaman su dolor por la dureza de Galatea (Salicio) y la muerte de Elisa (Nemoroso): ambos remiten a la propia experiencia de Garcilaso como obra del género pastoril, de paradigmáticas descripciones de paisaje.
- La Égloga II aúna el carácter pastoril con la alabanza de la Casa de Alba.
- En la Égloga III, unas ninfas tejen un tapiz con historias mitológicas que se van narrando: Dafne y Apolo, Orfeo y Eurídice, Venus y Adonis. Por último, se narra la muerte de Elisa en el paisaje idealizado del río Tajo.
Influencia y Estilo
La poesía de Garcilaso revela una marcada influencia de la lírica petrarquista: expresión de melancolía, análisis detallado del sentimiento, además de coincidir con el poeta italiano en el amor no correspondido y en la muerte de la amada.
Los versos de contenido amoroso resaltan por su honda sinceridad y tristeza. Su visión de la naturaleza desprende armonía y sosiego; es un fondo de belleza absoluta en el que proyecta sus sentimientos.
En cuanto a su estilo, su lenguaje es elegante y sobrio, dotado de claridad expresiva, naturalidad y de una suave musicalidad.
El Renacimiento: Época y Contexto
El Renacimiento comenzó en Italia en el siglo XIV y se extendió por Europa favorecido por la aparición de la imprenta. En España pronto se difundieron las ideas renacentistas gracias a las constantes relaciones entre las repúblicas de Italia y los reinos de Aragón y Castilla.
Los contactos políticos, artísticos y literarios durante el siglo XV propiciaron la entrada en España de las nuevas ideas y corrientes literarias nacidas en Italia. Como punto inicial en la introducción de la nueva poesía, se fija la invitación que el embajador veneciano Andrea Navagero hizo a Juan Boscán en 1526 (en Granada) para adaptar al castellano los rasgos de la poesía italiana.
Influencias culturales
Durante este periodo renacen los principales temas de la Antigüedad:
- La mitología y el bucolismo pastoril, escenario de refinados mundos poéticos.
- Se toman como modelos literarios a los poetas italianos Dante y Petrarca; de este último se adoptan el verso endecasílabo, la artificiosidad de los conceptos amorosos, el gusto por el paisaje y el tono delicado y sentimental.
- Se implantan las ideas de Platón y la visión del neoplatonismo en el paisaje, los seres humanos o el arte: todo ello es el reflejo de la belleza de Dios. El neoplatonismo proclama que toda belleza material procede de la divinidad, suprema belleza espiritual.
- En una interpretación religiosa (mística), por la oración y la vida contemplativa se puede ascender a esa grandeza.
- En una línea más puramente humana, el amor a una mujer, cuya belleza física se entiende como reflejo de la espiritual, se concibe como una relación desprovista de sensualidad: es la unión de dos almas que se elevarían de lo humano a lo divino.
Tópicos Literarios
- Carpe diem: «toma el día», porque el paso del tiempo asolará lo que la juventud ofrece (aprovecha el momento).
- Collige, virgo, rosas: «coge, joven, las rosas». Es, como el carpe diem, la recomendación dedicada especialmente ahora a las jóvenes de disfrutar su juvenil esplendor, que el tiempo, como a las flores, terminará fatalmente por marchitar (toma, doncella, las rosas; aprovecha la juventud).
- Donna angelicata: «mujer angelical», el modelo femenino de belleza. Los rasgos físicos asociados desde la poesía petrarquista son: cabello rubio, piel blanca, mejillas sonrojadas, labios rojos.
- Locus amoenus: «lugar agradable». Es la naturaleza idílica, rebosante de belleza y armonía, marco bucólico en que se desarrollarán algunos subgéneros literarios (égloga, novela pastoril). Los elementos del paisaje en su manifestación ideal son: agua (río, arroyo), vegetación (árboles, flores), sensaciones y sonidos placenteros.
