Variedades de la Lengua: Niveles Socioculturales y Registros Idiomáticos

Variedades socioculturales de la lengua: niveles y rasgos principales

Según la formación del hablante, sus factores educativos y culturales, distinguimos tres niveles socioculturales en el uso de la lengua:

  • Nivel culto: Es el utilizado por personas formadas que respetan la norma de uso y la adecuación a la situación. Se caracteriza por el cuidado en la pronunciación, la ortografía y la corrección morfológica y sintáctica. Este nivel permite al hablante adaptarse a cualquier contexto, incluyendo los más especializados.
  • Nivel vulgar: Es el empleado por personas con escasa instrucción que, al utilizar un código empobrecido, no logran adaptarse a las distintas situaciones comunicativas. En la lengua escrita, se manifiesta en la dificultad para elaborar mensajes y documentos. En la lengua oral, suele mostrarse mediante una pronunciación relajada, una sintaxis pobre y un vocabulario reducido. Otra muestra de este código restringido es el empleo de vulgarismos.
  • Nivel medio: Es una variante del nivel culto. Es el nivel que neutraliza las diferencias y permite que se entiendan los hablantes de amplias comunidades, buscando siempre la mayor sencillez y claridad posibles. Es la forma más habitual en la educación y en los medios de comunicación.

Por otra parte, las variedades diastráticas están determinadas por el grupo social al que pertenezca el hablante, ya que este marca su manera de hablar. Cada persona pertenece a un grupo social según su edad, sexo o profesión. Existen grupos con características lingüísticas muy marcadas que constituyen su propio lenguaje: las jergas.

La jerga es una variedad lingüística diferente de la lengua estándar y, a veces, incomprensible para los hablantes de esta. Se distinguen dos tipos principales:

  • Profesionales: Requieren un vocabulario técnico específico no común al resto del idioma (ej. lenguaje jurídico, médico o deportivo). Existen diccionarios oficiales para estas jergas.
  • Sociales: Formas de comunicación con el propósito de no ser entendidos por los demás. No existen diccionarios que las recojan.

El concepto de jerga incluye el de argot. Aunque en el uso cotidiano la diferencia no está marcada, normalmente se utiliza el término jerga para referirse al lenguaje técnico de grupos profesionales y argot para un espectro más amplio de palabras y frases.

Variedades situacionales de la lengua: registros idiomáticos

Llamamos registros a los diferentes usos de la lengua que emplea un mismo hablante dependiendo de la situación comunicativa.

Según el canal: oral y escrito

  • La comunicación oral se realiza en presencia de los interlocutores, mientras que la escrita requiere un emisor y un receptor.
  • Lo oral tiende a la improvisación; lo escrito suele estar más planificado, resultando en mensajes más elaborados y duraderos.
  • En lo escrito funcionan solo elementos lingüísticos, frente a lo oral, donde influyen también elementos no verbales.

Según la situación: formal e informal

Se diferencian por las formas de tratamiento y los principios de cortesía:

  • Registro informal: Destaca por el uso de expresiones familiares, la espontaneidad y la relajación morfosintáctica.
  • Registro formal: Destaca por la escasez de expresiones familiares, la planificación y la corrección morfosintáctica.

El registro coloquial

El registro coloquial no debe identificarse con el nivel vulgar, sino con el lenguaje informal y cotidiano, carente de tensión comunicativa y sin planificación previa. Es la expresión más espontánea de la comunicación humana y presenta las siguientes características:

  • Nivel fónico: Gran importancia de la entonación para manifestar duda, sorpresa o alegría; pérdida de sonidos y pronunciaciones enfáticas.
  • Plano sintáctico: Orden de palabras no convencional, uso de rodeos, aclaraciones, redundancias y escasez de conectores.
  • Léxico: Uso limitado de palabras, frecuencia de «palabras baúl», expresiones de moda y fórmulas fáticas.
  • Semántico: Tendencia a la hipérbole, uso de diminutivos, abundantes elipsis y suspensiones.

El registro formal solo puede ser usado por hablantes de nivel culto en situaciones específicas. Es propio de textos científicos, humanísticos y literarios. La capacidad del hablante para utilizar diferentes registros adecuados a cada situación se denomina competencia comunicativa.

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