1. El Modernismo y la Literatura del Siglo XX
La literatura española del siglo XX está estrechamente vinculada a los acontecimientos históricos ocurridos en nuestro país. La Guerra Civil (1936-1939) fue un hecho de consecuencias tan catastróficas que nos permite dividir el siglo literario en dos épocas muy diferenciadas, marcadas por las tendencias ideológicas y políticas dominantes en cada una de ellas.
1.1. El contexto histórico hasta la Guerra Civil
- El siglo XIX finalizó con el desastre del 98: la pérdida de las últimas colonias del Imperio español. Este hecho conmociona la política y la ideología nacionales.
- El reinado de Alfonso XIII (1902): España, neutral durante la Primera Guerra Mundial, se vio envuelta en una sangrienta guerra con Marruecos, cuyos efectos, unidos a la crisis económica, llevaron a la dictadura del general Primo de Rivera.
- La Segunda República (1931-1939): fue un periodo agitado y convulso en lo político, pero de gran riqueza en el plano cultural.
- El estallido de 1936: el 18 de julio, un levantamiento militar inició una terrible Guerra Civil que terminaría tres años después con el triunfo del general Franco.
2. Modernismo y Generación del 98
El modernismo es, en un sentido general, la versión hispánica de la crisis artística y espiritual europea de fines del siglo XIX. En este movimiento se dan dos orientaciones:
- Modernismo en sentido estricto: una literatura de evasión y de tendencia aristocrática.
- Generación del 98: caracterizada por una mayor presencia de la realidad contemporánea, tratada con intención crítica.
1.3. La literatura modernista
A finales del siglo XIX se produce una gran crisis espiritual y artística en toda Europa. El modernismo es el movimiento literario nacido en Hispanoamérica en el último cuarto del siglo XIX y difundido en España por el nicaragüense Rubén Darío tras la publicación de su libro Prosas profanas (1896). Su periodo de auge fue breve y sus logros se agotan hacia 1915.
Un nuevo concepto de escritor
La literatura de Rubén Darío se inspira en dos fuentes principales: el Romanticismo y los movimientos poéticos franceses (el parnasianismo y el simbolismo). El escritor modernista se presenta como un ser perteneciente a la «aristocracia del espíritu», un artista privilegiado que adopta la bohemia como estilo de vida, despreciando la ordenada vida burguesa.
Los temas del modernismo
- Línea escapista: la más representativa. El escritor se evade a mundos raros, lugares exóticos y épocas antiguas. El erotismo y las conductas amorales muestran su espíritu rebelde.
- Línea intimista: permite expresar el malestar del artista. El amor y el mundo son vistos con ojos melancólicos, bajo la influencia del simbolismo: en todo lo que existe hay un alma.
1.4. La poesía modernista: características métricas y estilísticas
Los poetas modernistas explotan el lenguaje para conseguir belleza y sensaciones. La musicalidad es fundamental, lograda mediante el uso de métricas como el alejandrino, el dodecasílabo o el eneasílabo. Destacan el léxico rico, los neologismos, las referencias mitológicas y el uso abundante de figuras retóricas (aliteraciones, sinestesias e imágenes audaces).
1.5. Los poetas modernistas españoles
- Rubén Darío: Iniciador y difusor. Obras clave: Azul (1885), Prosas profanas (1896) y Cantos de vida y esperanza (1905).
- Antonio Machado: Evoluciona desde el modernismo intimista de Soledades (1903) hacia una poesía más austera y realista en Campos de Castilla (1912), donde reflexiona sobre los males de España.
- Juan Ramón Jiménez: Su obra se divide en tres etapas: sensitiva (influencia modernista), intelectual (poesía pura) y suficiente (poesía abstracta en el exilio).
1.6. La prosa y el teatro modernistas
La prosa modernista destaca con las Sonatas de Valle-Inclán y Platero y yo de Juan Ramón Jiménez. En el teatro, el modernismo influyó en el teatro en verso con autores como los hermanos Machado (La Lola se va a los puertos, 1929).
