¿Qué es argumentar?
Argumentar consiste en expresar una opinión personal y defenderla con el objetivo de convencer a otros. Este proceso parte de un tema polémico (la controversia), donde alguien adopta una postura definida (tesis) y la respalda mediante diversos argumentos (causales, de autoridad, ad personam, por disociación o analogía).
Para lograr un mayor impacto, se emplean estrategias discursivas como la ironía, la repetición, las preguntas retóricas, el uso de ejemplos y los subjetivemas, entre otros.
La estructura básica se organiza en: Introducción (presentación del tema) → Desarrollo (tesis y argumentos) → Conclusión (reafirmación de la postura). En este tipo de textos predomina la función apelativa del lenguaje, apoyada por el uso de conectores para garantizar la coherencia y cohesión del discurso.
Partes de un texto argumentativo
1. Introducción
En esta sección se presenta el tema, también conocido como objeto de discusión. Puede aparecer como una frase breve, a veces sin verbo, como por ejemplo: “La basura en las calles”.
2. Desarrollo
Es la parte central donde se expone la tesis, es decir, la postura del autor. Esta representa lo que el emisor piensa y desea que el receptor adopte como propia. La tesis puede situarse al principio, en el medio o al final del texto; en ocasiones, no se explicita y debe inferirse a partir del tono y el contenido.
A continuación, se presentan los argumentos, que actúan como los “testigos” que respaldan la postura:
- Argumentos causales: Explican el origen de un hecho (“Esto pasó porque…”).
- Cita de autoridad: Se recurre a expertos o instituciones reconocidas para otorgar seriedad (“Según la OMS…”).
- Ad personam: Se ataca directamente a la persona en lugar de a sus ideas (“Vos decís que no hay que dejar el agua abierta, pero mirá cómo la dejás vos”).
- Por disociación: Divide la realidad en dos bandos (buenos y malos) para posicionar al receptor del lado del autor.
- Analogía: Compara dos elementos distintos que comparten una característica común (“Tirar basura es como matar al mundo”).
3. Conclusión
Cierra el discurso reafirmando la postura inicial del autor, sintetizando la idea central: “Por todo lo que te dije, yo tengo razón”.
