Verbos en español: tipos, tiempos y verbos irregulares con ejemplos

Verbo: es la palabra que expresa el juicio mental, incluyendo sus dos términos esenciales: el sujeto y el predicado. El verbo expresa el fenómeno relativo a una persona gramatical determinada y como ocurrido en una época determinada. Esto expresa el fenómeno como indicación del tiempo y la persona. La relación de fenómeno y persona, que es el sujeto del fenómeno, es lo que indica su principal característica predicativa.

Ejemplo: El hombre ha dado una limosna: recae la acción que realiza el hombre. Verbo transitivo.

Pedro pagó: activo intransitivo, cuando la acción que realiza no está determinada.

Cuando se determina un sujeto y un objeto dentro de una secuencia y el sujeto es el punto de partida de la acción, este sujeto se denomina agente.

Verbos de estado

Existen otros verbos como dormir, pasear, llegar, venir, crecer, morir, que solamente hacen referencia al sujeto del cual expresan fenómenos no relacionados con ningún objeto. A este tipo de verbos se les denomina verbos de estado.

Verbos reflexivos

Los verbos en los que el sujeto y el objeto coinciden se denominan verbos reflexivos. Se caracterizan por el empleo de ciertas formas pronominales junto con el sujeto. Existen muchos verbos cuyas formas son exclusivamente reflexivas, como quejarse, condolerse, atreverse, jactarse, arrepentirse, dignarse, que no pueden presentarse como yo jacto, sino como yo me jacto.

Verbos recíprocos

Muy cercanos a los verbos reflexivos están los verbos recíprocos, que tienen por sujeto agente una o dos personas, cada una de las cuales ejerce una acción sobre las otras y la recibe de ellas.

Ejemplo: Él y yo nos amamos terriblemente.

Verbos unipersonales

Los verbos como llover, tronar, amanecer, nevar, que indican cambios atmosféricos de sujeto confuso, se expresan de la siguiente forma: llueve, llovía, ha nevado, nevaba, nevaría, amanezca. Esta característica de los verbos de la naturaleza, que se emplean solamente en tercera persona, se denomina unipersonales.

Verbos auxiliares

Los verbos que intervienen en la expresión de formas correspondientes a otros verbos se denominan verbos auxiliares. Los más utilizados son haber y ser, aunque también en algunos casos se utilizan como auxiliares y con carácter especial los verbos tener, ir, venir y estar.

Formas simples y compuestas

En los verbos se dan dos series distintas de formas: unas constituidas por una sola palabra y otras formadas con los auxiliares. Ejemplo: habría salvado. Por lo tanto, la primera forma se denomina simple y la segunda compuesta.

Los tiempos de los verbos

Los tiempos a los que puede referirse la acción verbal son tres: presente (la acción ocurre ahora), pretérito (la acción ya ha ocurrido) y futuro (la acción va a ocurrir).

En español se distinguen tiempos perfectos, imperfectos e indefinidos:

  • Imperfectos: expresan la acción como no terminada todavía, incompleta en su ejecución o realización.
  • Perfectos: presentan la acción como acabada.
  • Indefinidos: dejan indeterminada una u otra circunstancia.

Los imperfectos e indefinidos son simples; los perfectos son compuestos.

Además, hay que tener en cuenta que existen tiempos absolutos y tiempos relativos. Los primeros indican una época determinada para la acción verbal; los segundos no señalan una época precisa, sino que localizan la acción verbal en relación con otra acción verbal o con un adverbio de anterioridad o posterioridad.

Tiempos absolutos

Modo indicativo: presente, futuro, imperfecto y pretérito.

Tiempos relativos

  • Modo indicativo: potencial simple, pretérito pluscuamperfecto, pretérito anterior, futuro perfecto y potencial compuesto.
  • Modo subjuntivo: presente, pretérito imperfecto, futuro perfecto y pretérito pluscuamperfecto.

Verbos irregulares

Un verbo es irregular cuando en su conjugación altera las letras radicales (la raíz del verbo) o no respeta las desinencias que le deberían corresponder según los modelos regulares. Las modificaciones ortográficas que deban experimentar la raíz y la desinencia en relación con los sonidos que han de representar no son irregularidades. Por ejemplo: coger → yo cojo, mecer → yo mezo, llegar → yo llegue, caer → cayera.

Modificación sustantiva: yo pequé.

Para el reconocimiento de los verbos irregulares, estas irregularidades se agrupan, por razón de su origen, en tres series de tiempos:

  • Grupo de los presentes: indicativo, subjuntivo e imperativo.
  • Grupo de los pretéritos indefinidos y derivados: indefinido, pretérito imperfecto del subjuntivo y futuro imperfecto del subjuntivo.

Clases de verbos irregulares

Clase 1: verbos que diptongan vocales radicales. Se incluye en este grupo un número de verbos que presentan los diptongos ie y ue. Esto ocurre en los presentes, pero solo cuando el acento carga en las vocales iniciales. Ejemplos: acertar, alentar, arrendar, atravesar, cegar.

Clase 2: verbos que añaden consonantes al radical. Estas consonantes son z, g, e, y. Los verbos terminados en -acer, -ecer, -ocer, -ucir añaden una z antes de la c en su radical en los presentes, exceptuando cocer y sus compuestos. Los terminados en -decir, -conducir, -producir añaden a esta la irregularidad del grupo que se verá en la clase 6. Ejemplo: envejecer → yo envejezco; lucir → yo luzco. A este grupo pertenecen los verbos aborrecer, agradecer, aparecer.

Los verbos tener, poner, venir, salir, etc., toman una g detrás de la n o la l del radical en los presentes. Estos mismos verbos presentan las irregularidades de las clases 5 y 6. Se incluyen en este grupo los verbos oír, traer, hacer y decir, que cambian la c por g: yo vengo, yo oigo. Tener y venir diptongan de la misma forma que los verbos de la clase 1 en la segunda y tercera persona del singular y la tercera del plural del presente de indicativo: tienes, tiene, tienen.

Los terminados en -uir, menos inmiscuir, añaden una i entre las letras radicales y la desinencia: huir → yo huyo. A este grupo pertenecen los verbos arguir, atribuir, concluir, etc.

Clase 3: verbos con debilitación vocálica. Comprende los verbos que cambian las vocales e y o de su radical por i y u en los presentes y en el pretérito indefinido y tiempos derivados. Esta debilitación ocurre en el último caso cuando sigue una i átona o semiconsonante en la desinencia. Se incluyen los verbos servir y los terminados en -ebir, -emir, -estir y -etir. Ejemplo: gemir → yo gimo. A esta clase pertenecen los verbos concebir, elegir, medir, rendir, etc.

Clase 4: verbos con diptongación y debilitación vocálica. Los terminados en -entir, -erir, -ertir, hervir, dormir y morir reúnen las irregularidades de la clase 1 en los presentes y las de la clase 3 en el presente, el pretérito indefinido y derivados. Ejemplo: sentir → yo siento; morir → yo muero. A este grupo pertenecen los verbos adherir, arrepentirse, convertir.

Clase 5: irregularidades en el futuro y el potencial simple. El futuro y el potencial simple se han formado en español con el infinitivo de cada verbo seguido del presente y del pretérito imperfecto del indicativo del verbo haber, respectivamente. Ejemplo: amar + he → amaré; amar + había → amaría.

A veces, el infinitivo seguido del verbo haber pierde la vocal de la desinencia. Por ejemplo: poder → podré. Esta pérdida da origen a tres tipos de irregularidad:

  • a) Pérdida simple de la vocal de la desinencia, que se observa en poder, caber, querer, haber y saber: cabré, cabría.
  • b) La pérdida de la vocal obliga a introducir una consonante d para facilitar el sonido, en los verbos valer, salir, tener, venir, poner. Ejemplo: vendré, vendrías.