Modernismo y Generación del 98: El Despertar de la Edad de Plata
Estos movimientos literarios surgen a finales del siglo XIX y principios del XX, marcados por una profunda inestabilidad y transformaciones políticas y sociales en Europa y, especialmente, en España tras el Desastre del 98, que supuso un golpe moral y el auge del Regeneracionismo. Este periodo se conoce como la Edad de Plata de la literatura española.
Modernismo
Movimiento originado en Hispanoamérica, con figuras clave como Rubén Darío y José Martí. Se caracteriza por la influencia del Romanticismo, el Parnasianismo y el Simbolismo. Su esencia es un profundo estilo estético y una búsqueda constante de la renovación, poniendo gran importancia en la expresión artística.
Autores Modernistas Destacados
- Rubén Darío: Máximo representante, renovador métrico (ej. Azul).
- Valle-Inclán: Crítico, desarrolló facetas como poeta, narrador (ej. Tirano Banderas), dramaturgo modernista (ej. Comedias Bárbaras) y creador del esperpento (ej. Luces de Bohemia).
Generación del 98
Surge a raíz del Desastre del 98. Sus autores son a menudo autodidactas, marcados por la conciencia de la decadencia de España. Se caracterizan por la amistad entre sus miembros y su rol como guías intelectuales. Dominaron la novela, el ensayo y la poesía.
Características Estilísticas y Temáticas
Su estilo es antirretórico. Los temas centrales giran en torno a España, su historia, y la angustia existencial y el sentido de la vida.
Autores del 98
- Unamuno: Centrado en la decadencia y el sentido de la vida. Destacan sus ensayos (ej. En torno al casticismo, donde acuña el concepto de intrahistoria) y sus nivolas (ej. Niebla).
- Baroja: Enfocado en la acción y las aventuras (ej. Zalacaín el aventurero), su trilogía (ej. La raza). Su estilo es sobrio, claro, con un tono amargo y escéptico.
- Machado: Temas recurrentes son la mujer y Castilla. Evoluciona desde una etapa modernista (ej. Soledades…) a una noventayochista (ej. Campos de Castilla), con una profunda veta filosófica.
Novecentismo y Vanguardias: La Búsqueda de la Modernidad
Este periodo se desarrolla en un contexto de inestabilidad, migración de ideas, crisis del racionalismo, auge de la literatura existencial y la influencia de la ILDE (Institución Libre de Enseñanza).
Novecentismo (Generación del 14)
Coincide con la I Guerra Mundial. Implica una visión de modernidad, innovación y una formación universitaria. Rechazan la literatura anterior y defienden el arte puro, mostrando un estilo cuidado y optimista.
Figuras Clave del Novecentismo
- José Ortega y Gasset: Ensayo, principal referente intelectual. Obras fundamentales: La deshumanización del arte y La rebelión de las masas. Buscó modernizar el pensamiento.
- Juan Ramón Jiménez (JRJ): Evoluciona desde lo sensitivo (ej. Platero y yo) a lo intelectual (ej. Segunda antolojía poética) y lo suficiente (ej. Dios deseado y deseante).
- Gabriel Miró: Destaca por su prosa descriptiva y el uso abundante de la adjetivación (ej. Nuestro padre San Daniel).
- Ramón Pérez de Ayala: Intelectual y crítico (ej. Tigre Juan).
Vanguardias
Movimientos que niegan la razón, priorizando aquello que no sigue las normas. Rechazan la cultura anterior, el sentimentalismo y apuestan por el experimentalismo y un sentido lúdico del arte. Su estilo se caracteriza por la disolución de los géneros tradicionales.
Principales Corrientes Vanguardistas
- Cubismo: Adaptación de múltiples puntos de vista (ej. Apollinaire).
- Futurismo: Liderado por Marinetti. Exalta la civilización mecánica y técnica, es antirromántico y destruye la sintaxis.
- Dadaísmo: Fundado por Tristán Tzara. Rechaza la lógica y sienta las bases del Surrealismo.
- Ultraísmo: Representado por De la Serna. Busca eliminar los sentimientos y priorizar la metáfora (ej. imagen en Gerardo Diego).
- Creacionismo: Propone que el poeta debe crear su propia realidad (ej. Vicente Huidobro).
- Surrealismo: Liderado por André Bretón. Busca liberar el subconsciente a través de los sueños, la intuición y la escritura automática. Es la corriente que más perdura.
Teatro Anterior a 1939: Entre la Tradición y la Renovación
El teatro de este periodo se desarrolla en un contexto de inestabilidad (II República), migración de ideas anarquistas y la suplantación de corrientes intelectuales. Se notó la repercusión de teorías como las de Bergson, la relatividad, el subconsciente y el existencialismo de Kierkegaard. El público era numeroso, buscando el teatro como forma de ocio.
Teatro de Éxito Comercial
- Alta Comedia de Benavente: Buscaba el aplauso fácil, con acción limitada, centrada en la vida burguesa, ambientes rurales (ej. La Malquerida) o provincianos (ej. Pepa Doncel). Destaca por su ruptura con el escenario típico (ej. Los intereses creados).
- Teatro Poético en Verso: Antirrealista, ligado al Modernismo. Presenta dramas históricos o rurales, con un tono evasivo, brillante y a menudo vacío, rescatando mitos nacionales (ej. Eduardo Marquina con Las hijas del Cid).
- Teatro Cómico: Caracterizado por la brevedad, personajes arquetípicos y la intención cómica inspirada en la vida popular.
- Carlos Arniches: El Madrid castizo, sainetes (ej. El santo de la Isidra) y tragedias grotescas (antecedente del esperpento, ej. La señorita de Trevélez).
- Álvarez Quintero: Sainetes y una Andalucía irreal (ej. Las flores).
- Pedro Muñoz Seca: El astracán, buscando la comicidad a toda costa (ej. Venganza de don Mendo).
Teatro con Intenciones Renovadoras
Época del 98
- Unamuno: Teatro ideológico, caracterizado por la desnudez y la acción esquematizada (ej. Fedra).
- Azorín: Antirracionalista, explorando la relación entre los ismos, el tiempo (ej. Cervantes) y la muerte (ej. Lo invisible).
- Valle-Inclán: Como poeta, narrador y dramaturgo, su teatro evoluciona del Modernismo a las Vanguardias, dividiéndose en ciclos:
- Ciclo Mítico: Mundo mitificado en decadencia (ej. Comedias Bárbaras, Divinas palabras).
- Ciclo de Farsa: Sátira y ridiculización social.
- Ciclo Esperpéntico: El esperpento busca manifestar lo injusto, desequilibrado y distorsionado de la sociedad (ej. Luces de Bohemia).
Época del 27
- Lorca: Unión entre lo popular y lo culto. Temas centrales: el destino trágico y la naturaleza. Etapas: 1. Influencia lírica popular y tradicional (ej. Romancero gitano). 2. Cercanía al surrealismo y la poesía social (ej. Poeta en Nueva York). Impulsó La Barraca.
- Alejandro Casona: Explora el conflicto entre realidad e irrealidad (ej. La dama del alba).
- Max Aub: Teatro difícil de representar antes de la guerra (vanguardista); durante el exilio, su obra se vuelve desgarradora (ej. San Juan).
La Generación del 27: Síntesis y Vanguardia
Grupo de poetas que surge en un contexto de inestabilidad (II República), migración de ideas, crisis del racionalismo y la influencia de la ILDE, enmarcado en la Edad de Plata. Se consolida en torno al tercer centenario de la muerte de Góngora.
Características del Grupo
Nacidos en años próximos, eran amigos, liberales, progresistas y universitarios. Tuvieron como guías intelectuales a Ortega y Gasset (OyG), Ramón Gómez de la Serna (RGdlS) y Juan Ramón Jiménez (JRJ). Su estilo es ecléctico, buscando la unión entre tradición y vanguardia, equilibrio entre lo culto y lo popular, y lo moderno y lo antiguo. Incorporaron el verso libre y trataron temas como la ciudad, la naturaleza, el amor y el compromiso.
Fases Poéticas
- Fase Inicial: Predomina la poesía pura, con influencias del Surrealismo hasta la Guerra Civil.
- Fase Comprometida: Desde el inicio de la Guerra Civil hasta el fin de la IIGM.
- Fase de Equilibrio: Búsqueda de la síntesis entre las dos anteriores.
Autores Fundamentales del 27
- Salinas: Su poesía es un camino hacia el conocimiento. Etapas: 1. Influencia de la poesía pura y el futurismo (máquinas). 2. Poesía amorosa (ej. La voz a ti debida). 3. El poeta dialoga con el mundo.
- Jorge Guillén: Exaltación de la vida como un don para vivirla con plenitud. Antirretoricismo y acercamiento a la poesía pura (ej. Cántico, Aire nuestro).
- Gerardo Diego: Logra la unión entre tradición y vanguardia, explorando el Creacionismo y el Ultraísmo (ej. Imagen).
- Vicente Aleixandre: Intento de comunicación con la naturaleza y consigo mismo, con un fuerte enfoque surrealista (ej. Sombra del paraíso, considerado hito de la poesía de posguerra).
- Lorca: Unión entre lo popular y lo culto. Temas: destino trágico y naturaleza. (Ver fases anteriores).
- Dámaso Alonso: Su obra más influyente se sitúa fuera del periodo cronológico del grupo: Hijos de la ira, poemario de carácter existencial que marca la posguerra.
- Luis Cernuda: Expresa la insatisfacción ante la vida, el conflicto entre la realidad y el deseo (ej. La realidad y el deseo).
- Alberti: Búsqueda de sus raíces, mezcla de lo popular y lo culto, vanguardia y tradición. Etapas: 1. Influencia tradicional (ej. Marinero en tierra). 2. Elementos vanguardistas (ej. Sobre los ángeles). 3. Etapa social y política (ej. Entre el clavel y la espada).
Teatro Posterior a 1939: Censura y Resurgimiento
El teatro se desarrolla bajo el régimen de Franco, con una lenta liberalización a partir de los años 50, el Plan de Estabilización del 59, la llegada de los tecnócratas en los 60 y el neocapitalismo. El fin del franquismo y la llegada de la Monarquía (UE 1986) supusieron el fin de la censura y el renacimiento de la creación, influenciada por el cine y el teatro europeo, y el resurgir del existencialismo.
Años 40: Teatro de Posguerra
Producción importante en el exilio (ej. Alberti con El adefesio). El teatro en España se divide entre el teatro de propaganda y el escapismo. Coexiste la línea comercial, heredera de Benavente (comedias burguesas intrascendentes), con el teatro cómico:
- Jardiel Poncela: Tono despreocupado (ej. Eloísa está debajo de un almendro).
- Mihura: Tono poético, cercano al absurdo (ej. Tres sombreros de copa).
Años 50: El Realismo Comprometido
La obra Historia de una escalera marca el inicio de una etapa realista y existencial, con la voluntad de remover conciencias.
- Buero Vallejo: Considerada la obra más importante de la segunda mitad del siglo XX. Desarrolla un realismo (ej. Historia de una escalera), teatro histórico (ej. Las Meninas) y un teatro subjetivo (ej. La fundación). Su estilo es sobrio y claro en el mensaje.
- Sastre: Concibe el teatro como toma de conciencia, con un teatro trágico y de protesta (ej. Escuadra hacia la muerte).
Años 60: Realismo y Comercialidad
Continúa la línea comercial de comedias burguesas (Alfonso Paso), pero surge la “generación realista” que analiza la realidad desde un punto de vista crítico (ej. Laura Olmo con La camisa; Carlos Muñiz con El tintero).
Años 70: La Vanguardia y la Renovación
Movimiento de renovación que busca acercarse a las corrientes extranjeras, revalorizando el teatro independiente y explorando nuevas técnicas de expresión.
- “Underground” (Subterráneo): Evita la censura mediante el simbolismo (ej. José Ruibal).
- Teatro Independiente: Revaloriza el teatro como labor de conjunto (ej. TEI).
- Fernando Arrabal: Cultiva el absurdo, el esperpento y el “teatro pánico” (ej. Cementerio de automóviles).
- Francisco Nieva: Mezcla surrealismo con realismo hispano (ej. La señora Tártara).
Del 75 a la Actualidad
Surgen grupos de carácter neorrealista (ej. Fermín Cabal con ¿Tú estás loco, Briones?; José Sanchís Sinisterra con ¡Ay, Carmela!). Juan Mayorga desarrolla el teatro de la palabra, centrado en la opresión frente a la indefensión de las víctimas (ej. Cartas de amor a Stalin). Las compañías independientes siguen siendo vitales (ej. Animalario, con obras originales y crítica social; Kamikaze, con versiones de clásicos).
