Concepto y Evolución del Patrimonio
Etimológicamente hablando, la palabra patrimonio proviene del prefijo en latín “Pater o Patris”, que significa origen-principio, y del sufijo “Monium”, que denota pertenencia hacia algo o alguien. Es decir, patrimonio es aquello perteneciente por derecho a un origen; por ello, en el derecho romano se indica “los bienes que el hijo tiene heredados de su pater o padre”.
De otro lado, la palabra cultura tiene su origen remoto en la palabra latina “Colere”, que tenía un sentido amplio y que derivó en agricultura, significando aquel trabajo que hace producir a la tierra. Por extensión, hace referencia a lo que brota del ser humano, así como al cultivo del conocimiento y del espíritu (toda acción realizada por el hombre).
Se entiende por Patrimonio Cultural el conjunto de bienes muebles, inmuebles e inmateriales que hemos heredado del pasado y que hemos decidido que merece la pena proteger como parte de nuestras señas de identidad social e histórica. En consecuencia, el patrimonio cultural está conformado por todas las creaciones humanas que tienen un valor desde el punto de vista histórico, artístico y científico, y que además poseen una razón de “ser social”, es decir, que sus valores pueden ser disfrutados por toda la sociedad.
Evolución del Concepto
El concepto de patrimonio cultural, tal y como lo conocemos hoy, es una construcción social del siglo XX, pero fue gestado, con otros tantos fenómenos, en las revoluciones y movimientos del siglo XIX, a su vez basados en el devenir histórico del siglo XVIII.
La Iglesia y la monarquía son los dos puntales sobre los que se asienta la riqueza artística y arquitectónica de Europa, y el papel de ambas instituciones ha sido clave para su conservación. En la segunda mitad del siglo XX, aparecen documentos de carácter internacional como la Carta de Venecia de la UNESCO de 1964, que hace hincapié en que no solo es un monumento aislado lo que hay que proteger, sino también el ambiente urbano o paisajístico que lo rodea; y que no son solo las grandes obras las que hay que tutelar, sino también aquellas más modestas que hayan adquirido con el tiempo un significado cultural.
Esta evolución se basa en tres procesos socioeconómicos concurrentes:
- El primero: los efectos de la II Guerra Mundial; Europa tenía la imperiosa necesidad de recuperar su razón de ser, y la reconstrucción se orientó a accionar el reconocimiento de aquellos elementos que consideraban les eran propios.
- El segundo: la renovación de la concepción historiográfica tradicional, que va a reemplazar la visión eurocentrista de la denominada “historia universal” por un enfoque antropológico que centra su interés en los procesos sociales.
- El tercero: el proceso de industrialización de América Latina a partir de la década de 1950, al amparo de las políticas de sustitución de importaciones, que generó efectos negativos en los centros históricos de las ciudades capitales.
En esta nueva perspectiva, el patrimonio cultural adquiere un valor histórico documental, donde una rueda de molino o un canal de regadío puede revestir el mismo interés que una catedral gótica o una iglesia colonial; es decir, un bien cultural es todo aquello que constituye un testimonio material dotado de valor de civilización.
Categorías del Patrimonio
A. Patrimonio Cultural Tangible o Material
Son todas aquellas creaciones humanas observables, medibles y que ocupan un lugar en el espacio, las cuales pueden ser de naturaleza inmueble o mueble.
- A.1 El patrimonio cultural inmueble o inamovible: Se puede clasificar a su vez en edificios o monumentos, conjuntos edilicios y lugares o sitios.
- A.2 El patrimonio cultural mueble o movible: Se clasifica en función de su naturaleza o interés:
- Arqueológicos o Paleontológicos: Artefactos o utensilios producto de excavaciones en zonas o áreas arqueológicas, material de origen etnológico, colecciones de interés paleontológico y partes procedentes de la desmembración de monumentos.
- Histórico: Bienes relacionados con la historia (científica, técnica, militar, social y biográfica), vida de dirigentes, pensadores, sabios, artistas y acontecimientos de importancia, además de medallas, monedas, billetes, sellos, grabados, herramientas, armas e instrumentos musicales.
- Artístico: Constituido por pinturas, esculturas, dibujos, composiciones musicales y poéticas, así como objetos y ornamentos de carácter litúrgico (cálices, custodias, candelabros, patenas, copones, estandartes, incensarios y vestuarios).
- Científico: Documentos manuscritos, fotográficos, fonográficos, cinematográficos, videográficos, digitales, planotecas, hemerotecas y publicaciones antiguas útiles para la investigación.
B. Patrimonio Cultural Intangible o Inmaterial
La noción de patrimonio intangible o inmaterial prácticamente coincide con la de cultura, entendida en sentido amplio como “el conjunto de rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o un grupo social”, englobando los modos de vida, derechos fundamentales, sistemas de valores, tradiciones y creencias como expresión de identidad cultural y social.
A esto hay que agregar el patrimonio oral, que permite la transmisión de valores a través de:
- Los idiomas, lenguas y dialectos autóctonos, así como los modismos regionales.
- El saber y conocimiento tradicional de carácter artístico, musical, gastronómico, medicinal, tecnológico, folklórico o religioso.
- Los conocimientos colectivos de los pueblos y las expresiones culturales que en conjunto evidencian la diversidad cultural.
Generalmente, estas categorías se encuentran íntimamente entrelazadas; detrás de los valores arquitectónicos o históricos de una casona solariega colonial encontramos hechos que acontecieron o personajes que vivieron en ella, aspectos que en ocasiones resultan más valiosos que la propia estructura. Asimismo, muchas obras urbanas o arquitectónicas recogen o están inspiradas por el “espíritu del lugar”, expresado tangiblemente por el clima, la geografía, la geología y el paisaje natural.
Protección Internacional y Declaratorias
El título de Patrimonio Mundial que concede la Unesco es un reconocimiento con carácter honorífico destinado a monumentos aislados (obras arquitectónicas, esculturas, sitios arqueológicos), conjuntos arquitectónicos (comunidades religiosas, ciudades antiguas) o parajes de excepcional belleza o especial interés para la historia del hombre (asentamientos humanos, paisajes espectaculares, espacios relevantes culturalmente), debido a que constituyen testimonios vivos de la historia.
Este título se otorga a petición del propio país. Posteriormente, la Unesco analiza estas demandas de inscripción de Patrimonio Cultural atendiendo al valor histórico, estético, arqueológico, científico, etnológico o antropológico; o bien de Patrimonio Natural, que incluye lugares excepcionales por sus condiciones físicas, biológicas y geológicas, así como hábitats o especies de animales y vegetales amenazadas.
Fue a comienzos del siglo XX cuando se inició la protección institucional de las grandes obras de la cultura y la naturaleza. Los bienes declarados Patrimonio de la Humanidad (BIC) reciben un interés turístico muy importante puesto que representan algo único en el mundo, lo que supone un gran incentivo para animar a los viajeros a visitar estos lugares.
Evolución Histórica del Turismo Cultural
El Gran Tour (Siglo XVIII)
- Viaje cultural realizado por jóvenes adinerados ingleses.
- Duración de meses o años, acompañados por un tutor.
- Finalidad: conocer la cultura clásica, historia y lenguas, además de ver y dejarse ver.
- Recorridos: Francia e Italia eran obligatorios; Suiza, Alemania y Países Bajos dependían del presupuesto y las intenciones del viajero.
La Revolución Industrial y el Nacimiento del Turismo de Masas (Siglo XIX)
- Protagonizado por la burguesía adinerada gracias al auge del ferrocarril.
- Thomas Cook: Inventor del paquete turístico. En 1841 organizó viajes por Inglaterra, Escocia, París, Suiza e Italia.
- Democratización del viaje cultural y surgimiento del valor educativo mediante guías turísticas y folletos.
- Viaje en grupo enfocado a la reducción de costes bajo el formato de todo incluido.
Primera Mitad del Siglo XX
- Consolidación del modelo aristocrático precedente y viajes académicos hacia el mundo clásico.
- Distintas tradiciones de excursiones, catalogación de monumentos y relevancia de ateneos e instituciones educativas.
Segunda Mitad del Siglo XX
- Nacimiento definitivo del turismo de masas debido a factores económicos (superación de la crisis postguerra, ampliación de clases medias), políticos (pleno empleo, Seguridad Social, derecho a vacaciones) y culturales (nueva apreciación del patrimonio).
- Creación de oficinas de turismo, publicación de catálogos y definición de rutas.
- Irrupción en los años 60 del modelo de “sol y playa” y, en España, el fin de la autarquía con el diseño de paquetes económicos semanales o quincenales.
Siglo XXI
- Síntomas de agotamiento por precios menos competitivos (entrada de España en el Euro) y la irrupción de nuevos destinos competidores (Turquía, Túnez, Egipto, Marruecos).
- Necesidad imperiosa de complementar el modelo de sol y playa con el desarrollo estratégico del turismo cultural.
Tipología y Características del Turismo Cultural
El turismo cultural se define como el viaje a lugares diferentes de la residencia habitual de un público interesado en conocer otras culturas mediante la contemplación de recursos culturales, principalmente relacionados con la Historia y el Arte, para el uso y disfrute del patrimonio en el tiempo libre.
Su característica principal es la capacidad de incrementar el interés del viajero en los conocimientos culturales, tradicionales e históricos de un destino. Según los datos de la OMT, tras su resurgimiento en los años 80, la demanda en destinos con un importante patrimonio cultural aumenta de forma constante.
Principales Recursos y Atracciones Culturales
- A) Arqueológicos: Yacimientos que constituyen el eje principal de la visita vacacional.
- B) Artísticos: Definidos por los diferentes estilos o periodos históricos.
- C) Religiosos: Catedrales, iglesias, abadías y lugares de peregrinación histórica.
- D) Arquitectura militar: Castillos y fortalezas defensivas.
- E) Personajes históricos: Atractivos asociados a escritores, pintores o rutas específicas (ej. Ruta del Cid).
- F) Representaciones artísticas: Teatros, conciertos y espectáculos musicales.
- G) Grandes museos y galerías de arte.
- H) Gastronomía y enología: Atracciones basadas en la riqueza culinaria y los vinos.
Turismo Cultural Urbano
Modalidad con alta demanda emergente motivada por la combinación de elementos históricos, arquitectónicos, zonas monumentales, parques y espacios de ocio. Se clasifica en tres grandes grupos:
- Ciudades monumentales (ciudades museo): Poseen un rico patrimonio cultural; ejemplos como Úbeda, Baeza y Sevilla en España, Florencia en Italia, o Kyoto en Japón.
- Grandes centros polivalentes: Metrópolis económicas, centros administrativos y núcleos turísticos que suelen ser capitales regionales o estatales (Milán, Barcelona, Madrid, Lyon).
- Grandes metrópolis de negocios: Centros de organización de la economía mundial caracterizados por una alta intensidad de relaciones internacionales (Singapur, Dubái, Nueva York).
Herramientas de Promoción: Rutas, Museos y Eventos
- Rutas temáticas y culturales: Herramientas para integrar elementos que individualmente no alcanzan suficiente interés. Proporcionan una experiencia educativa basada en el patrimonio natural o cultural, complementada con literatura y mapas de guía.
- Museos y exposiciones permanentes: Ecomuseos y colecciones que juegan un papel fundamental en la difusión.
- Eventos: Celebraciones extraordinarias que trascienden el ámbito local (festivales musicales, recreaciones históricas, mercados artesanales y fiestas tematizadas). Toda visita debe estructurarse como una experiencia enriqueciza y memorable.
Historia y Evolución de los Museos
La palabra museo proviene del griego museion y del latín museum, cuyo significado literal es “Templo de las musas” (las nueve hijas de Zeus protectoras de las artes).
Origen en el Coleccionismo
El museo tiene su origen en la recogida y conservación de objetos valiosos (bienes culturales) motivada por la ostentación de poder, prestigio, admiración o fines científicos. Las primeras civilizaciones (Egipto, China, Mesopotamia y Roma) iniciaron esta práctica:
- Egipto: Monumentos funerarios concebidos como verdaderos museos interiores.
- Mesopotamia: Los asirios conservaban trofeos bélicos y coleccionaban obeliscos y estatuas.
- China: Conservación de objetos fetiche (vasijas de bronce rituales, pinturas) para conectar el pasado con el presente.
- Antigua Grecia y Roma: El rey Ptolomeo I fundó en Alejandría el Museioun. En Roma, las colecciones de la nobleza patricia obtenidas mediante botines de guerra se exponían en villas para provocar admiración (ej. Villa Adriana en Tívoli).
Edad Media, Renacimiento y Humanismo
- Edad Media: El coleccionismo se centró en el ámbito religioso. La Iglesia fomentó la conservación de reliquias y reyes adornaron templos con exvotos de gran riqueza (ej. Corona de Recesvinto en el MAN).
- Renacimiento: Los mecenas (como Cosme de Medici) potencian la producción artística. Vasari proyecta el primer edificio destinado a museo en el Palacio Uffizi en Florencia. El descubrimiento de América impulsa colecciones zoológicas y etnológicas.
- Siglo XVI: El obispo Paolo Giovio introduce el término “Studiolo”. Erasmo de Rotterdam fomenta la relación del hombre culto con su biblioteca. Las colecciones se dividen en Naturalia (naturaleza), Artificialia (creaciones humanas) y Antiquitas (objetos históricos y artísticos), germen de las Cámaras de Maravillas (Wunderkammer).
Siglos XVII, XVIII y XIX
Se consolidan las colecciones reales y se abre en 1683 el Ashmolean Museum en Oxford, el primer museo universitario orientado a la educación e investigación con normas propias. Le siguen el Museo Británico en Londres y el Louvre en París en el siglo XVIII. En el siglo XIX se generaliza el acceso público y, ya en el siglo XX, surgen organismos reguladores como la Oficina Internacional de Museos (1918) y el ICOM (1945).
Definición y Funciones del Museo
Según el ICOM (1951), un museo es una institución permanente, sin ánimo de lucro, al servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, investiga, comunica y expone colecciones con fines de estudio, educación y deleite. Su legislación en España se ampara en la Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español (PHE).
Sus funciones principales son:
- Conservación, investigación, educación, difusión y deleite emocional.
- A partir de la década de 1970 evoluciona hacia un “museo vivo” y participativo, enfocado en el diálogo sociocultural con la comunidad.
Gestión e Interpretación del Patrimonio
La gestión patrimonial es un concepto moderno que comprende el conjunto de actuaciones programadas para lograr una óptima conservación de los bienes y adecuar su uso a las exigencias sociales, equilibrando el esfuerzo económico de restauración con los condicionantes políticos, legislativos y culturales.
Según Ballart (2001), se identifican tres grandes categorías de valor:
- Valor de uso: Referido a la utilidad y satisfacción material o inmaterial (ej. satisfacción al visitar un palacio o adquirir merchandising).
- Valor formal: Estimula los placeres sensoriales y emocionales basados en la rareza, preciosidad o genialidad (ej. el Taj Mahal).
- Valor simbólico o asociativo: Relaciona el bien con su creador o con el pasado, actuando como nexo entre el ayer y el presente en su contexto sociocultural.
La Interpretación del Patrimonio
La interpretación patrimonial es un sistema de gestión fundamentado en tres pilares: Investigación, Conservación y Difusión. Sus fases de identificación inicial se basan en cinco criterios:
- Significatividad: Información potencial del bien en relación con su entorno.
- Representatividad: Grados de similitud con el conjunto conocido.
- Excepcionalidad: Inexistencia de paralelismos en el conjunto analizado.
- Diversidad o valor de grupo: Dependiente directo del entorno.
- Revalorización: Transformación del patrimonio en un recurso de mercado con rentabilidad social.
Funciones y Medios de Divulgación
Entre las funciones de la interpretación destacan la educación social, la función didáctica, la difusión para incentivar visitas, la orientación y seguridad del visitante, y la investigación científica preventiva.
Las principales herramientas de divulgación empleadas son:
- Audiovisuales con argumento y exposiciones multisensoriales.
- Elementos in situ (paneles, carteles, señales).
- Sistemas de audio y audioguías.
- Conferencias, talleres y centros de interpretación.
- Guías profesionales (arqueólogos, historiadores, tour leaders) integrados en paquetes turísticos.
- Aplicaciones móviles, códigos QR y guías-mapa impresas.
Como conclusión metodológica, todo mensaje divulgativo debe regirse por la regla del ABC (Atractivo, Breve y Claro), adaptando el discurso al perfil específico del visitante para garantizar una experiencia educativa y memorable.
