Historia Social y Política de Chile en el Siglo XIX: De la Juventud Marginal al Peso de la Noche

Evaluación de Historia Contemporánea de Chile: Análisis de Textos Fundamentales

1. Juventud y marginalidad en el siglo XIX: Huachos y caballeritos

Pregunta: Sobre la base del texto de SALAZAR, Gabriel y PINTO, Julio. “Historia contemporánea de Chile”, Tomo V, cap. I “Niñez y juventud en el siglo XIX: Huachos y Caballeritos”. Los autores señalan que tanto la “juventud dorada” como la “juventud marginal” “no han sido agentes pasivos en la historia”. Explique con base en 3 aspectos esta afirmación. (10 pts.)

Salazar parte señalando que tanto la juventud dorada como la marginal sí son agentes activos en la historia. Señala que la juventud ha irrumpido frecuentemente en el devenir histórico, ya que las crisis pasan por la sensibilidad de los niños y jóvenes. Lo que sucede es que se tiende a ver este fenómeno siempre desde una mirada “adultocéntrica”; es por esto que en los siguientes aspectos se detallará cómo la juventud sí participa de forma activa en la historia:

  • a) Aspecto político: La juventud dorada comienza a “tomar posesión” —como lo llama el autor— a edad temprana. Esto quiere decir que asume cargos públicos, diplomáticos, etc., en plena adolescencia, debido a que desde pequeños estuvieron rodeados de riqueza, personas del ámbito político a través de las tertulias de sus familias, además de bibliotecas, viajes a Europa, etc., tomando así el protagonismo histórico. Esto, además, contribuyó a formar el proyecto de identidad oligárquico, como menciona Salazar (lo cual está relacionado con el aspecto social); de esta manera, se transformaron en actores políticos con ideas traídas de sus viajes a Europa. Por otra parte, la juventud marginal también “tomará posesión”, es decir, alcanzará el protagonismo histórico, pero lo hará de manera más precoz, solo poco después de nacer, a raíz del contexto en el que se ve envuelta (punto tocado en el aspecto social). De esta manera, se transformaron en participantes de la política; si bien no como la juventud dorada, que participa mediante cargos, sí participaron a través de las exigencias para mejorar sus condiciones de vida.
  • b) Aspecto social: Tenemos una juventud que busca construir su proyecto de identidad. La juventud dorada lo hará en un contexto de opulencia, de recursos, con viajes al extranjero, etc., tomando posesión de manera temprana en la adolescencia y comenzando a participar de la sociedad al promover sus ideas en los clubes, salones, etc. Por otra parte, la juventud marginal comienza a tomar el protagonismo poco después de nacer, en un contexto de carencias y de abandono (muchos eran huachos). El trabajo asalariado y las duras condiciones de vida los transformaban de manera precoz en adultos; esta realidad los hará luchar luego por mejorar las condiciones en las que crecían y, a diferencia de la juventud dorada, lo harán en los espacios públicos, demostrando así su incomodidad ante las injusticias sociales.
  • c) Aspecto económico: La juventud dorada tuvo la oportunidad de viajar a Europa, donde continuó sus estudios, lo que le permitió rodearse de nuevas ideas políticas, movimientos artísticos, etc. Es así como, una vez que regresaron de sus viajes, comenzaron a reemplazar a la antigua oligarquía e introdujeron las ideas que traían desde Europa, en especial con su foco en París, además de traer ideas más liberales y promover la modernización de la sociedad; muchos iniciaron su protagonismo haciéndose cargo de los negocios familiares. Por otra parte, la juventud marginal comenzó a tomar el protagonismo histórico con la venta de su fuerza física o de trabajo a la oligarquía, buscando un trabajo asalariado para poder subsistir en las condiciones en que vivía desde el momento de nacer.


2. La historicidad de lo oculto: Violencia conyugal y el rol del Estado y la Iglesia

Pregunta: Del texto de CARRASCO, Maritza. “La historicidad de lo oculto. La violencia conyugal y la mujer en Chile”. En torno a dos aspectos, exponga: ¿Cuál era la respuesta del Estado y la Iglesia frente a las demandas de divorcio de las mujeres? Además, explique lo expuesto por Boyer, Richard: “Unidad y cohesión de la familia, metáfora de la unidad y cohesión del Estado (…)”, relacionándolo con el comportamiento del agresor como algo “sociabilizado”. (10 pts.)

En el texto de Maritza Carrasco se puede apreciar cómo era la violencia conyugal a la que se veía expuesta la mujer. Para analizar la respuesta institucional frente a estos hechos, distinguimos dos ámbitos:

  • 1) Ámbito religioso: Ante las demandas de divorcio, el tribunal eclesiástico podía otorgar el divorcio perpetuo o temporal. Sin embargo, para dictar una sentencia se tomaban en cuenta las características culturales, sociales y religiosas, siendo este proceso mucho más difícil para las clases populares. Otro aspecto importante era el grado de relevancia que la Iglesia otorgaba a la sevicia (crueldad) y al adulterio: en el caso de la primera, se tendía a dar el divorcio temporal, pero si se acompañaba la sevicia con acusaciones de adulterio, era más probable que se otorgara el divorcio perpetuo, ya que para la Iglesia era peor visto el adulterio que la sevicia. Además, para la Iglesia el matrimonio era un lazo indisoluble; por ende, se privilegiaba la reconciliación y, en caso de que se declarara el divorcio, este en realidad separaba los cuerpos y los bienes, pero no el vínculo, por lo que seguían estando casados.
  • 2) Ámbito civil: Aquí se sitúan las respuestas por parte del Estado. Este podía condenar a prisión al hombre golpeador o acusado de sevicia (maltrato físico y/o psicológico); sin embargo, la pena era de solo unos días, tras los cuales el agresor volvía a cometer las mismas acciones o a cobrar venganza contra la mujer. Esta obediencia y sumisión que debía tener la mujer frente a su esposo se apoyaba en el derecho romano bajo la concepción del “imbecillitas sexus” (debilidad del sexo), por la cual la mujer quedaba sometida al “pater familias”. Esta concepción luego se reforzó en el Renacimiento con el concepto de “mulier miserabilior”. De esta manera, se condenaba el exceso y no la acción en sí, porque se entendía que la mujer estaba subordinada a su marido; por esto, si el hombre golpeaba a la mujer para “corregirla”, no se consideraba sevicia y, por ende, no había delito, ya que la mujer simplemente pasaba de la obediencia a su padre a la obediencia a su marido.

Por otra parte, Richard Boyer señala que la unidad de la familia era una metáfora de la unidad del Estado. Sostiene que, así como el rey gobierna el reino, el padre hace lo propio en la familia; es por esto que el padre tomaba el papel de representante de su esposa e hijos, de la misma forma en que el rey era el representante de los súbditos. De esta manera, Boyer señala que se replica el orden jerárquico estatal a nivel familiar, siendo la familia la célula base de la sociedad.

A raíz de esta metáfora, se justificaba el accionar del esposo frente a su esposa: el hombre tomaba el papel de “rey” dentro del hogar y su esposa le debía obediencia y sumisión. Así, se naturalizaba la violencia como un símbolo de castigo legítimo para corregir las acciones de la mujer. La sociedad entendía que la violencia hacia la mujer estaba justificada porque ella le debía obediencia, y el esposo, como soberano de la familia, podía castigarla si cometía alguna acción que le disgustase, al ser vista como uno de sus súbditos.

De esta manera se sociabiliza el comportamiento del hombre agresor, es decir, se naturaliza, y la sociedad lo ve como algo común y tolerable. Esta naturalización venía respaldada también por las leyes (por ejemplo, el derecho romano con la imbecillitas sexus y el Renacimiento con la mulier miserabilior), concepciones que luego heredarían los Estados modernos. Todo lo anteriormente expuesto explica por qué solo se condenaba el exceso de violencia y no la agresión en sí misma, justificándola cuando su fin era enmendar la conducta de la mujer, perpetuando una herencia histórica de sumisión y tolerancia social que se ha sociabilizado a lo largo del tiempo.


3. La soberanía popular y el proceso de Independencia en Chile (1808-1814)

Pregunta: Con base en el texto de Simon Collier, analice y explique la idea de “soberanía popular”. Además, relacione lo anterior sobre la base de 3 aspectos que usted considere relevantes dentro del periodo (1808-1814) en Chile. (10 pts.)

Según lo expresado en el texto de Simon Collier, “Ideas políticas de la Independencia 1808-1833”, debemos contextualizar que durante el siglo XIX se produce la irrupción de las ideas ilustradas y liberales, lo que generó un replanteamiento profundo del concepto de soberanía. Durante mucho tiempo imperó la doctrina del Immediate a Deo (derecho divino), según la cual Dios entregaba la soberanía directamente al rey para que este gobernara al pueblo. Sin embargo, debido al nuevo contexto intelectual, comienza a cobrar fuerza la idea del Mediate a Deo, que corresponde a la soberanía popular, donde Dios deposita la soberanía en el pueblo y este, a su vez, la delega en el monarca.

Si a esta nueva concepción ideológica —que vio su máxima expresión en la Revolución Francesa y la independencia de Estados Unidos— le sumamos los aspectos políticos, económicos y sociales que estaba enfrentando Chile, podemos comprender el origen del proceso emancipador. Cuando ocurre el hecho inesperado (Napoleón invade España, captura a Fernando VII y deja a su hermano José Bonaparte en el poder), el pueblo no lo acepta y busca su propia forma de gobierno, ya que las ideas ilustradas les permitieron comprender que en ellos residía la soberanía originaria.

A partir de esto, podemos analizar tres aspectos clave señalados por Collier:

  • Aspecto social: Se observa una población asentada principalmente en el valle central (Santiago-Concepción), prácticamente aislada por fronteras naturales (desierto, cordillera y océano) y por la enorme distancia geográfica con España, lo que generaba un profundo malestar. La estructura social estaba compuesta por esclavos negros (que, según Collier, no eran muy abundantes y se dedicaban más a labores domésticas), los indígenas, un amplio sector mestizo y, en la cúspide, una oligarquía compuesta por españoles peninsulares y criollos. Estos últimos eran el grupo privilegiado que, como dice Collier, gozaba de prestigio social y poder económico, pero con una gran limitación política.
  • Aspecto político: Solo los españoles peninsulares podían acceder a los altos cargos públicos, exclusión que molestaba profundamente a los criollos. Si a esto sumamos el mal manejo del gobernador Francisco Antonio García Carrasco, se comprende el gran descontento político. Los criollos querían participar activamente en la toma de decisiones, ya que, bajo la idea de la soberanía popular, entendían que ellos también poseían el derecho legítimo de ejercer el poder.
  • Aspecto económico: La Capitanía General de Chile dependía principalmente de sus transacciones comerciales con el Virreinato del Perú. Collier señala que Chile presentaba cierto atraso económico, debido en gran parte a su aislamiento. No obstante, existía una gran cantidad de contrabando, vía por la cual ingresaron numerosos libros con ideas ilustradas y teorías sobre la soberanía popular. En este punto cabe destacar a los criollos que viajaron a Europa, como José Antonio de Rojas (quien introdujo varios libros prohibidos) y Bernardo O’Higgins, entre otros, quienes se impregnaron directamente de la Ilustración durante su estadía en el viejo continente.

A raíz de los puntos tocados anteriormente, cuando se produce la crisis monárquica, y apelando al principio de soberanía popular, Chile se organiza en el Cabildo de Santiago y crea la Primera Junta Nacional de Gobierno. Al estar cautivo el rey Fernando VII, la soberanía retrovertía al pueblo, el cual tenía el derecho (por la doctrina del Mediate a Deo) de darse su propio gobierno provisional, constituyendo este el primer paso hacia la emancipación definitiva.


4. El concepto de “El peso de la noche” y el orden residual según Jocelyn-Holt

Pregunta: Desarrolle teóricamente la frase “El peso de la noche” según la visión de Jocelyn-Holt con base en tres aspectos. Además, exponga la relación entre la eficacia de la frase antes expuesta y el “orden residual”. (10 pts.)

Alfredo Jocelyn-Holt, en su obra “El peso de la noche: Nuestra frágil fortaleza histórica”, analiza la célebre frase de Diego Portales: “El peso de la noche”. Para comprender cabalmente este concepto, debemos abordarlo desde tres dimensiones fundamentales: social, política y económica.

  • Aspecto social: Jocelyn-Holt explica que Portales entiende “el peso de la noche” como la sumisión, es decir, como el reposo de la masa popular. Plantea la existencia de un orden social compuesto por una sociedad señorial tradicional (heredada de la colonia) y una nueva élite mercantil apegada a las ideas liberales. Ambos grupos ejercerían el poder sobre la masa popular, la cual permanece en un estado de inercia o reposo, entendido por el autor como aquello que, aun teniendo la capacidad potencial de actuar, se mantiene en calma.
  • Aspecto político: Estrechamente vinculado con el ámbito social, Jocelyn-Holt señala que, tras el quiebre del orden imperial español con la independencia, el poder político quedó en manos de esta élite tradicional terrateniente y comercial. Este grupo ejerció el poder de manera centralizada para mantener a la masa sumisa y asegurar la estabilidad pública. De no lograrse dicha estabilidad por vías naturales, Jocelyn-Holt señala que se debía recurrir a medios dictados por la razón y las leyes para encauzar a la población. Es por esto que Portales promovía la idea de un gobierno autoritario y fuerte, amparado constitucionalmente, capaz de mantener a la masa popular en ese estado de inercia que personifica “el peso de la noche”, resguardando el orden social existente y la hegemonía de la élite.
  • Aspecto económico: Jocelyn-Holt advierte que la estructura económica se mantuvo relativamente inalterada tras la emancipación. La élite tradicional conservó sus características terratenientes y el control del comercio, lo que sirvió de sustento material para la continuidad del orden social y político autoritario.

Estos tres aspectos se relacionan directamente con el concepto de “orden residual” desarrollado en el libro. Según el análisis, la independencia operó como una especie de “Big Bang” que dio origen a este orden residual, constituido por los restos y continuidades del antiguo régimen colonial combinados con elementos nuevos. Entre las continuidades destaca la sociedad señorial de base terrateniente, mientras que entre los cambios surge la nueva élite mercantil-comercial influenciada por el liberalismo económico.

Ambas facciones se articularon para establecer el orden residual y ejercer el “autoritarismo social” al que aspiraba Portales. Al actuar de manera conjunta, consolidaron su poder sobre la masa sumisa, generando las condiciones de estabilidad e inercia social que hacen eficaz la metáfora de “el peso de la noche”.

En síntesis, lo que se requiere para dar paso a “el peso de la noche” es un poder multidimensional (social, económico y cultural) ejercido de manera vertical por una élite sobre la masa popular. En este caso, es el orden residual el que asume y ejecuta dicho poder, cumpliendo en todos sus aspectos la máxima portaliana descrita por Jocelyn-Holt.

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