El Teatro a finales del siglo XIX
El teatro de los últimos años del siglo XIX está dominado por el drama realista (Un drama nuevo de Tamayo y Baus) y la alta comedia de José Echegaray. En 1895 se estrena Juan José de Joaquín Dicenta, con lo que se inicia el drama social.
Teatro burgués y cómico
En las primeras décadas surge un teatro con gran éxito de público:
- Jacinto Benavente: Desarrolla la problemática burguesa (soledad, dinero, honor, prejuicios) usando ironía, paradoja y alusión escondida. Destacan Los intereses creados, una farsa sobre el poder del dinero que defiende que el ser humano es corruptible e hipócrita, y La malquerida, drama rural sobre el enfrentamiento entre pasión y prohibición.
- Teatro cómico: Su objetivo es entretener al público acompañándolo con música. Los hermanos Álvarez Quintero escriben comedias costumbristas de ambiente andaluz (El patio).
- Pedro Muñoz Seca: Creador del astracán, basado en la deformación y exageración de la realidad para lograr un efecto cómico (La venganza de don Mendo).
- Carlos Arniches: Cultiva el sainete y la tragicomedia, caracterizada por la comicidad de la forma y la gravedad del contenido (La señorita de Trévelez).
Teatro poético y renovador
El teatro poético intenta llevar el modernismo al teatro con obras fantásticas e históricas, como La Lola se va a los puertos de los hermanos Machado o Las hijas del Cid de Marquina. Paralelo a esto, los noventayochistas Azorín y Unamuno proponen fórmulas innovadoras: Fedra de Unamuno defiende un teatro desnudo alejado de lo escénico, mientras que Lo invisible de Azorín busca la experimentación para reformar y elevar el teatro español al nivel europeo.
El Teatro anterior a 1939: Valle-Inclán y Lorca
Esta etapa alcanza su cima con Valle-Inclán (Generación del 98) y Lorca (Generación del 27).
Valle-Inclán y el Esperpento
Valle muestra una voluntad de renovación formal y temática que evoluciona hasta el esperpento. Su producción se divide en:
- Teatro poético: Marqués de Bradomín.
- Dramas en Galicia: Presentan una sociedad regida por fuerzas primarias (Comedias bárbaras, Divinas palabras).
- Farsas: Introducen el teatro dentro del teatro (La marquesa Rosalinda).
- Esperpento: En obras como Luces de Bohemia y Martes de Carnaval, realiza un análisis profundo de la sociedad destruyendo la realidad y mostrándola tal cual es, deformando personajes y situaciones mediante una caricatura grotesca y macabra.
Federico García Lorca
Lorca comparte temas y estilo con su poesía: amor, frustración y muerte, utilizando metáforas y símbolos. Su teatro incluye:
- Teatro poético: El maleficio de la mariposa.
- Farsas: Desde farsas de guiñol (El retablo de Don Cristóbal) hasta farsas para personas (La zapatera prodigiosa).
- Teatro imposible: El público, donde se observa claramente el surrealismo.
- Tragedias: Yerma y Bodas de sangre, desarrolladas en un ambiente rural donde las pasiones primarias imponen un destino trágico.
- Dramas: Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores (drama urbano sobre el paso del tiempo) y La casa de Bernarda Alba (drama rural sobre la lucha entre autoridad y libertad).
Autores representativos de la Generación del 98
Los autores más destacados son Baroja, Unamuno, Azorín, Valle-Inclán y Machado.
- Pío Baroja: Defiende una novela abierta donde cabe todo (aventura, reflexión, humor). Sus obras (La busca, El árbol de la ciencia) reflejan el aprendizaje a través de la experiencia.
- Miguel de Unamuno: Sus novelas se centran en el conflicto íntimo. En San Manuel Bueno, mártir plantea la pérdida de la fe; en Niebla, utiliza la «nivola» para subrayar la lucha contra el determinismo. En sus ensayos (En torno al casticismo, Del sentimiento trágico de la vida) introduce el concepto de intrahistoria.
- Azorín: Aunque su obra más relevante es la novela La voluntad, destaca como ensayista y periodista (Castilla, Los pueblos), evolucionando desde posturas anarquistas hacia una ideología conservadora.
- Valle-Inclán: Máximo exponente del modernismo y el 98. Sobresalen sus cuatro Sonatas y Tirano Banderas, donde ya aparecen rasgos del esperpento.
- Antonio Machado: Lírico de la generación. Definió la poesía como «el diálogo de un hombre con su tiempo». En Soledades, galerías y otros poemas muestra un tono reflexivo y melancólico, mientras que en Campos de Castilla aborda el tema de la decadencia de España.
