La lírica en español desde el Modernismo hasta 1939: Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado y la Generación del 27

La lírica desde principios del siglo XX hasta 1939

1. Inicios de siglo: el Modernismo

El Modernismo supuso la reaparición de la angustia característica de la literatura romántica europea, que renace tras quedar demostrado que no todo puede basarse en la razón. Integra, principalmente, dos tendencias de mediados del siglo XIX: el Simbolismo y el Parnasianismo.

Los temas más cultivados del Modernismo son el escapismo (en el espacio y el tiempo), el cosmopolitismo (con París como símbolo principal), la desazón romántica, el amor y el erotismo, los temas americanos y lo hispánico. En cuanto a la forma, se buscarán los efectos sensoriales y un lenguaje poético en el que se cuide el sonido, el ritmo y los valores simbólicos; así, la métrica modernista se caracteriza por la experimentación y la renovación (versos alejandrinos, dodecasílabos y eneasílabos).

Rubén Darío

Fue el poeta nicaragüense Rubén Darío el que inició oficialmente el Modernismo con la publicación de Azul (1888). Su figura será fundamental para la renovación de la lírica española de este siglo. Es el poeta del amor y del erotismo en su afán de gozar sin límites (Prosas profanas y Cantos de vida y esperanza).

Juan Ramón Jiménez

El poeta onubense Juan Ramón Jiménez (premio Nobel de Literatura en 1956) clasifica su obra en tres etapas:

  • Etapa sensitiva (hasta 1916). En sus primeros libros, sus obras están teñidas de tristeza, e influidas por Bécquer y los simbolistas franceses (Arias tristes y Jardines lejanos). En libros posteriores, trata los temas modernistas de una forma más personal (La soledad sonora).
  • Etapa intelectual (1916-1936). Poesía más conceptual y compleja que la anterior (Diario de un poeta recién casado).
  • Etapa suficiente. Nos muestra un poeta obsesionado por la vida poética, la eternidad y el deseo de trascendencia en su obra (Dios deseado y deseante).

Antonio Machado

Lo mejor de la obra lírica del sevillano Antonio Machado se encuentra en sus dos primeros libros, donde podemos ver sus temas principales:

  • Soledades, Galerías y otros poemas (1907). Trata el paso del tiempo, la melancolía, Dios y la muerte. Se vale de algunos símbolos como la tarde o la fuente, que encierran su concepto de tiempo.
  • Campos de Castilla (1912). A los temas anteriores se une el de España, además de una serie de hermosas composiciones dedicadas a su mujer Leonor, que muere en 1912 con tan sólo 19 años.

Por último, no debemos olvidar, dentro del Modernismo, al malagueño Salvador Rueda y al sevillano Manuel Machado.

2. Las Vanguardias y la Generación del 27

Desde 1905 se sucede una serie de movimientos artísticos, las denominadas Vanguardias: Futurismo, Cubismo, Expresionismo, Dadaísmo o Surrealismo, junto con el Creacionismo y el Ultraísmo hispánicos, que propondrán formas transgresoras y rupturistas en todas las artes.

De una síntesis entre la innovación vanguardista y el amor por la tradición surgirá la Generación del 27, integrada por Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre, Federico García Lorca, Luis Cernuda, Rafael Alberti, Emilio Prados y Manuel Altolaguirre. Se caracteriza por la búsqueda del equilibrio y de la armonía entre diversas tendencias:

  • Equilibrio entre los sentimientos y la razón.
  • La poesía se concibe como producto del ingenio y del trabajo.
  • Aúnan lo culto, lo vanguardista y lo popular.
  • Rescatan lo mejor de todas las generaciones precedentes: las Vanguardias, Juan Ramón Jiménez, Unamuno, los Machado, Rubén Darío…
  • Sienten gran pasión por los clásicos: Manrique, Garcilaso, San Juan, Fray Luis, Quevedo, Lope de Vega y, sobre todo, Góngora.

En líneas generales, podemos señalar tres etapas en la evolución de estos autores:

  • Hasta 1927, caracterizada por la influencia de Bécquer, del Modernismo y de las Vanguardias. Se orientan hacia la deshumanización propia de la poesía pura.
  • De 1927 a la Guerra Civil, se componen las primeras obras surrealistas y se cultivan nuevos temas más humanos (el amor, el deseo de plenitud, las frustraciones…).
  • Después de la Guerra Civil, el grupo se deshace. Lorca es fusilado en 1936; se exilian Luis Cernuda, Rafael Alberti, Pedro Salinas y Jorge Guillén.

A continuación, nos centraremos en los autores andaluces del grupo del 27.

Vicente Aleixandre

Nacido en Sevilla y criado en Málaga, Vicente Aleixandre (Premio Nobel de Literatura en 1977) manifiesta en su obra un deseo de integración y comunicación con lo universal, de ahí el paisaje de su poesía. Dicha unión se consigue gracias a dos grandes ejes: el amor y la muerte. Destacan La destrucción o el amor y Sombra del paraíso, de corte vanguardista.

Federico García Lorca

El granadino Federico García Lorca fue un poeta riguroso en el que se aúnan inspiración, conocimiento de los más diversos autores y fuentes, y técnica compositiva. Confluyen en él la capacidad para conocer y asimilar todo tipo de poesía, y la facultad para personalizar y hacer suyos todos los influjos.

Emilio Prados y Manuel Altolaguirre

Para terminar, sólo nos queda nombrar a dos autores malagueños: Emilio Prados y Manuel Altolaguirre.