La Generación del 27: Tradición y Vanguardia
La Generación del 27 se define como un conjunto de poetas que empezaron a publicar sus obras en la década de los años 20. El rasgo más característico de este grupo poético fue la síntesis entre tradición y vanguardia; supieron aunar el gusto por lo popular, la lírica culta clásica y las tendencias más recientes, renovadoras y novedosas.
Características Fundamentales
- Temática: Siguen cultivando los eternos temas líricos, pero lo hacen desde nuevas perspectivas, valorando el ingenio y el humor. Introducen nuevos temas como los adelantos técnicos, el progreso y las modas.
- Lenguaje: Las imágenes se convierten en la base del poema, compartiendo protagonismo tanto la imagen tradicional como la imagen irracional.
- Métrica: Utilizan el verso libre, cuyo ritmo se consigue mediante la repetición de ideas, palabras y estructuras semánticas, que combinan con estructuras tradicionales, ya sean cultas o populares.
Etapas de la Generación del 27
- Hasta 1928: Predomina la influencia de las primeras vanguardias, de la poesía pura y de la poesía popular.
- De 1928 a 1939: Se observa una clara influencia del surrealismo y de la rehumanización de la lírica.
- A partir de 1939: El grupo se dispersa debido al exilio de la mayoría de los autores y la muerte de Federico García Lorca en 1936. La producción muestra nostalgia de España, dolor y la sensación de haber perdido un hogar.
Autores Principales de la Lírica
- Pedro Salinas: Autor de obras maestras como La voz a ti debida, Razón de amor y Largo lamento. Adquiere su talla definitiva y su condición de gran poeta del amor, entendido como una prodigiosa fuerza que da plenitud a la vida y sentido al mundo. En La voz a ti debida, el yo poético se dirige a la amada y ensalza sus rasgos o la plenitud de sentirse amado, en una relación tú/yo que elimina todo lo circunstancial. Su lenguaje es conceptual, con construcciones nominales, escasez de adjetivos y uso del verso libre. En el exilio escribe El contemplado, Todo más claro y Confianza.
- Federico García Lorca: Toda su obra gira en torno a un tema único: el destino trágico del ser humano. Sus poemas están poblados de personajes marginados que manifiestan su angustia ante un mundo hostil. Su poesía es dramática por la nota desdichada que aparece en sus composiciones y por la teatralización del diálogo. Se distinguen tres etapas:
- Importancia de lo popular y de lo andaluz (Canciones, Romancero gitano, Poema del cante jondo).
- Influencia del surrealismo (Poeta en Nueva York).
- Últimas obras (Diván del Tamarit, Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías).
- Rafael Alberti: Su primera obra, Marinero en tierra, se adscribe a la tendencia neopopularista. Utiliza octosílabos, asonancias, paralelismos y exclamaciones para expresar la nostalgia por la infancia y el mar. Su siguiente libro, Cal y Canto, supone un cambio hacia lo culto y vanguardista (Ultraísmo y Futurismo) bajo la influencia de Góngora. Su obra maestra, Sobre los ángeles, emplea la técnica surrealista. Desde 1929, desarrolla una línea social con El poeta en la calle. En el exilio, la añoranza de España es el tema central de Retornos de lo vivo lejano.
- Luis Cernuda: La clave de su poesía es el enfrentamiento entre deseo y realidad. Reunió toda su producción en La realidad y el deseo, donde condensa el desencanto, el pesimismo y la eterna oposición entre ambos conceptos. Sus etapas incluyen la búsqueda de la poesía pura (Perfil de aire) y la influencia surrealista y romántica (Los placeres prohibidos, Donde habite el olvido).
El Panorama Teatral en el Siglo XX
El teatro de esta época se divide principalmente en dos corrientes: el teatro continuista y el teatro innovador.
1. Teatro Continuista y Conservador
- La comedia burguesa: Destinada a un público mayoritariamente burgués. Jacinto Benavente es su máximo representante. Con obras como El nido ajeno, su fama aumentó paulatinamente. Su teatro utiliza diversos ambientes: dramas rurales, comedias cosmopolitas, comedias burguesas y farsas.
- El teatro cómico: Carlos Arniches consolida el género con dos modalidades: el sainete (destaca El santo de la Isidra) y la comedia grotesca (La señorita de Trevélez). También destacan en el género cómico los hermanos Álvarez Quintero.
- El teatro poético: Escrito mayoritariamente en verso, trata temas históricos o legendarios con un tono posromántico y estilo modernista. Destaca Eduardo Marquina.
2. Teatro de Innovación: La Generación del 98
En esta corriente destacan Unamuno (teatro intelectual), Azorín (teatro simbólico) y, por encima de todos, Ramón María del Valle-Inclán, cuya obra se divide en:
- El mito: Ambientado en una Galicia mítica e intemporal (Comedias bárbaras, Divinas palabras).
- La farsa: Obras de espacio ridículo con personajes de la farándula (La marquesa Rosalinda, Farsa y licencia de la reina castiza).
- El esperpento: Representado por Luces de bohemia y Martes de carnaval.
La Estética del Esperpento
El esperpento consiste en abordar asuntos graves desde una perspectiva burlesca. Es un intento de presentar la realidad española deformándola: cosifica y animaliza a los personajes, personifica objetos y mezcla lo indigno con lo delicado. No ofrece una visión natural, sino una crítica de una realidad falsa y de valores sin sentido. Luces de bohemia inicia esta estética.
3. La Renovación del Grupo del 27
Este grupo buscó romper con el teatro comercial, acercar el arte al pueblo e incorporar las vanguardias. El autor fundamental es Federico García Lorca.
Evolución Dramática de Lorca
- Primeras piezas: El maleficio de la mariposa (influencia modernista) y Mariana Pineda (drama histórico). Se unen las farsas trágicas La zapatera prodigiosa y Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín.
- Teatro vanguardista: Las denominadas «comedias imposibles» bajo el influjo surrealista, como Así que pasen cinco años y El público.
- Etapa de plenitud: Obras de éxito comercial con protagonismo femenino. Bodas de sangre y Yerma son tragedias de aire clásico que abordan el amor, la muerte, la esterilidad y la opresión. Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores trata sobre la espera inútil del amor.
- La casa de Bernarda Alba: Cumbre de su teatro. Inspirada en un suceso real, desarrolla la lucha entre el principio de autoridad (Bernarda) y el deseo de libertad. La obra, de ambiente hermético, finaliza en tragedia con el suicidio de Adela.
