Variedades Diafásicas y Evolución del Teatro Español de Posguerra

Los Registros Lingüísticos: Adaptación y Variedad

El registro se define como el conjunto de características lingüísticas que resultan de la adaptación del uso de la lengua por parte de un hablante a una situación comunicativa específica. El hablante puede y debe escoger el nivel de habla que convenga en cada momento, estando condicionado por el propósito de la comunicación.

Estas variedades diafásicas vienen determinadas por una serie de factores:

  • El medio, modo o canal: Diferencia entre la lengua hablada y la escrita.
  • El tema o materia: La naturaleza del contenido (ej. política frente a deportes).
  • La atmósfera y relación: El tipo de vínculo entre emisor y receptor.
  • La personalidad del hablante: La destreza idiomática y capacidad de adaptación.

A) Variedades relacionadas con el canal de comunicación

La lengua oral permite una comunicación directa y espontánea. La lengua escrita es permanente y más cuidada, ya que permite una mayor reflexión y precisión léxica.

B) Variedades relacionadas con el nivel de lengua

  • Registro formal: Caracterizado por un vocabulario preciso, propio de comunicaciones oficiales o laborales, donde prima la eficacia y la distancia entre interlocutores.
  • Registro informal: Próximo a la expresión coloquial, propio del lenguaje oral, que permite ciertas incorrecciones y un vocabulario más cercano.

C) Registro coloquial

A diferencia de la lengua popular (vinculada al nivel sociocultural), la expresión coloquial responde a una situación comunicativa concreta. Sus rasgos principales son:

  • Fónicos: Relajación de consonantes y entonación expresiva.
  • Morfosintácticos: Oraciones cortas, yuxtaposición, uso de diminutivos y aumentativos.
  • Léxicos: Repeticiones, construcciones pleonásticas y uso de expresiones afectivas.
  • Funciones: Predominio de la función apelativa y emotiva, junto al uso frecuente de refranes como juicios morales o didácticos.

El Teatro Español de Posguerra

La ruptura del teatro español de posguerra con el periodo anterior a la Guerra Civil fue solo parcial. Junto a la comedia de Benavente, persistieron géneros tradicionales como el melodrama, la comedia humorística y la zarzuela, orientados a la evasión y la risa fácil. La verdadera renovación llegaría de la mano de Jardiel Poncela y Miguel Mihura.

La comedia burguesa al estilo de Jacinto Benavente

Este teatro se desarrolla en espacios lujosos y suele desembocar en un final feliz, destacando por el cuidado de la forma. Autores destacados:

  • José María Pemán: Teatro histórico (Cuando las Cortes de Cádiz) y de tesis (Callados como muertos).
  • Joaquín Calvo Sotelo: La visita que no llamó al timbre y La muralla.
  • Juan Ignacio Luca de Tena: ¿Dónde vas Alfonso XII?
  • José López Rubio: Celos del aire.
  • Víctor Ruiz Iriarte: La vida privada de mamá.
  • Edgar Neville: El baile.

El teatro de humor: Innovación y vanguardia

Representa la manifestación más innovadora de la época, rechazando el realismo tradicional.

Enrique Jardiel Poncela

Creador de un humor inverosímil emparentado con el surrealismo. Sus obras, como Usted tiene ojos de mujer fatal o Eloísa está debajo de un almendro, proponen un nuevo concepto de comicidad basado en la irrealidad y el absurdo.

Miguel Mihura

Gran renovador de la comedia del siglo XX. Su estética se basa en la inverosimilitud, pero suavizada con ternura y sentimentalismo. Su obra cumbre, Tres sombreros de copa, enfrenta el mundo burgués con el bohemio, resultando en el triunfo del primero y el fracaso del amor.

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