El Modernismo
El Modernismo recibe las influencias de dos movimientos franceses, el Parnasianismo y el Simbolismo, pero también está presente la tradición literaria española (Bécquer y Rosalía de Castro).
Corrientes de influencia
- Parnasianismo: Busca la perfección formal, los versos pulidos y temas como la mitología, la evocación del tiempo pasado y ambientes exóticos (orientales). Su lema es “el arte por el arte”. Los autores parnasianos franceses más representativos son Leconte de Lisle y Théophile Gautier.
- Simbolismo: Representado por Verlaine, Rimbaud y Mallarmé, con antecedentes en Baudelaire y, en España, en Bécquer. Este movimiento defiende que la realidad esconde significaciones profundas que el poeta debe descubrir y comunicar mediante símbolos e imágenes físicas que sugieren ideas, sentimientos y obsesiones.
Características principales
El movimiento se define por un desasosiego interior similar al de los románticos, manifestado en lo fantástico, lo legendario, lo misterioso y la angustia existencial. Los modernistas buscan escapar de la sociedad mediocre, evadiéndose en el tiempo o en el espacio, con una marcada devoción por París y un interés por las culturas precolombinas.
En cuanto a la técnica, recurren a artificios retóricos como la aliteración, la onomatopeya, la acumulación de palabras esdrújulas, ritmos marcados, rima aguda y paralelismos. También emplean la sinestesia, el desplazamiento calificativo y la experimentación con el verso libre.
El Modernismo hispanoamericano
Tiene su origen en la prosa juvenil de José Martí y Manuel Gutiérrez Nájera, aunque Rubén Darío es su figura más significativa. Su trayectoria se divide en dos etapas:
- Primera etapa (1888-1896): Publicación de Azul y Prosas profanas. Persigue la perfección formal y la belleza sensible bajo una fuerte huella parnasiana.
- Segunda etapa (1896-1916): Evolución hacia nuevas formas expresivas.
El Modernismo español
Se distinguen dos periodos principales:
Primer periodo (1892-1903)
Representa el Modernismo más combativo y permeable. Manuel Machado es su poeta más representativo, fusionando la influencia simbolista y parnasiana con un andalucismo que incluye ironía y pintoresquismo. Entre sus obras destacan: Alma, Museo, Los cantares (1907), El mal poema (1909), Cante hondo (1912) y Ars moriendi (1922).
Segundo periodo (1903-1916)
Arranca con la revista Helios y culmina con Diario de un poeta recién casado de Juan Ramón Jiménez. Destacan:
- Antonio Machado: Su obra se divide en tres etapas: la modernista (Soledades, 1903), la integración en la Generación del 98 (Campos de Castilla) y la etapa reflexiva (Nuevas canciones).
- Juan Ramón Jiménez: Sus inicios neorrománticos (Ninfeas, Almas de violeta) dan paso a un Modernismo brillante e intimista (Arias tristes, Platero y yo).
- Valle-Inclán: Escritor del 98 que enriquece las innovaciones modernistas con obras como La lámpara maravillosa y sus cuatro Sonatas.
Teatro modernista
Fue cultivado principalmente por Francisco Villaespesa (El alcázar de las perlas, Doña María de Padilla) y Eduardo Marquina.
En definitiva, el modernismo literario fue un movimiento que surgió con la crisis de fin de siglo y supuso una renovación total del lenguaje poético, abriendo las puertas a nuevas formas de expresión en la poesía, la prosa y el teatro.
