Textos instructivos
Los textos instructivos pretenden guiar la atención y la actuación del receptor en la realización de una determinada tarea. Tienen una gran intención comunicativa y presentan dos características principales: suelen incluir pautas de acción y tienen un carácter impersonal.
Estructura y rasgos lingüísticos
- Estructura: Se divide en la meta (objetivo que se pretende alcanzar) y el programa (serie de instrucciones que conducen a la meta propuesta). La ordenación de las instrucciones generalmente sigue un orden cronológico, aunque también pueden ordenarse según su importancia.
- Rasgos lingüísticos: Es frecuente que se intercalen secuencias descriptivas y explicativas. Predominan las formas verbales con valor exhortativo, el uso de marcadores temporales o de orden y formas verbales en gerundio.
José Ortega y Gasset y la vanguardia
José Ortega y Gasset fue el mentor de la Generación del 14 y el principal teórico del arte de vanguardia. Sus ideas estéticas tuvieron mucha influencia en los jóvenes poetas del 27. Su ensayo, La deshumanización del arte, constituyó la base del pensamiento estético de estos artistas. En esta obra defiende que el arte solo es arte cuando se aleja de la realidad y se limita a ser un simple juego estético destinado a las minorías. El verdadero artista no copia la realidad, sino que la deforma, y esa deformación lo lleva a crear una obra intelectual en la que se han eliminado las emociones; eso es arte puro. Para conseguir ese objetivo se usa la metáfora.
Juan Ramón Jiménez (JRJ)
Perteneciente a la Generación del 14, el poeta divide su trayectoria en tres etapas:
- Etapa sensitiva (1898-1915): Obras como Arias tristes, Elegías puras y La soledad sonora, influidas por Gustavo Adolfo Bécquer, Rubén Darío y Paul Verlaine. La poesía es sensorialista y melancólica. También escribe Platero y yo, una elegía en prosa poética.
- Etapa intelectual (1916-1936): Publica Diario de un poeta recién casado. El poeta desprende los ropajes del modernismo para mostrar una poesía intelectualizada que define como «desnuda». La poesía se convierte en un medio para acceder al conocimiento y lograr la eternidad.
- Etapa suficiente o verdadera (1937-1958): Obra escrita en su exilio en Puerto Rico, como Animal de fondo y En el otro costado. JRJ consideró su obra como un corpus vivo, revisando y reescribiendo constantemente sus libros.
La narrativa española del siglo XX
La familia de Pascual Duarte (1942)
Esta novela de Camilo José Cela, Premio Nobel de Literatura en 1989, inaugura el tremendismo, una reflexión profunda sobre la condición humana que insiste en los aspectos más brutales de la realidad. Pascual Duarte, un asesino, confiesa sus crímenes antes de ser ejecutado, mostrando detalles sórdidos de forma objetiva y neutral, sin extraer conclusiones morales.
El Jarama (1955)
Novela de Rafael Sánchez Ferlosio, es la mejor muestra de la técnica objetivista: el narrador registra los hechos como si de una cámara cinematográfica se tratara. La obra narra la excursión de unos jóvenes al río Jarama; la trivialidad de los diálogos y lo insustancial de los hechos hacen aflorar la falta de sueños y aspiraciones de la generación de la posguerra.
Tiempo de silencio (1962)
La publicación de esta novela marca el inicio de la novela experimental. Luis Martín-Santos emplea técnicas como el monólogo interior y experimenta con el lenguaje, contrastando estilos elevados con temas mundanos. La obra pone de relieve el sinsentido de la existencia a través de la historia de Pedro, un médico involucrado en un aborto clandestino.
Evolución de la novela: años 40 y 50
- La novela de los años 40: Marcada por una visión pesimista y sórdida de la realidad. Presenta personajes inadaptados, solitarios y frustrados. Destacan La familia de Pascual Duarte y Nada.
- La novela de los años 50: Se centra en los conflictos sociales y la denuncia de la injusticia. Utiliza técnicas realistas, enfoque objetivo, desinterés por el análisis psicológico y un lenguaje claro. Destacan Las ratas (Miguel Delibes), El fulgor y la sangre (Ignacio Aldecoa) y Entre visillos (Carmen Martín Gaite).
