Historia y Evolución de la Literatura Española: Del Realismo al 98

El Realismo Literario en España

El realismo es un movimiento literario que se desarrolla en Europa durante la segunda mitad del siglo XIX y se manifiesta, sobre todo, en la narrativa. Los autores realistas emplearon como método de escritura la observación y la imitación de la realidad; por ello, se documentaban concienzudamente antes de escribir, a fin de que lo narrado resultara verosímil.

Características de la novela realista

  • Reflejo de la vida cotidiana: Pretende reflejar fielmente la realidad contemporánea; abundan, por tanto, las descripciones detalladas del lugar y el tiempo de la acción.
  • Psicología de los personajes: Los personajes pertenecen, a menudo, a la clase media burguesa, y el autor profundiza en las claves psicológicas que explican su conducta.
  • Técnicas narrativas: Presenta, por lo general, un narrador omnisciente en tercera persona. Los diálogos, frecuentes, reproducen el habla real de la época.

En España, el auge de la novela realista coincidió con la Revolución de 1868 y con el periodo de la Restauración borbónica (1874-1898).

Autores destacados del Realismo

Benito Pérez Galdós (1843-1920)

Nació en Las Palmas de Gran Canaria. Desde 1862 vivió en Madrid, ciudad que retrató con profundidad en sus novelas. Su talante liberal se manifiesta en la indulgencia y la comprensión que muestra hacia sus personajes, así como en su visión de la historia de España, que refleja en la serie de los Episodios nacionales.

Emilia Pardo Bazán (1851-1921)

Nació en A Coruña en el seno de una familia aristocrática. Vivió en Madrid, donde desarrolló una intensa actividad intelectual como defensora de los derechos de las mujeres y de la modernización del país. Mantuvo una profunda y duradera relación amorosa con Benito Pérez Galdós.

Leopoldo Alas, «Clarín» (1852-1901)

Nació en Zamora y vivió en Oviedo, ciudad que lo inspiró para recrear la localidad ficticia de Vetusta. Ejerció la crítica literaria y es el autor de La Regenta, obra cumbre del realismo español.

La Regenta (1884-1885)

La obra plantea un triángulo amoroso: Fermín de Pas (sacerdote ambicioso) y Álvaro Mesía (conquistador burgués) se disputan el amor de Ana Ozores, casada con Víctor Quintanar. La novela se estructura en dos partes:

  • Capítulos I-XV: Comprenden tan solo tres días; predomina la presentación y caracterización de los personajes.
  • Capítulos XVI-XXX: Transcurren a lo largo de tres años; la acción avanza entre elipsis y saltos en el tiempo.

La transición hacia el siglo XX: Azorín, Baroja y el 98

José Martínez Ruiz, «Azorín»

El tema fundamental de su narrativa es la melancolía por el paso del tiempo. Destacan obras como:

  • Las confesiones de un pequeño filósofo (1904): De carácter autobiográfico, evoca su infancia en Yecla.
  • Castilla (1912): Recrea personajes literarios y describe la decadencia de los pueblos castellanos.

Pío Baroja (1872-1956)

Se instala en la tradición realista pero incorpora inquietudes existenciales. En sus novelas, la vida es una lucha sin finalidad. Sus personajes suelen optar por:

  • La acción: Como en Zalacaín el aventurero o Las inquietudes de Shanti Andia.
  • La ataraxia: La búsqueda de equilibrio, como en El árbol de la ciencia (1911) con el personaje de Andrés Hurtado.

Antonio Machado

Sus obras fundamentales son Soledades, galerías y otros poemas (1903-1907), donde utiliza símbolos como la tarde, la fuente o el camino, y Campos de Castilla (1912-1917), que refleja su preocupación por la realidad de España.

Miguel de Unamuno (1864-1936)

Concibe la novela como cauce de expresión de problemas filosóficos:

  • Ansia de inmortalidad: Tema central en San Manuel Bueno, mártir (1930).
  • La vida como ficción: Planteado en Niebla (1914), donde el protagonista se enfrenta a su creador.

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